MIAMI.- Es el primer año de una gerencia con un equipo de béisbol. La novatada de Derek Jeter. La demolición y reconstrucción de toda una estructura. El destierro de lo que recordaba al pasado y la oportunidad para el presente y el futuro... ¿Cómo puede comenzar un cambio tan drástico?
Obviamente, es muy difícil que una pequeña casa en construcción pueda albergar más de 100 victorias, incluso 80. Tal vez los Marlins de Miami derriben las probabilidades y lo logren, pero es lógico que el crecimiento es lo único que se puede esperar de un embrión que hasta el momento no se ha terminado de formar.
Los Marlins de Miami han tenido un inicio de temporada para el olvido. Hasta la jornada de este lunes, el conjunto de los peces tenía marca de 5 triunfos y 17 derrotas. ¿Por qué? En parte, por la apuesta a futuro que realizo Derek Jeter al salir de peloteros como Giancarlo Stanton y Christian Yelich. Sin embargo, hay otras circunstancias por las cual el equipo está en esta situación.
- Pitcheo: Los lanzadores de los Marlins no han estado efectivos. Permiten una media de 5.54 carreras por encuentro.
- Bateo: La ofensiva tampoco ha estado al nivel que se requiere en las Grandes Ligas. El conjunto de la Florida batea para .222. El peor promedio colectivo en la Nacional.
- Hombres lesionados: No contar con Martín Prado, líder del equipo, en el inicio del campeonato le ha afectado a los Marlins. El venezolano, además de aportar tanto a la defensa como a la ofensiva, es un guía dentro del clubhouse. También tienen en la lista de incapacitados a J.T. Realmuto, quien debía comandar el equipo mientras se incorporaba Prado.
- Falta de poder: Hay diversas formas para anotar carreras, pero sin duda que con los cuadrangulares es la más atractiva. El conjunto de Miami falla también en este apartado. Apenas suman 13 jonrones. Solo seis peloteros la han botado, incluyendo al venezolano Miguel Rojas, que suma dos vuelacercas. Solo los Rojos de Cincinnati (12) han conectado menos bambinazos que los Marlins.
- Rachas adversas: El béisbol es un deporte de rachas y cuando se está en una negativa hay que buscar salir de ella rápidamente. Sin embargo, los Marlins no han conseguido la fórmula. Han perdido ocho de sus últimos 10 juegos y ni en casa, ni en la carretera logran engranar. Apenas han ganado tres de doce juegos en Miami, mientras que han caído en ocho de diez juegos fuera del Marlins Park.