A finales de los años 50 la popularidad del futbol americano había crecido de manera significativa. Por esa fecha, la National Football League (NFL), inaugurada en 1920, copaba las principales franquicias y los mejores jugadores. Empero, un grupo de magnates con pretensiones económicas ansiaban encontrar otra opción para lograr emular en ese mercado.
Para rivalizar contra la antigua NFL, fundaron entonces la American Football League (AFL) en 1960. Con la ventaja de contar con la televisión para negociar jugosos contratos, pronto el joven circuito comenzó a ganar adeptos y a establecerse como una alternativa muy respetable para el fútbol americano. Pero tras la rivalidad inicial, empezó un peligroso pulso comercial que amenazó con dañar, no solo el juego como espectáculo, sino también las bases económicas de este deporte.
Dos Conferencias y un Super Bowl
Con el ánimo de encontrar un punto de convergencia entre intereses financieros y deportivos, los dueños de equipos intentaron buscar un consenso y poner fin a esta guerra que les estaba comenzando a costar muy cara.
Así, en 1966, se consiguió un acuerdo donde se pactó la fusión definitiva de los dos circuitos para formar una organización con 24 equipos. Esta nueva entidad tomaría el nombre genérico de National Football League, mientras que las dos ligas rivales pasarían a denominarse indistintamente Conferencias, o sea, la American Football Conference (AFC) y la National Football Conference (NFC).
Sin embargo, el plan de integración presentaba algunos inconvenientes. Había calendarios programados con anticipación y contratos televisivos por cumplir que no permitían estos cambios de inmediato. Se resolvió entonces retardar unos años el nuevo proyecto, y para hacer efectiva la unificación se acordó llevarla a cabo a través de un proceso que tendría como fecha límite el año 1970.
En el ínterin, para garantizar una imagen de unidad y por el bien común del espectáculo, se determinó instituir un partido final fuera de la temporada entre los campeones de la AFL y la NFL, con el cual se proclamaría un campeón único del fútbol americano: había nacido el Super Bowl.
Aunque el primer encuentro en la historia de las postemporadas ocurrió el día 15 de enero de 1967, entre Green Bay Packers y Kansas City Chiefs, es preciso aclarar que todavía este desafío final por el título del fútbol americano no se denominó Super Bowl, sino que fue nombrado sencillamente AFL-NFL Championship Game (partido de campeonato de la AFL-NFL).
El porqué de un nombre
Se afirma que, desde el momento inicial, los organizadores concordaron en que el juego decisivo por el título debería llamarse “Bowl”. Esta palabra, que generalmente se traduce como tazón, era un término que comenzó a popularizase hacia la década de 1920 cuando, en Pasadena, California, se levantó un nuevo estadio llamado Rose Bowl para disputar la famosa y tradicional lid universitaria del Torneo de la Rosas.
Los californianos, a su vez, se habían inspirado en el Yale Bowl, la principal instalación de fútbol americano de la Universidad de Yale, en Connecticut, que tenía un diseño semiesférico y había abierto en 1914 como parte del circuito colegial que agrupaba varias universidades privadas del noreste de Estados Unidos.
Desde entonces la palabra Bowl estuvo muy vinculada a este tipo de competencias estudiantiles que fueron adquiriendo prominencia deportiva desde la primera mitad del siglo XX, como el Orange Bowl en Miami, el Sugar Bowl en Nueva Orleans o el Cotton Bowl en Dallas.
Basado en esta secuencia histórica es que se decidió adquirir el nombre de Bowl, mientras que la adición del vocablo Super surgió de una propuesta que hizo Lamar Hunt, propietario de la franquicia de Kansas City Chiefs, quien extrajo la idea de su propia familia.
Los hijos de Hunt, como muchos de los niños de aquellos años de la década de 1960, tenían casi siempre entre sus juguetes preferidos una super ball (pequeña pelota de caucho sintético, extremadamente elástica y de fuerte rebote). Se dice que como en el idioma inglés “ball” rima con “bowl”, Hunt propuso que se unieran ambas para formar Super Bowl.
Aunque el nombre no pegó entre algunos de los dueños, ni tampoco le agradó a Pete Rozelle, quien fungía entonces como Comisionado, Hunt lo dio a conocer a la prensa y fue recibido con mucha aceptación. Finalmente, el nombre pudo usarse oficialmente en la tercera edición del clásico, en 1969.
El Super Bowl en números
De los 53 Super Bowl celebrados hasta la fecha, los equipos de New England Patriots y los Pittsburgh Steelers han resultados los máximos ganadores del trofeo Vince Lombardi con seis cada uno, luego les siguen Dallas Cowboy y San Fracisco 49ers con cinco per cápita. Precisamente la mayor cantidad de apariciones en el Clásico de la NFL lo tienen los Patriots con once en total.
La primera escuadra en conquistar dos súper tazones consecutivos fueron Green Bay Packers, vencedores de la primera y segunda versión de 1967 y 1968. Luego otros seis equipos han repetido la hazaña: Patriots, Steelers, 49ers, Cowboys, Broncos y Dolphins. No obstante, ninguna franquicia ha logrado jamás repetir con tres títulos seguidos.
Solo Buffalo Bills han logrado participar en cuatros eventos finales de forma consecutiva, sin embargo, nunca pudieron obtener el campeonato. Otros diez conjuntos acumulan, al menos, dos participaciones de pegueta, entre ellos Dallas Cowboy que han clasificado para el Super Bowl en tres ocasiones dos veces al hilo (1970-1971, luego 1978-1979, y finalmente 1993-1994).
Solo un individuo ha podido acumular ocho anillos de Super Bowl en toda la historia, el entrenador Bill Belichickm, quien ganó seis campeonatos al frente de los Patriots y dos como coordinador defensivo con los New York Giants. Por su parte, Tom Brady, quarterback de los New England Patriots, es el único que ha podido ganar seis anillos en seis Super Bowl como jugador en más de medio siglo.

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