La escudería italiana recordará al siete veces campeón del mundo con una decoración inspirada en su primer Ferrari y con varios de sus monoplazas históricos durante el Gran Premio de Italia.
Ferrari homenajeará a Michael Schumacher en Monza con una decoración especial en sus coches y varios de los monoplazas históricos del siete veces campeón
La escudería italiana recordará al siete veces campeón del mundo con una decoración inspirada en su primer Ferrari y con varios de sus monoplazas históricos durante el Gran Premio de Italia.
Ferrari no quiere que el paso de Michael Schumacher por la escudería caiga en el olvido. Este fin de semana, con motivo del Gran Premio de Italia en Monza, el equipo aprovechará una fecha especialmente significativa: se cumplen 30 años desde que el piloto alemán comenzó su etapa vestido de rojo.
Charles Leclerc y Lewis Hamilton competirán con unos SF-26 que rendirán tributo al primer Ferrari que condujo Schumacher, el F310 de 1996. La decoración mantendrá el tradicional rojo de la escudería, pero incorporará detalles blancos y negros que recuerdan al monoplaza con el que el alemán inició una relación que acabaría convirtiéndose en una de las más exitosas de la historia de la Fórmula 1.
El homenaje también estará presente en otros elementos de los coches. Las llantas tendrán detalles dorados, una referencia a los componentes de magnesio empleados en aquella época, mientras que los monoplazas lucirán el logotipo asociado a Schumacher.
El diseño del morro tendrá además como inspiración uno de los últimos cascos que utilizó el alemán, con las características siete estrellas sobre fondo rojo.
La celebración irá mucho más allá de los actuales monoplazas de Ferrari. Tres coches que forman parte de diferentes momentos de la trayectoria de Schumacher con la escudería estarán presentes en Monza.
Entre ellos estará el F310 de 1996, el Ferrari con el que comenzó su aventura en Maranello; el F2002, protagonista de uno de sus cinco títulos mundiales con Ferrari; y el 248 F1 de 2006, el último monoplaza que pilotó para el equipo italiano.
El sábado habrá una de las imágenes más especiales del fin de semana. Rubens Barrichello, compañero de Schumacher durante cinco temporadas en Ferrari, se pondrá al volante del F2002 para realizar una exhibición en el circuito italiano.
Un día después, Sebastian Vettel será quien rinda tributo al alemán. El tetracampeón del mundo completará una vuelta de homenaje antes de que comience el Gran Premio de Italia.
Monza fue uno de los circuitos en los que Schumacher dejó una huella más profunda. El alemán consiguió allí cinco victorias durante su carrera: 1996, 1998, 2000, 2003 y 2006.
Su vínculo con Ferrari fue todavía más importante. Schumacher conquistó cinco de sus siete campeonatos mundiales con la escudería italiana, todos ellos de forma consecutiva entre 2000 y 2004, convirtiéndose en el piloto con más títulos y victorias para Ferrari en la Fórmula 1.
El recuerdo de Schumacher también estará presente lejos del circuito. El Museo Ferrari de Maranello organizará una exposición especial del 4 al 30 de septiembre.
Los aficionados podrán contemplar los cinco Ferrari con los que Schumacher se proclamó campeón del mundo entre 2000 y 2004, además de trofeos y otros objetos relacionados con una de las etapas más importantes de la historia de la Scuderia.
Treinta años después de su llegada a Ferrari, Monza volverá a teñirse de rojo para recordar al piloto que convirtió esa combinación de colores en una de las imágenes más reconocibles de la Fórmula 1.
