Cal Raleigh no tenía ningún tipo de intención de alargar ni un capítulo más la novela que se estrenó en el plato del Daikin Park el lunes por la noche, durante el desafío entre México y Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol.
El receptor de los Marineros aseguró que conversó con Randy Arozarena para "poner a descansar" la polémica luego de que se negara a estrecharle la mano
Cal Raleigh no tenía ningún tipo de intención de alargar ni un capítulo más la novela que se estrenó en el plato del Daikin Park el lunes por la noche, durante el desafío entre México y Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol.
"Odio que esto se haya convertido en algo", aseguró el receptor de los Marineros de Seattle en una conversación con la prensa vía FaceTime el martes. "En verdad no pienso que esto sea la gran cosa o una gran historia. No debería ser algo. Amo a Randy (Arozarena). Tengo todo el respeto por él y por el equipo de México", añadió.
Los comentarios del careta, que finalizó segundo en la votación al premio MVP de la Liga Americana en la temporada anterior, llegaron menos de 24 horas después de que se negara a estrecharle la mano a su compañero cubano, quien nuevamente está representando al país azteca en el torneo internacional.
Arozarena le extendió la mano a Raleigh al llegar al plato para consumir turno, pero el oriundo de Virginia no le correspondió; en su lugar, se pudo ver cómo el antillano se inclinaba para intentar escuchar la explicación del norteamericano.
Después del juego, Arozarena tuvo fuertes palabras para Raleigh ante algunos reporteros presentes, aunque se mantuvo la duda hasta ese instante de si sus comentarios eran sarcásticos o no.
De cualquier forma, y para evitar malentendidos, en especial entre dos jugadores que comparten clubhouse durante la campaña de las Grandes Ligas, Raleigh prefirió contactar al patrullero para despejar dudas.
"Contacté a Randy y le dije, esencialmente, que me disculpara si se sintió irrespetado", contó el máscara. "Pero solo estamos jugando un juego. Pienso que él querría lo mismo si somos compañeros y estuviéramos enfrentando a alguien en los playoffs. Quisiera ese mismo tipo de energía de mi parte. Así que esa es la forma en la que lo veo. Entonces lo contacté y puse eso a descansar".
Conflicto real o no, el mánager de los Marineros, Dan Wilson, sintió la necesidad de hablar al respecto en su encuentro con la prensa este martes en la concentración primaveral del equipo.
"Estos tipos son atletas increíbles por su competitividad", dijo el mandamás. "Esa es la razón por la que han alcanzado el nivel en el que están. Pero también sé que en nuestro equipo se aman profundamente unos con otros y ese es uno de los ingredientes clave que tenemos en el clubhouse, lo mucho que se aman. Así que no anticipo que esto será algún tipo de inconveniente", agregó.
Sin embargo, al igual que Caleigh, Wilson también prefiere prevenir que lamentar, por lo que tenía planeado hablar con sus jugadores para calmar las aguas.
"Competitividad es competitividad. No importa. Algunas veces se trata de un juego en el patio trasero, como sea. Estos tipos son competitivos. Pero como dije, pienso que el amor que se tienen el uno al otro terminará brillando", expresó el capataz.
Por su parte, el mánager de Estados Unidos, Mark DeRosa, aseguró que no existe alguna regla interna del equipo que le impida a los jugadores fraternizar con sus rivales.
"Creo que Cal le dijo antes del juego o en los días previos que 'no te voy a abrazar, ni a querer. Lo hacemos después", explicó DeRosa.