El destino del Clásico Mundial de Béisbol es incierto. Habrá que esperar a la próxima negociación colectiva para saber si en 2030 habrá una séptima edición, pero mientras eso llega, los protagonistas solo tienen buenos comentarios acerca del torneo.
Las figuras del béisbol destacan la experiencia única de representar a su país en el Clásico Mundial, mientras los fanáticos responden con entusiasmo
El destino del Clásico Mundial de Béisbol es incierto. Habrá que esperar a la próxima negociación colectiva para saber si en 2030 habrá una séptima edición, pero mientras eso llega, los protagonistas solo tienen buenos comentarios acerca del torneo.
“Yo jugué el séptimo de la Serie Mundial pasada, pero cuando me puse ese uniforme de República Dominicana (en el Clásico) estaba más nervioso que en la Serie Mundial”, dijo el poderoso Vladimir Guerrero Jr., en rueda de prensa cuando se le consultó qué era jugar un Clásico.
Las palabras del inicialista de los Azulejos de Toronto, que por primera vez va al torneo, no son un sentimiento individual. Su compañero de equipo, el mexicano Alejandro Kirk, tiene el mismo pensar.
“Yo creo que, hasta ahorita, el Clásico Mundial ha sido mejor que una Serie Mundial”, dijo el receptor de México. “No tiene comparación representar a tu país, creo que jugar por el nombre que tiene el jersey enfrente no tiene ninguna comparación”.
Y la emoción del Clásico entre los jugadores es tanta, que Tarik Skubal se arrepiente de haber solicitado permiso para solo lanzar un juego.
El zurdo, que este año impuso récord en el arbitraje al conseguir $32 millones la venidera temporada, sintió la vibra cuando se subió al montículo del Daikin Park, en Houston, el pasado sábado contra Gran Bretaña ante más de 34 mil fanáticos.
“Intentamos que funcionara (conseguir otro juego), pero simplemente no se pudo", comentó Skubal en Houston. "Lo odio, pero está bien. Seré el primero en inscribirme para los Juegos Olímpicos de 2028 o para el próximo Clásico Mundial; ahí también seré el primero".
Y si bien el torneo ha concentrado a muchas de las grandes estrellas del béisbol, también ha sido una ventana para otros.
Ondej Satoria, el electricista que en 2023 ponchó a Shohei Ohtani, tuvo una enorme ovación en Tokio, Japón.
El 10 de marzo, Satoria abrió el encuentro con su selección ya eliminada del certamen. Lanzó 4.2 innings sin carreras a los nipones, que solo pudieron conectarle seis inatrapables y se tomaron tres ponches. Tuvo que salir del encuentro al sobrepasar los 65 lanzamientos (67 en total, 45 para strike), regla establecida por los organizadores de número de envíos permitidos para un pitcher en la primera ronda.
Justo en ese momento, cuando salía del encuentro, el público en el Tokio Dome se puso de pie. No era solo la actuación de ese día, su trabajo hizo que se recordara cuando en 2023 ponchó a Ohtani, para muchos el jugador más completo que ha existido en el béisbol.
Previo al inicio del torneo, explicó en conferencia de prensa que "todos me conocen como electricista, pero no soy exactamente electricista. Trabajo en una oficina, ya sabes, no soy un tipo con casco amarillo haciendo cosas con cables. Soy más bien el tipo que controla la documentación de los proyectos relacionados con electricidad. Y después también superviso la construcción de esas instalaciones eléctricas".
Su trabajo formal puede sonar aburrido cuando más adelante en vida cuente que ponchó a Ohtani en una edición y en la siguiente maniató a los vigentes campeones.
Y si esa historia no parece lo suficientemente romántica, quizás la de Najer Victor despierte el interés de los incrédulos de esta competición.
Hace un par de años, para esta fecha, el derecho de Filadelfia apenas había lanzado en el béisbol universitario. Ahora en su hoja de vida, tras ser drafteado en 2024 y jugar en las menores de los Angelinos de Los Ángeles, tiene haber ponchado a Aaron Judge, Bryce Harper y Gunnar Henderson con la bandera de Gran Bretaña.
“Me sentí bien (con los ponches), estaba en el momento, intentando ganar el juego. Lo hago por mis compañeros que me permiten estar aquí, en esta plataforma. Sé que lo significa estar contra los pronósticos. Escuchar al público corear "USA", fue uno de esos momentos en los que pensé: estoy hecho para esto” declaró el derecho.
El Clásico, apenas en su primera ronda, regaló momentos mágicos. Como el del joven Joseph Contreras, hijo del otrora lanzador cubano Ariel José “El Titán”, que con 17 años participó en el torneo. Pero mientras competía, tenía que hacer espacio para entregar sus tareas.
“Este evento es lo mejor de lo mejor y al final del día siempre jugar para una bandera es diferente”, dijo en el Daikin Park, en Houston. “Cuando uno pierde en la high school es diferente, porque cuando ganas o pierdes lo haces para el equipo, pero cuando pierdes o ganas aquí lo haces para el país entero”.
Así como los peloteros se muestran entusiasmados con el torneo, el público también y lo ha demostrado con respaldo.
Las tribunas han respondido en cada una de las sedes del Clásico Mundial de Béisbol 2026. Hasta el 10 de marzo, el torneo había reunido 1,618,418 aficionados en los estadios de Tokio, Houston, Miami y San Juan, una cifra que confirma el alcance global del evento y el interés que genera entre las distintas comunidades beisboleras.
La sede con mayor convocatoria ha sido el Tokyo Dome, que acumuló 648,902 espectadores en 16 encuentros, impulsado por la presencia de Japón y el tradicional entusiasmo del público local. En Estados Unidos, Houston se ubicó como la plaza con mayor asistencia, con 401,233 fanáticos en los primeros 15 juegos disputados en el Daikin Park.
Por su parte, Miami ha reunido 336,212 asistentes en el loanDepot Park, mientras que San Juan registra 232,071 en el Hiram Bithorn Stadium. En ambos casos, el respaldo del público latino ha sido evidente, especialmente en partidos con selecciones caribeñas o latinoamericanas.