Cuando los Tampa Bay Rays sucumbieron en la Serie Mundial de 2008, la primera que disputó la organización en su historia, el sabor, por lo menos entre los aficionados, era distinto. Alcanzar el "Clásico de Otoño" por primera ocasión, para una divisa de bajo presupuesto, era un gran logro de por sí.
Doce años después, cuando los residentes del Tropicana Field regresaron a la cita decisiva de las Grandes Ligas, la derrota tampoco resultó tan dolorosa en el seno de la creciente fanaticada del combinado, pues no solo se trató de una campaña peculiar por la pandemia, sino que además el equipo tenía enfrente a unos Los Ángeles Dodgers que ya daban señales de que un período de dominio venía en camino.
Eso no quiere decir que los jugadores, coaches y el resto del personal de aquellos conjuntos hayan digerido con facilidad dichas derrotas. Perder siempre será decepcionante, sin importar las circunstancias.
Sin embargo, la historia con estos Rays de 2026 era muy distinta. Tampa Bay arrasó con todo lo que encontró en su camino durante la temporada regular y no solo acabó en el primer lugar de la siempre compleja división Este de la Liga Americana, sino que también finalizó con el mejor registro de todo el nuevo circuito.
Rumbo a su tercera Serie Mundial, los chicos del mánager Kevin Cash barrieron a los todopoderosos New York Yankees en la Serie Divisional y luego remontaron dos veces en la Serie de Campeonato para dejar atrás a los Cleveland Guardians.
En otras palabras, los Rays, a diferencia de las primeras dos ocasiones, no llegaron al último escalón de la campaña en plan de víctima esta vez.
Es cierto, los eventuales campeones Milwaukee Brewers sostuvieron el mejor récord de todas las Grandes Ligas en la fase regular, pero el enfrentamiento entre ambos equipos en la Serie Mundial era visto, en el papel, como uno de los más parejos en tiempos recientes.
Yandy Díaz #2 de los Tampa Bay Rays reacciona tras poncharse para el último out contra los Milwaukee Brewers, poniendo fin a la novena entrada del segundo juego de la Serie Mundial 2026 en el American Family Field el 24 de octubre de 2026 en Milwaukee, Wisconsin.
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Se trataba del mejor de la Americana contra el mejor de la Nacional. Con récords que así lo demostraban en cada lado. Cualquier cosa podía pasar.
Pero al final, la historia se repitió para los Rays. Les tocó ser testigos, no protagonistas, en la serie decisiva.
"En verdad no sabes cuántas oportunidades vas a tener para ganar un campeonato a este nivel", reconoció el lanzador Drew Rasmussen tras el revés en el quinto juego de la serie ante los Brewers, en declaraciones recogidas por Yahoo! Sports. "Y quedar tan cerca, con el equipo que teníamos, es duro".
Los números están allí. Tampa Bay, si bien todavía lejos de las jugosas nóminas de los grandes colosos de la MLB, dejó de ser una víctima hace tiempo. Ya no es sorpresa que la organización, que debutó en la "Gran Carpa" apenas en 1998, esté entre las más destacadas temporadas tras temporada.
El detalle es que con esa constancia también viene el compromiso que antes era casi inexistente para una escuadra modesta y novedosa. Lo que antes era un "no importa, buen trabajo" se convirtió en "otro fracaso".
La buena noticia para los fanáticos de los Rays es que el 2027 luce todavía más promisorio, siempre y cuando el pronosticado paro patronal en la MLB permita que se dispute el torneo el año que viene.
Las estrellas principales del club en esta pasada contienda, como Junior Caminero, Jonathan Aranda y Yandy Díaz, deberían estar de regreso en el siguiente certamen, ahora con más hambre y experiencia.
Cash ha ratificado su puesto como uno de los mejores dirigentes del béisbol en la actualidad y no hay motivos para pensar que eso va a cambiar en 2027.
Pero el peso sobre los hombros de la divisa también continúa creciendo.
"El pitcheo de los Milwaukee Brewers", fue la respuesta de Cash ante el pobre desempeño ofensivo del equipo en la Serie Mundial, en la que apenas anotaron 12 carreras en cinco juegos. "Tan simple como eso. Chocamos contra un conjunto que tiene un cuerpo de abridores élite y también un bullpen tan élite como haya visto antes", agregó.
En efecto, perder contra los lupulosos y su impresionante staff de lanzadores no es motivo para avergonzarse. La mala noticia para los Rays es que ya pasaron aquellos años en los que su suerte, ante los ojos del público, dependía del potencial de su rival de turno.
Tampa Bay es una organización que, al igual que Milwaukee, se las arregla para hacer grandes cosas con un presupuesto modesto. Pero los Brewers, que tampoco habían alzado nunca un título de Serie Mundial en el pasado, lograron dar el paso que todavía no consiguen los Rays.
Ahora son cuatro equipos en toda la MLB que nunca han podido ganar el "Clásico de Otoño": Seattle, Colorado, San Diego y Tampa Bay.
Ninguno está en mejor posición que los Rays actualmente para por fin salir de ese listado. Tampa debe ser el siguiente.
Ya no hay excusa que valga.