Los Los Angeles Lakers quedaron eliminados de los playoffs de la NBA tras caer ante el Oklahoma City Thunder, y todas las miradas apuntaron inmediatamente al futuro de LeBron James, quien evitó confirmar si disputó el último partido de su legendaria carrera.
Después de la derrota que puso fin a la temporada angelina, James reconoció que todavía no tiene una decisión tomada sobre su continuidad en la NBA.
“No lo sé, obviamente. Acabamos de perder y todo está muy fresco. No sé qué me depara el futuro”, declaró LeBron ante los medios.
El veterano alero explicó que ahora se tomará un tiempo para reflexionar junto a su familia antes de decidir si jugará una temporada más o si pondrá fin a una trayectoria histórica.
LeBron, aún competitivo a los 41 años
A sus 41 años, James cerró el encuentro con 24 puntos, 12 rebotes y tres asistencias, aunque falló una penetración en los segundos finales que pudo darle la ventaja a los Lakers.
Pese a la eliminación, el cuatro veces campeón de la NBA dejó claro que no considera la campaña como un fracaso.
“Dejé todo lo que tenía en la cancha. Odio perder, pero puedo salir tranquilo porque estuve completamente enfocado en lo que necesitábamos hacer”, afirmó.
La temporada 2025-26 fue la número 23 de LeBron en la NBA, estableciendo un nuevo récord de longevidad en la liga. Además, marcó un cambio importante en su carrera, ya que por primera vez asumió un rol secundario detrás de Luka Doncic y Austin Reaves en el ataque de los Lakers.
“Nunca había sido una tercera opción en mi vida”, reconoció James.
El retiro sigue siendo una incógnita
Durante toda la temporada, LeBron evitó comprometerse sobre su futuro. El astro estadounidense entra ahora en el último año de su contrato de 101,4 millones de dólares y podría convertirse en agente libre sin restricciones en verano.
James también aseguró que ya no siente la necesidad de demostrar nada a nivel individual.
“No hay nada que necesite probar en esta liga. Ya lo hice todo y lo vi todo”, señaló.
Las lesiones también marcaron parte de su campaña. El alero disputó apenas 60 partidos de temporada regular, una de las cifras más bajas de su carrera, tras perderse los primeros 14 encuentros por problemas de ciática.
Aun así, dejó claro que su pasión por el baloncesto sigue intacta.
“El amor por el juego siempre estará ahí”, concluyó LeBron.