Los Dolphins de Miami dispusieron $10 millones para contratar por una temporada al quarterback Teddy Bridgewater y con ello se cuidan la espalda en caso de cualquier eventualidad que ocurra con el titular Tua Tagovailoa.
Los Dolphins de Miami dispusieron $10 millones para contratar por una temporada al quarterback Teddy Bridgewater y con ello se cuidan la espalda en caso de cualquier eventualidad que ocurra con el titular Tua Tagovailoa.
El equipo de Miami ha estado muy activo desde que el 10 de enero pasado despidió al entrenador de origen hondureño Brian Flores, después de tres años de labor con un récord de 24-25 y dos temporadas pendientes en su contrato.
En el inicio de una nueva era, los Dolphins contrataron como su nuevo estratega al entonces coordinador ofensivo de los 49ers de San Francisco, Mike McDaniel, el 6 de febrero último, y hasta el 22 de marzo pasado habían asegurado 20 agentes libres, incluyendo jugadores que retuvieron y algunos nuevos como el caso de Bridgewater.
Cada club de la NFL cuenta con tres equipos (ofensivo, defensivo y especial) conformados por 53 jugadores, más 11 del equipo de prácticas.
La decisión de contratar a Bridgewater la hicieron los Dolphins basados en cuatro hechos que se ajustan a sus expectativas:
1) La calidad y experiencia del jugador de 29 años, con ocho temporadas en la NFL, 73 partidos de los cuales 63 como titular en cuatro equipos diferentes.
2) La oportunidad abierta cuando los Broncos de Denver, donde Bridgewater jugó la pasada campaña como abridor con un récord de 7-7, lo dejaron en libertad para adquirir los servicios de Russell Wilson, de los Seahawks de Seattle.
3) El hecho que Bridgewater nació en Miami, jugó football hasta high school en esta ciudad, aquí tiene su casa, a su hijo y a su familia, por lo tanto, esos antecedentes facilitarán el proceso de adaptación a un club al que siempre quiso llegar.
4) Las lesiones del QB titular de los Dolphins, Tagovailoa, quien la temporada pasada se perdió tres partidos por ese motivo.
“Cuando uno crece en esta ciudad, no puede dejar de ver el Hard Rock Stadium”, confesó Bridgewater. “Siempre pensé que en algún momento jugaría con los Dolphins, porque los jóvenes que practican deportes en el sur de la Florida tienen esa motivación. Uno va por el Turnpike, o la 836 y ve el estadio imponente. ‘Algún día, algún día’, me decía. Y ese día finalmente llegó”.
Bridgewater no quiso especificar sobre el rol que desempeñará en el equipo ni sobre las conversaciones que sostuvo con el gerente general Chris Grier y McDaniel.
“Lo que hablamos queda en casa, solo puedo decir que esta es una oportunidad única para mi”, afirmó el quarterback. “Voy a ser la mejor versión de Teddy, ayudaré en la forma que sé hacerlo, seré genuino, brindaré todo lo mío y continuaré haciendo grandes cosas para la comunidad y para el equipo”.
Bridgewater expresó que más allá de ser de Miami y de jugar con el equipo de sus amores, lo que más le entusiasma es el hecho que los Dolphins tienen como estilo una “ofensiva amistosa” con los quarterbacks.
“Siempre hay jugadores abiertos, si usted ha seguido al staff de coachs en los últimos años advertirá que siempre su trabajo ha estado dirigido a involucrar a todo el personal en el ataque”, explicó Bridgewater. “Eso es atractivo y yo quiero seguir creciendo y aprender nuevos estilos”.
La presencia de un jugador como Bridgewater en Miami puede ayudar al desarrollo de Tagovailoa, quien en su primer año en la NFL tuvo a Ryan Fitzpatrick como su mentor y en el segundo tuvo de suplente a Jacoby Brissett, quien no exigió a fondo al hawaiano como podría hacerlo el recién llegado.
Los Dolphins han metido la mano en la billetera para reforzar su escuadrón. Comprometieron $22.8 millones por tres temporadas con el wide receiver Cedrick Wilson y 14 millones por dos años con el offensive lineman Connor Williams, ambos procedentes de los Cowboys de Dallas.
Además, decidieron retener al tight end Mike Gesicki, a quien le han asegurado un contrato de $10.931.000 millones para el 2022, pero esa cifra puede cuadriplicarse si ambas partes llegan a un acuerdo para una extensión más larga. Hay plazo hasta mediados de julio para cerrar las negociaciones.
Todos los años, los Dolphins empiezan llenos de optimismo los preparativos para la venidera campaña y en las últimas décadas todo termina en frustración.
En el 2016 fue la última vez que el conjunto de Miami llegó a los playoffs, la última vez que ganó un partido de postemporada fue en el 2000 y no vuelve a visitar el Super Bowl desde 1985, cuando Ronald Reagan era presidente de Estados Unidos.
