sábado 24  de  enero 2026
PRESIDENCIA

A un año de su mandato, Trump actúa con todas las fichas sobre el tablero

Desde la atención priorizada a problemas internos, la mayoría heredados del gobierno de Joe Biden, hasta su “agresiva” política exterior, el presidente Donald J. Trump protagoniza una transformación general de EEUU y el mundo

Por Leonardo Morales

Una significativa antítesis divide el primer año de gobierno del presidente Donald J. Trump de los primeros 12 meses de la administración Biden.

Trump es el jefe de gobierno con mayores y mejores resultados en su primer año de mandato que cualquier otro mandatario estadounidense en la historia de la Gran Nación, incluso en dos períodos continuos en la Presidencia.

A diferencia del líder republicano, Biden, quien asumió el poder con más dudas que convencimiento sobre su “triunfo” electoral y su estado mental, pasó a la historia como el causante del peor daño al país, derroche, corrupción, desastre económico y en inmigración la invasión expedita fomentada por la política de "Puertas Abiertas" en su agenda de izquierda radical.

El resultado: Más de 200.000 millones de dólares en gastos directos e indirectos por año con la entrada de más de 13 millones de emigrados de todas partes del mundo y un incremento del 48% como promedio de los delitos en decenas de ciudadades de más de 12 estados de la Unión; casi todos gobernados por la extrema izquierda.

Mediante un sistema puesto en práctica para encubrir y reducir las estadísticas criminales reales, se estima que las agencias policías locales, estatales y federales dejaron de reportar durante el mandato de Biden cientos de miles de casos; entre ellos, robos, asaltos armados, estafas, violaciones, violencia doméstica, etc.

En economía, las fallidas políticas ambientalistas y de supuesta “energía limpia” generaron la mayor inflación en las últimas cinco décadas. El déficit comercial rompió récord en nueve ocasiones, la contracción de la industria y el desplome consecutivo por casi tres años de las ventas inmobiliarias fueron las más significativas también en décadas junto a la crisis bancaria. La lista es extensa, donde prácticamente el mercado laboral se convirtió en la única bandera verde durante la anterior administración.

A sus 80 años, la intensidad de trabajo y los resultados logrados por el presidente Trump en su primer año (20 de enero de 2026) resultaban hasta ahora impensables para un jefe de gabinete norteamericano.

En su más reciente viaje al exterior y su participación en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el líder republicano habló sin “teleprompter” y sin leer ante un auditorio expectante y abarrotado hasta en los pasillos y escaleras de acceso al lugar.

Paradigma de la esperanza

A su entrada, el líder conservador fue ovacionado con el público de pie. Jamás imaginar este recibimiento en una de las principales sedes del globalismo, el radicalismo socialista y el mal llamado “progresismo” o “revolución cultural del siglo XXI. De hecho, en un encuentro aparte y ante medios de prensa, el presidente de Suiza, Guy Parmelin, dijo refiriéndose a Trump: “Esta cita no habría tenido el éxito que hemos visto sin su presencia; a lo que el jefe de la Casa Blanca respondió: “estoy muy de acuerdo contigo”. Periodistas e invitados estallaron en risas.

La anécdota resume cómo Trump ha revolucionado el vasto universo; desde la economía, el comercio; ha prendido el renacer defensivo del capitalismo occidental ante las corrientes ideológicas o culturales que en los últimos 20 años han pretendido destruir el sistema.

Trump infunde respeto, muchas expectativas y liderazgo en cada país o región del mundo que visita; hasta sus más acérrimos adversarios y enemigos de EEUU se inclinan ante su incesante e imparable marcha por convertir a EEUU Grande Otra Vez. El 92% de los votantes que lo eligieron respalda su gestión presidencial, mientras el Partido Demócrata y sus líderes se hunden en menos del 20% de aprobación por su agenda de ultraizquierda.

"Es genial estar de vuelta (tras 6 años) para dirigirme a líderes empresariales, muchos amigos y unos pocos enemigos", comentó Trump en la introducción de su discurso en Davos, Suiza.

Trump ha exaltado a la máxima dimensión el liderazgo conservador en medio de un ataque frontal y avance del radicalismo islámico y del “nuevo” socialismo con tendencias diversas para ampliar su radio de acción, dominio y manipulación mediante el uso de la gran prensa liberal y el internet.

El presidente norteamericano se ha convertido en el paradigma del nacionalismo libertario; de la propiedad privada, la democracia para el bien de la sociedad y no como arma política destructora; de las libertades individuales (siempre que no se enfoquen en destruir el progreso de la humanidad) hasta el visible cambio del mapa comercial, geopolítico y estratégico en el planeta, con la consolidación de Washington como protagonista central.

Marco para un inminente acuerdo

La anexión de Groenlandia a EEUU centró la atención sobre el discurso del mandatario estadounidense, quien reiteró que "sólo EEUU puede garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes de la isla ártica", bajo jurisdicción de Dinamarca y el acoso de Rusia y China por su posición estratégica.

El Presidente anunció en su red Truth Social que luego de una reunión “muy productiva” con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se acordó el marco de un futuro pacto sobre Groenlandia y el Ártico, muy beneficioso para EEUU y los aliados. Como resultado del encuentro, el mandatario suspendió los aranceles previstos para entrar en vigor el 1ro de febrero a países europeos que se oponen a las intenciones de anexar o controlar ese territorio por parte de Norteamérica.

El inquilino de la Casa Blanca confirmó que el vicepresidente J.D Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio y el enviado especial, Steve Wikoff, liderarán las negociaciones bajo su directa supervisión.

Lo anterior abre la puerta al objetivo de Trump de que Washington asuma el control de la isla ártica y de la importante zona adyacente.

En 1946, el presidente norteamericano Harry Truman ofreció 100 millones de dólares para comprar Groenlandia, pero recibió el rechazo de Dinamarca. En 1955, el Estado Mayor Conjunto propuso adquirir la isla por razones geoestratégicas. Pero desde mediados del siglo XIX (bajo la presidencia de Andrew Johnson en 1867), el territorio ha sido anhelado por la Gran Nación Americana.

En agosto de 2019 y durante su primer mandato, medios de prensa filtraron el interés del presidente Trump en adquirir la isla.

¿Por qué Groenlandia en la agenda de Trump?

Nueve elementos principales mueven al actual jefe de la Oficina Oval para agenciarse a Groenlandia.

La anexión aumentaría el territorio estadounidense a 811.000 millas cuadradas, la mayor expansión en la historia del país. Groenlandia posee el 10% de las reservas mundiales de agua potable. Su ubicación es clave en la ruta transpolar que acortaría el viaje entre Asia y Europa en un 55% y el equivalente ahorro de dinero y tiempo en el comercio. Se estima que la zona cuenta además con el 13% de los yacimientos de petróleo no descubiertos en el planeta y el 30% de las reservas mundiales de gas, además de 1,5 millones de toneladas de tierras raras, esenciales ahora para la industria tecnológica y militar.

El plan Trump reafirma además la Doctrina Monroe, que advierte sobre no permitir potencias extranjeras en el Hemisferio Occidental y ,en especial, contener la expansión ártica de China y de Rusia, además de despojar a Europa del control de ese enclave.

Otro de los factores primordiales para Washington es tomar el mando en el Estrecho Naval Giuk, situado entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido, el paso obligado de los [submarinos rusos] para llegar al Atlántico.

En estos momentos, Rusia tiene el dominio de las rutas marítimas árticas y ha incrementado en las últimas dos décadas su presencia militar junto a China, en lo que se conoce como “La Guerra silenciosa del Ártico” entre EEUU, China, Rusia y Europa. Apoderarse de Groenlandia representan un vital muro de contención para los enemigos y adversarios de Norteamérica.

"Solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca tierra, este gigantesco pedazo de hielo, desarrollarlo, mejorarlo", afirmó Trump en el Foro Económico Mundial. "Por eso quiero negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos"

Trump agregó que ningún país o grupo de naciones está en condiciones de asegurar la defensa de Groenlandia, salvo Estados Unidos. "Somos una gran potencia, mucho más grande de lo que la gente considera. Creo que lo descubrieron hace dos semanas en Venezuela", aseguró, en referencia a la espectacular operación militar estadounidense para derrocar al gobernante ilegítimo Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

Datos reveladores

A pesar de su amplio radio de acción internacional en su segundo término, el mandatario estadounidense atiende y se ocupa en primera línea de los problemas internos de EEUU, tras la gran desestabilización que creó su predecesor en la Casa Blanca.

"Heredamos un caos. Las cifras que heredamos aumentaban con fuerza, y las hemos reducido, casi todas, a niveles mucho más bajos", afirmó el presidente estadounidense en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, horas antes de cumplir sus primeros 12 meses de gobierno.

Las políticas de Trump han influido en todo, desde el crecimiento económico y el rendimiento de los mercados de valores hasta los precios de la gasolina, el oro, el dólar, el petróleo y las tasas hipotecarias.

Desde que el presidente Trump asumió el cargo en enero de 2025, los índices bursátiles han alcanzado nuevos máximos. El S&P 500 subió casi un 16% hasta el 14 de enero, en comparación con un aumento del 24% durante el mismo período en el primer mandato de Trump. En los últimos 12 meses, el promedio industrial Dow Jones aumentó un 13% y el Nasdaq ganó un 20%.

Tras una contracción del 0,6% en el primer trimestre como consecuencia del nefasto camino heredado, el crecimiento económico estadounidense se aceleró y superó las expectativas en 2025, contrario a los pronósticos de una recesión por las políticas arancelarias que Trump utiliza como mecanismo de presión internacional en busca de acuerdos económicos, geoestratégicos y comerciales beneficiosos para EEUU y, en especial, para los estadounidenses a quienes Trump prometió la “Era Dorada”.

El Producto interno Bruto (PIB) creció un 3,8% en el segundo trimestre y un 4,3% en el tercero, el mejor desempeño en los últimos tres años. Si bien los datos oficiales de octubre a diciembre de 2025 están pendientes, la Reserva Federal de Atlanta estima un crecimiento de alrededor del 5% para el 4to trimestre. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, espera que 2026 sea un año excepcional, con un crecimiento económico sólido y continuo.

Aunque los precios al consumidor se mantuvieron elevados en el año anterior, las tasas de inflación fueron muy inferiores a las registradas durante la administración Biden, con un máximo del 9,1%. Pero, analistas independientes y conservadores discrepan de ese dato y lo consideran superior: entre el 11,5% y el 13%

La tasa anual comenzó el 2025 en el 3%, cayó al 2,3% en abril y volvió a subir al 3% cinco meses después. En noviembre y diciembre, las presiones inflacionarias se aliviaron, con una desaceleración marcada de la tasa a 12 meses hasta el 2,7%, gracias a la caída de los precios del petróleo (casi un 12%) y por consiguiente de la gasolina en EEUU (22%).

Hoy EEUU se consolida como el mayor productor de crudo del mundo (13,8%) como promedio en 2025. Un récord que ha contribuido de forma directa a la disminución del galón de gasolina y diésel.

Las estadísticas hablan por sí mismas

Entre las estadísticas más significativas despunta el déficit comercial de bienes de Estados Unidos que cayó a 29.400 millones de dólares en octubre, el nivel más bajo en 16 años. Con Biden, esa cifra superó los 117.000 millones de dólares y se mantuvo a un promedio mensual por encima de los 70.000 millones de dólares.

El déficit fue significativamente menor que la previsión media de 58.400 millones de dólares establecida por economistas consultados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal.

En estos momentos, los niveles de consumo, el 70% del rendimiento económico, mantiene su tendencia ascendente desde el tercer trimestre del año anterior. El gasto robusto demuestra la confianza en la gestión de la Casa Blanca y un ingreso personal disponible a nivel macroeconómico de 23 billones (trillions) de dólares y gastos alrededor de los 16,5 billones (trillions) de dólares. La tasa de ahorro personal es del 4,7%.

Otra señal de despunte económico es la recuperación de las ventas de viviendas, que durante casi tres años consecutivos se desplomaron.

En correspondencia con las promesas de campaña para que los estadounidenses accedan a un mercado asequible que ahora no existe y que dejó de herencia el gobierno de Biden, Trump firmó una orden ejecutiva que evita que las grandes corporaciones e inversores institucionales acaparen las compras de millones de propiedades para luego revenderlas a precios astronómicos, una de las diversas causas que inflaron el valor de las propiedades junto a la invasión migratoria, la inflación, falta de inventario, entre otras.

"Las viviendas se construyen para las personas, no para las corporaciones y EEUU no se convertirá en una nación de inquilinos", puntualizó Trump en Davos.

¿Fin de la tendencia de descenso en las ventas de viviendas?

Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos aumentaron más de lo esperado en diciembre hasta alcanzar su nivel más alto en casi tres años, gracias a una ligera disminución de las tasas hipotecarias (en torno al 6%), aumento del inventario en los últimos tres años por el freno en las ventas y la confianza en las políticas económicas del presidente Trump , según el informe.

La Asociación Nacional de Realtors indicó que las transacciones de casas usadas aumentaron un 5,1% respecto al mes anterior con un precio promedio de viviendas alrededor de los 365.000 dólares. A pesar de que ha disminuido en relación con el 2021, 2022 y 2023, el valor sigue siendo alto en combinación con altos intereses hipotecarios, lo que obstaculiza la calificación de millones de compradores.

Aunque la tasa referencial de interés no es directamente proporcional al interés hipotecario, sí influye de forma directa, una de las razones del por qué Trump ha exigido en múltiples ocasiones una mayor reducción de las tasas de interés al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ahora bajo una investigación federal por el enorme gasto de 3.200 millones de dólares en la remodelación de tres edificios del Banco Central en Washington.

A nivel nacional, el pago de una hipoteca ahora equivale al 32.6% del ingreso familiar medio, el mejor nivel asequibilidad observado en todo el país desde agosto de 2022, cuando la cifra representaba casi el 40% del presupuesto familiar. Millones de potenciales compradores tuvieron que desistir de la idea de adquirir una propiedad.

En el 2015, una familia empleaba entre el 22% y el 26% de sus ingresos anuales en el pago de una hipoteca. Se considera que un gasto superior al 30% causa ya la asfixia financiera a un núcleo familiar.

Por otra parte, las ventas minoristas en Estados Unidos también crecieron un 0,6% el pasado mes de noviembre respecto a octubre, según datos oficiales. Se prevé que el comercio minorista interno alcance los 8 billones de dólares en 2026.

Solo una de las 13 categorías analizadas registró un retroceso en sus ventas durante el penúltimo mes del año, con una disminución del 0,1% en el capítulo de menaje del hogar.

Los expendios al por menor de artículos deportivos, musicales y libros se elevaron un 1,9%, las realizadas fuera de establecimientos subieron un 1,7%, y las de materiales de construcción y jardinería otro 1,3%.

Gracias a los aranceles impuestos por la Casa Blanca, la economía estadounidense recaudó en 2025 cerca de 300.000 millones de dólares, desde finales de abril cuando entró en efecto buena parte de la batería prevista por el presidente Trump. Sin duda alguna, esta ha sido la principal arma de la Oficina Oval en su megaproyecto “America First” y “Make America Great Again”.

Todo lo anterior, sin entrar en detalles de los más de 4 billones (trillions) de dólares en inversiones y acuerdos económicos captados y obtenidos por él personalmente, conforma un panorama muy beneficioso y de clara ventaja en camino a las elecciones legislativas de noviembre, con el propósito de mantener el control en ambas Cámaras del Congreso federal.

El cerco para los enemigos

La transformación del comercio mundial con EEUU y el freno a la expansión de potencias enemigas como China y Rusia, además de Irán, en el hemisferio occidental, marcan la pauta de la acumulación de triunfos, entre los que se cuentan también la recuperación de la importante vía marítima del Canal de Panamá de las garras del régimen comunista chino, el colapso de la economía iraní y el rial tras el bombardeo a sus instalaciones nucleares y la confiscación de buques petroleros; junto a la captura y derrocamiento del “narcorégimen” de Nicolás Maduro, estrechamente ligado a Irán mediante el petróleo y fábricas de drones, entre otros acuerdos.

Las acciones de Washington mantienen ahora a raya a Pekín y Moscú, dos potencias desbordadas en júbilo, expansión y espionaje ante la falta de liderazgo de los últimos cuatro años en la Casa Blanca. Sólo a través de comunicados cautelosos, se han pronunciado ambas naciones en respuesta al gran despliegue militar estadounidenses en tres importantes regiones en estos momentos: Medio Oriente, Asia (Taiwán) y el Caribe.

El megaplan económico, geopolítico, tecnológico y militar de Trump es mucho más abarcador que lo que pensaron sus adversarios y enemigos cuando prometió la “Era Dorada”. Muchos creyeron que el líder republicano sería frenado por jueces, leyes internacionales, acciones directas de la extrema izquierda mundial y las élites poderosas que mueven al mundo tras bambalinas en contra de los valores conservadores que convirtieron a América en la Gran Nación.

El freno a la emigración masiva provocada para generar el caos, el ataque directo al terrorismo, a las potencias enemigas, a las dictaduras de izquierda y a los narcogobiernos en la región latinoamericana y del Caribe es tan real como la supervivencia de Trump frente a los diversos intentos de asesinarlo físicamente, como último y desesperado recurso.

Lo odien o lo aprecien, lo ataquen o lo defiendan, lo humillen o lo exalten, Trump en apenas su primer año ya hizo historia como el presidente de mayores triunfos en a tan corto plazo. Ningún presidente ha abarcado de forma simultánea tanto terreno y asuntos cruciales para EEUU como el actual jefe de la Casa Blanca.

Muchas veces extenuado, con la mirada en el suelo y sin corbata protocolar se ve llegar en la madrugada a su recinto presidencial, duerme apenas tres o cuatro horas y continúa. Su pasión por EEUU, sus promesas, su compromiso y responsabilidad con los estadounidenses que lo eligieron y los que no; y hasta con el destino del mundo, lo hacen inquebrantable. A veces cierra los ojos para soportar la ardentía de la vista y el cansancio acumulado. Y hasta en ese momento, seguro transitan por su mente cientos de mensajes, frases, asuntos pendientes. El peso es inmenso, pero jamás demasiado para detenerse. Le restan tres años y mucho por hacer.

Desde su primer mandato, el líder republicano ha dejado algo bien claro: nada de lo que menciona en público como tema se queda en el éter o como parte de lo que sería la tradicional demagogia política. Por eso, tanto el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, insisten en que cuando el Presidente habla sobre algún asunto es porque ya trabaja en él o lo tiene como prioridad en su abultada agenda.

“Nunca apuestes contra EEUU”, ha sido una frase popularizada en círculos financieros y políticos referida a las políticas de Trump, desde su primer mandato. La frase original “Nunca apuestes contra América” la acuñó el inversor y multimillonario, Warren Edward Buffett. Pero aliados, asesores y seguidores del actual Presidente, como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, la adaptaron y se ha hecho más famosa aún: “Nunca apuestes contra Donald J. Trump”…

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FUENTE: Con información de AFP, The Wall Street Journal, The Epoch Times, The Washington Post, informes de la Casa Blanca y agencias federales.

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