El gran cuello de botella de los autos eléctricos, que ya están en el mercado hace algún tiempo, pero cuya penetración ha sido un tanto tímida, es que aún no llegamos a los niveles de autonomía necesarios para evitar lo que se conoce como el “range anxiety,” esa ansiedad que nos invade cuando vemos, en el tablero de instrumentos, que el indicador que nos muestra cuántas millas más alcanzamos a recorrer con la carga que nos queda en la batería, enseña una cifra inferior a la distancia que nos falta para llegar a nuestro destino.

A lo largo de los últimos años, esa autonomía se ha mantenido cerca de las cien millas, algo que puede ser aceptable para la mayoría de los usuarios, en condiciones normales, pero que deja al vehículo sin la capacidad de servirnos cuando es necesario realizar un viaje más largo, de Miami a Orlando, por ejemplo, que implica recorrer más de 200 millas. Es cierto, ya hay, y cada día la cantidad aumenta, unos cuantos lugares donde se pueden recargar las baterías, en todas las estaciones de servicio del Turnpike de la Florida se encuentran, pero el tiempo que se requiere para recargar sigue siendo considerablemente mayor que el que lleva llenar un tanque de gasolina convencional.

El BMW i3 que tuvimos oportunidad de conducir trae, para el modelo 2017, una batería de mayor capacidad, 33 kilovatios/hora, que ocupando el mismo espacio de la batería anterior, aumenta la autonomía del vehículo, cuando se usa exclusivamente con electricidad, hasta 114 millas. Además, la versión que manejamos vino equipada con un “range extender,” un motor a gasolina de dos cilindros y 650 cc, conectado a un generador, que se enciende automáticamente cuando se agota la carga de la batería, con el fin de producir electricidad para seguir impulsando el vehículo por unas 60 millas más.

Solo 60 millas, porque el tanque de gasolina tiene capacidad apenas para 2.4 galones, pero por muy desierta que sea la zona por donde andemos, siempre habrá gasolineras a menos de 60 millas de distancia. Considerando la operación eléctrica solamente, este Bi3MW i3 es el auto más eficiente en su segmento, con un consumo de apenas $2.81 por cada cien millas, resultado de un esfuerzo conjunto de la marca alemana BMW y la coreana Samsung SDI, que lograron desarrollar baterías más pequeñas y con mayor capacidad de acumulación.

El BMW i3 tiene evidentemente un selecto grupo de fanáticos, así como también hay quienes lo critican por su novedoso estilo, minimalista y con énfasis en la funcionalidad. Con un peso de 3,234 libras, el modelo que manejamos tiene amplia capacidad para cuatro pasajeros adultos y su correspondiente equipaje. Cuando se doblan las sillas traseras, el espacio de carga resulta sorprendentemente voluminoso. El motor eléctrico genera 170 caballos de potencia y 184 libras pie de torsión, lo que le permite acelerar de 0 a 60 millas en 8 segundos, aún con el peso adicional del motor a gasolina.

El tiempo de carga de la batería del BMW i3 es de 4.5 horas, utilizando un cargador de nivel 2, a 240 voltios, y ese tiempo podría duplicarse con el cargador regular, de uso casero, a 110 voltios. Con los nuevos sistemas de corriente directa, que ya están siendo instalados, la batería podría cargarse hasta un 80 por ciento de su capacidad en apenas 40 minutos, algo así como 24 minutos de carga por cada 62 millas de autonomía. El precio básico del BMW i3 comienza en los $47,450 dólares y, como en todos los productos del fabricante alemán, incluye los costos de mantenimiento por los primeros tres años o 36,000 millas.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que fue justa la sentencia de 18 años de cárcel por narcotráfico para los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela?

Justa
Muy suave, debieron ser más años
Exagerada
ver resultados

Las Más Leídas