A lo largo de muchos años, la marca Cadillac ha estado asociada con vehículos de alta calidad, buen desempeño y un grado elevado de sofisticación. Sus automóviles eran reconocidos por la suavidad de su amortiguación y por la gran potencia de sus motores. Antes de que las marcas alemanas se posicionaran como líderes en el segmento de los autos de lujo, ese lugar lo ocupaba con todos los laureles la marca americana Cadillac.

Hubo momentos difíciles, muchos fueron los desaciertos, pero bajo el amparo de General Motors, la gente de Cadillac ha logrado recuperar el terreno perdido apostándole a un renacimiento, y ha venido ganando adeptos y poco a poco sus ventas vienen subiendo, gracias a lo único que puede alcanzar todas estas cosas: buenos productos.

El que hoy nos ocupa es el sedán de tamaño completo CTS, en la versión V. es decir, el que además de ser el más grande es también el más potente, el más deportivo, el que se compara de igual a igual con los Mercedes, los Jaguar, los Audi y los BMW, y a veces les saca ventajas significativas. Y cuando decimos que compite con ellos, no hablamos solamente del mercado, hablamos también de las pistas de cerreras, donde Cadillac se alza con grandes victorias, semana tras semana.

El Cadillac CTS-V del 2018 es el auto musculoso americano típico, motor de ocho cilindros, transmisión automática y tracción trasera. Solo que, a diferencia de sus predecesores de los años gloriosos de la industria automotriz americana, este de hoy viene con todos los aditamentos de seguridad que puedan concebirse, incluyendo unos imponentes frenos Brembo, que le permiten detenerse completamente, desde una velocidad de 70 millas por hora, en apenas 148 pies, menos de 45 metros.

El motor V8 supercargado, con 6.2 litros de desplazamiento produce 640 caballos de potencia y 630 libras por pie de torsión. La transmisión es automática de ocho velocidades, con activación de cambios manual. El rendimiento es de 14 millas por galón en la ciudad y 21 en la autopista. De la suavidad de la suspensión se encarga un novedoso sistema de control magnético de la suspensión, que suaviza o endurece los amortiguadores conforme a las imperfecciones del terreno por donde se transita. Además, cuenta con un sistema de control de estabilidad y tracción, que conforme demuestran las estadísticas, contribuye a reducir las fatalidades como consecuencia de accidentes.

La verdad es que conducir este Cadillac CTS-V es una fuente interminable de placeres y satisfacciones. Comenzando por la generosa potencia de su motor, que le permite una aceleración abundante; por la precisión de su dirección, que permite tomar las curvas de una manera segura pero también agradable; por la suspensión, que hace del rodaje una experiencia inmensamente deliciosa, y por su extraordinaria apariencia, que atrae miradas por donde quiera que pasa.

Y si por fuera es hermoso, por dentro seguramente lo es más. El diseño del espacio interior del Cadillac CTS-V, de su tablero de instrumentos y de su consola es digno de los mejores elogios. El precio básico del Cadillac CTS-V del 2018 comienza en los $86,495 dólares.

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