WASHINGTON — La inflación anual en Estados Unidos sigue alta, pero el gobierno de Joe Biden afirma que se ralentiza, una afirmación que contrasta con los altísimos precios que siguen pagando los consumidores estadounidenses.
Los precios promedio aún son 19% más altos que en el año en que el presidente Joe Biden llegó a la Casa Blanca. En algunos sectores como la alimentación y energía el dato promedio supera el 30%
WASHINGTON — La inflación anual en Estados Unidos sigue alta, pero el gobierno de Joe Biden afirma que se ralentiza, una afirmación que contrasta con los altísimos precios que siguen pagando los consumidores estadounidenses.
Excluyendo las volátiles categorías de alimentos y energía, los llamados precios básicos aumentaron 0,4% el mes pasado, por encima del 0,3% en diciembre y 3,9% durante los últimos 12 meses.
La inflación de los precios básicos se observa con especial atención porque suele proporcionar una imagen más clara del probable rumbo de la inflación. La cifra anual es la misma que en diciembre.
El informe publicado el martes por el Departamento del Trabajo mostró que el índice de precios al consumidor aumentó 0,3% de diciembre a enero, un incremento respecto al aumento de 0,2% del mes anterior. En comparación con el año pasado, los precios aumentaron 3,1%.
La cifra que da el gobierrno es menor que el 3,4% de diciembre, y muy por debajo del pico de inflación de 9,1% de mediados de 2022. Sin embargo, está muy por encima del objetivo de la Reserva Federal del 2%, en un momento en que la frustración del público con la inflación se ha convertido en un tema fundamental en la campaña electoral.
Funcionarios del gobierno señalan que la inflación ha caído desde que las perturbaciones en el suministro relacionadas con la pandemia y la gran cantidad de ayuda gubernamental la hicieron aumentar hace tres años. Sin embargo, los precios elevados se mantienen y otros han continuado su ascenso.
La mayoría de los estadounidenses siguen exasperados porque los precios promedio aún son 19% más altos que en el año en que el presidente Joe Biden llegó a la Casa Blanca. En algunos sectores como la alimentación el dato supera el 30%.
Los datos mixtos publicados el martes podrían reforzar la precaución de los funcionarios de la Reserva Federal, que "dicen estar complacidos" con la reducción de la inflación, pero desean ver más pruebas antes de confiar en que se dirija de manera sostenible hasta el objetivo de 2%. La mayoría de los economistas piensan que el banco central querrá esperar hasta mayo o junio para comenzar a reducir su tasa de referencia de 5,4, la más alta en 22 años.
Las tasas altas encarecen el crédito y con ello desalientan el consumo y la inversión, bajando así la presión sobre los precios.
Las tasas se ubican ahora en máximos en más de dos años, en niveles de 5,25-5,50%, y la expectativa del mercado y de la propia Fed es comenzar a recortarlas este año.
El gobierno intenta convencer a los estadounidenses de que los aumentos de precios se contienen. Sin embargo, la moderación paulatina de la inflación no se traslada a las estanterías de los supermercados ni a los servicios como seguros, restaurantes, hoteles,etc.
Wall Street reaccionó negativamente a los datos del IPC y registraba fuertes pérdidas después de la apertura del martes.
FUENTE: Con información de AP y AFP.
