El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, amenazó el jueves a Irán con un aislamiento económico "como el mundo nunca ha visto".
"Será una combinación de aislamiento económico como el mundo nunca ha visto", declaró el secretario del Tesoro Scott Bessent a la cadena de televisión Newsmax
El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, amenazó el jueves a Irán con un aislamiento económico "como el mundo nunca ha visto".
Esta nueva declaración confirma la decisión del presidente Donald J. Trump de terminar de una vez con las amenazas, la retórica y el freno que representa la llamada Guardia Revolucionaria para un acuerdo definitivo con Irán.
Bessent confirma la señal del endurecimiento de las medidas de Washington, que a principios de agosto hablabade un posible acuerdo inminente para reabrir el Estrecho de Ormuz.
Pero la división de poder interna en Irán entre los extemistas militares que responden a los ayatolás y los funcionarios del presunto gobierno civil, que desean un pacto final, impide cualquier vía pacífica hasta ahora.
Esta nueva escalada verbal ocurre mientras la guerra, que comenzó a finales de febrero por la ofensiva militar EEUU-Israel contra el régimen de los ayatolás, se acerca a su sexto mes.
"Será una combinación de aislamiento económico como el mundo nunca ha visto", declaró Scott Bessent a la cadena de televisión Newsmax. Añadió que "el bloqueo continuo en el Estrecho de Ormuz impedirá que cualquier carga entre o salga de los puertos iraníes".
El tono ha cambiado en cuestión de días. El 4 de agosto, Bessent mencionó un posible acuerdo con Teherán "hoy o mañana" para reabrir ese paso estratégico del comercio mundial de hidrocarburos.
"Tenemos conversaciones muy buenas", afirmó ese mismo día el presidente Donald Trump, al asegurar que Irán quería alcanzar un arreglo.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria y los ayatolás no desean acuerdo alguno con EEUU y quieren llevar las consecuencias de la guerra hasta el final, aunque su propio pueblo sufra en extremo. Se oponen y torpedean cualquier vía pacífica que afecte su fanatismo radical y su poder.
Se ha confirmado que ni el presidente y ni los altos funcionarios civiles en Irán tienen el control y el poder para tomar decisiones reales y llegar a un acuerdo, a pesar de que sí lo ven necesario.
Las declaraciones tranquilizadoras y anteriores de Bessent hicieron subir a Wall Street y caer los precios del petróleo, aunque las negociaciones se encuentra en punto muerto.
A mediados de junio, Teherán y Washington firmaron un protocolo de entendemiento, pero este saltó por los aires a principios de julio debido a los ataques de la Guardia Revolucionaria contra buques comerciales en el Estrecho de Ormuz. La respuesta de la Casa Blanca fue contundende con tres semanas de bombardeos intensos sobre objetivos de los militares iraníes.
Trump dijo el 1ro de agosto que cualquier acuerdo debía incluir la apertura "completa y total" de Ormuz y "el fin de la amenaza nuclear iraní" y ahora apuesta por el férreo cerco económico.
Sobre el terreno, el estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra una quinta parte del petróleo mundial, sigue siendo el punto de fricción más candente.
EEUU, como ha reiterado el secretario de Estado Marco Rubio, de defensa Pete Hegseth y el propio presidente Trump, controla el Estrecho de Ormuz y activó el bloqueo naval contra el régimen iraní.
Teherán quiere imponer a largo plazo tarifas por el cruce, una intención que Washington rechaza de forma tajante.
"El objetivo número uno en estos momentos: mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo nuestro país", dijo este jueves el vicepresidente estadounidense, JD Vance, a Fox News.
"Y luego, obviamente, el objetivo número dos es asegurarnos de que Irán nunca obtenga un arma nuclear", añadió.
La capacidad para fabricar un arma nuclear prácticamente quedó eliminada.
Bessent, entretanto, presentó el jueves la estrategia contra Teherán como la combinación de dos medidas: la asfixia financiera y el bloqueo físico. Citó como comparación a La Habana y Caracas. "Venezuela se derrumbó de inmediato cuando impusimos el bloqueo", dijo al referirse de forma indirecta a la Guardia Revolucionaria, el brazo armado de los radicales ayatolás.
FUENTE: Con información de las agencias AFP y EFE.
