MIAMI.- Varias aerolíneas estadounidenses expresaron preocupación por el aumento de las acciones migratorias en terminales del país y solicitaron al Gobierno federal protocolos que protejan la seguridad de pasajeros y empleados.
Oficiales migratorios realizaron entre 12 y 36 detenciones diarias durante julio mediante el uso de manifiestos de vuelos
MIAMI.- Varias aerolíneas estadounidenses expresaron preocupación por el aumento de las acciones migratorias en terminales del país y solicitaron al Gobierno federal protocolos que protejan la seguridad de pasajeros y empleados.
Oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) efectuaron entre 12 y 36 arrestos diarios durante julio en esas instalaciones, según fuentes gubernamentales citadas por The Wall Street Journal.
Las autoridades estarían utilizando los manifiestos de vuelos para identificar a personas acusadas de permanecer en Estados Unidos después del vencimiento de sus visas. Las intervenciones, antes ocasionales, se han extendido hacia controles de seguridad, áreas de embarque y puentes de acceso a las aeronaves.
La inquietud aumentó tras varios encuentros entre funcionarios federales y trabajadores de Southwest Airlines. Uno de los episodios ocurrió el 25 de julio, cuando un agente intentó abordar en Dallas un avión con destino a Orlando para ejecutar una captura.
El empleado de la puerta negó el acceso porque el oficial presentó una orden administrativa y no un documento judicial firmado por un juez. El personal de la compañía tampoco entregó datos del viajero ni permitió consultar las pantallas de su sistema.
Ese incidente forma parte de al menos seis situaciones similares relacionadas con Southwest durante las últimas semanas, de acuerdo con el reporte periodístico.
La empresa aseguró que cumple las leyes estatales y federales, pero mantiene restricciones estrictas sobre la divulgación de los registros de sus clientes. JetBlue, por su parte, señaló que no recopila ni comunica a las agencias gubernamentales el estatus migratorio de quienes utilizan sus servicios.
Representantes de la industria se reunieron con funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para delimitar las facultades de ICE dentro de los aeródromos y establecer en qué circunstancias sus integrantes pueden entrar a un avión.
Airlines for America, organización que agrupa a las principales compañías del sector, confirmó que mantiene conversaciones con ICE y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). El objetivo es acordar procedimientos que prioricen la protección de todas las personas involucradas.
Las operaciones han derivado en capturas en ciudades como Miami, San Francisco, Las Vegas, Denver y Kansas City, además de otros puntos del territorio nacional. En algunos casos, los afectados fueron interceptados cuando se disponían a tomar rutas domésticas.
El despliegue responde a la política de la Administración del presidente Donald Trump para intensificar la aplicación de las leyes de inmigración y evitar que personas en situación irregular utilicen vuelos internos.
El DHS defendió las actuaciones y sostuvo que se limita a hacer cumplir la legislación y las disposiciones vigentes. Tanto ICE como la TSA forman parte de ese departamento federal.
Sindicatos de tripulantes y antiguos responsables de terminales aéreas también han advertido sobre posibles confrontaciones en espacios concurridos, así como los riesgos para otras personas ajenas a los procedimientos.
Mientras continúan las conversaciones, las compañías buscan precisar qué documentación deberán presentar los oficiales, hasta dónde podrán acceder y cómo se manejarán los registros personales de sus clientes.
