El mundo de las estadísticas y las caracterizaciones es muy útil a la hora de hacer estudios e investigaciones sociales. Existe una idea generalizada que caracteriza a la Generación Millennial, los jóvenes entre 18 y 35 años edad, como inconformes y muy inestables en sus puestos de trabajo. Pero un informe reciente del Gobierno descubre que tienen la misma probabilidad de quedarse con sus empleadores que sus homólogos mayores de la Generación X.
El análisis publicado por Pew Research Center plantea que entre los graduados universitarios, los millennials registran trayectorias más largas con sus empleadores que los registrados en los años 2000 por los representantes de la Generation X, los nacidos en los entre 1960-1984.
Cada dos años, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, como parte de la encuesta de población actual, recopila datos sobre cuánto tiempo los trabajadores han estado con su empleador. Aunque los datos se han recopilado desde principios de los años cincuenta, la tendencia actual a comenzó en 1996, por lo que sólo podemos comparar los trabajadores millennials y los de la Generación X cuando tenían la misma edad.
En enero de 2016, el 63,4% de los empleados millennials, informó que habían trabajado para su actual empleador por lo menos 13 meses. En febrero de 2000, ante la misma pregunta, el 59% de los representantes de la Generación X en aquel entonces con edades entre 18 y 35 años, informó tener una duración ocupacional similar.
Por su parte en 2016 el 22% de los trabajadores millennials reconoció que tuvo una permanencia de más de 5 años en su puesto laboral. Igual proporción a la de los trabajadores de la Generación X en los años 2000 cuando registraron un 21,8%.
Un factor que puede estar contribuyendo a una mayor permanencia de los millennials con sus empleadores son sus niveles relativamente altos de educación. El nivel educativo se asocia a mayor estabilidad laboral.
En 2016 los trabajadores entre 25 y 35 años de edad, el 38% de los hombres y el 46% de las mujeres, habían completado por lo menos una licenciatura. La mano de obra de la Generación X en el año 2000 tenía niveles significativamente más bajos en logros educativos: el 31% de los hombres de 25 a 35 años de edad había terminado sus estudios universitarios, y el 34% de las trabajadoras.
Y aquí está la sorpresa, los millennials educados en la universidad se aferran a sus empleos más tiempo que sus contrapartes de la generación X. Alrededor del 75% de los estudiantes universitarios de 25 a 35 años de edad (75% para hombres y 74% para mujeres) habían ya trabajado para su empleador por lo menos 13 meses en 2016. En el 2000, (70%) había estado en el trabajo tanto tiempo. Entre los hombres con educación universitaria de la Generación X, el 72% tenía una permanencia similar.
Las razones de la disminución no se entienden bien. Investigaciones recientes indican que el aumento de familias donde los dos miembros poseen carreras, la disminución de los empleos de habilidad media, la concesión de licencias laborales y la necesidad de que los empleados tengan que pagar su seguro de salud son insuficientes para explicar la disminución de la tendencia a cambiar el empleo.
La permanencia más prolongada de los millennials con educación universitaria en comparación con la de los trabajadores de la Generación X es un hecho indiscutible, aunque esto no se traduce necesariamente en salarios más altos o más seguridad en el empleo.
Por eso se puede pensar que estos millennials universitarios pueden estar más obligados a permanecer con sus empleadores actuales debido a una escasez de oportunidades de conseguir un mejor trabajo con otro empleador. Pero, en cualquier caso, se deja claro que la expectativa ideal laboral de los millennials tiene escaso reflejo en la amplia fuerza laboral que ellos representan.
La tendencia es diferente entre los adultos jóvenes menos educados. Por ejemplo, entre los millennials con educación secundaria, el 70% de los hombres y el 69% de las mujeres habían estado con su empleador por lo menos 13 meses. Estas proporciones son similares a las de sus homólogos educados en la escuela secundaria entre la Generación X de hoy en 2000 (72% para los hombres y 71% para las mujeres).