ALBERTO SCHARFFENORTH
Los recientes ataques en París han desatado la polémica sobre la posibilidad de restringir algunos espacios de la internet y permitir la intervención de las comunicaciones privadas
ALBERTO SCHARFFENORTH
Internet se ha convertido en un arma táctica para ISIS y otros grupos criminales
La constatación del uso de internet y otras herramientas de comunicación electrónica por parte de grupos terroristas como ISIS para apoyar la logística de perpetración de ataques como los más recientes de Paris y el tiroteo de San Bernardino, y para reclutar adeptos, ha desatado una polémica sobre la posibilidad de restringir algunos espacios de la red de redes y acerca de la capacidad de los organismos de seguridad para intervenir comunicaciones privadas.
Luego de la ejecución del atentado múltiple perpetrado por activistas del grupo terrorista musulmán extremo ISIS en Paris, comenzaron a aparecer informaciones acerca de la metodología de comunicación que ha podido utilizar el comando que llevó a cabo el ataque. Se comentó acerca del uso del servicio de mensajería de cónsolas de Playstation y también sobre el uso de teléfonos con capacidades de encriptación embebidas. Adicionalmente se ha venido hablando de la incapacidad de los organismos de seguridad en territorio norteamericano para hacerle seguimiento a las actividades de comportamiento subversivo de la miembro femenina de la pareja atacante en las facilidades del ayuntamiento de San Bernardino.
La discusión pública basada en la preocupación por el uso de redes de comunicación basadas en la internet utilizando métodos de encriptación y moviéndose en lo que se ha dado en llamar la web profunda u oscura para cometer actos criminales y terroristas no es nueva. Recientemente fue aprobada por el Senado de Estados Unidos, luego de una polémica que contó con la protesta pública de operadores de telecomunicaciones, de servicios de redes sociales y de valor agregado denominada CISA. Esta ley se orienta a la posibilidad de las empresas que manejan datos de acceso de usuarios legítimos o no autorizados para compartir data con los organismos de seguridad. El dilema sobre la prevalencia de la privacidad vs la seguridad de los ciudadanos sigue constituyendo un reto para el seguimiento eficaz de pistas que permitan anticipar tanto posibles ataques o como planes de desestabilización y organización de más largo plazo.
Cerrar Internet
El debate ventilado en torno al tema del uso de internet por parte de ISIS y otros grupos ha sido noticia de titulares y ocupó momentos estelares durante el más reciente debate de pre candidatos Republicanos. Mientras John Kasich reiteró su llamado a que se de soporte tanto de recursos como base legal para atacar los recursos de encriptación de las comunicaciones que en muchos casos son utilizados por estas organizaciones, Donald Trump plantea una rimbombante y draconiana medida como la de cerrar internet. Trump habla de “cerrar algunas zonas de internet” y de “proteger nuestro internet” mostrando una gran ingenuidad sobre la naturaleza global de las comunicaciones electrónicas. Otros candidatos como Ted Cruz y Huckaby hicieron comentarios matizados pero en el mismo plano retórico y superficial que la propuesta de Trump. La realidad es que no existe tal cosa como poder cerrar internet o alguna habilidad infalible que sea capaz de bloquear selectivamente mensajes y transmisiones de contenidos a manos de estos grupos que amenazan la estabilidad del mundo occidental. Si ya es difícil de ejecutar la idea de emplazar un muro físico en la frontera de un país para que no pase la gente, mucho más lo es crear una gigantesca fortaleza virtual que pueda mantener a Los Estados Unidos fuera del alcance de las comunicaciones indeseables de grupos y factores enemigos.
Crear una expectativa en referencia a la posibilidad de practicar controles e implementar elementos de protección sobre un medio que es inmensamente complejo y vasto es una simplificación que solo puede caer en el terreno de la demagogia. Tales afirmaciones y propuestas solo generan más confusión y dificultad para comprender bien la dimensión del problema que reviste el uso de mecanismos de comunicación electrónica con fines criminales. La propuesta de Trump se podría comparar con la de pedir que se interrumpiera el tráfico de aeronaves o se cerraran las autopistas ante el temor de que por ellas se trasladan potenciales elementos terroristas.
La propaganda virtual
Es un hecho que particularmente ISIS ha hecho un uso sin precedentes de las redes sociales y de otros recursos como Youtube y Twitter con la finalidad de promover una imagen cuidadosamente elaborada y seductora para atraer y sumar individuos que pudieran estar propensos, ya sea por razones culturales o sicológicas, a verse atraídos por las premisas e ideología que estos grupos preconizan. ISIS se ha abierto paso en la opinión pública mundial, tanto ante sus grupos objetivos de captación como de sus audiencias de atemorización, con gran eficacia y percepción de un dominio profesional del manejo mediático y semiótico clásico, pero también de las redes sociales. Combatir una plataforma de esta naturaleza desde la perspectiva del bloqueo luce complejo e irrealista, especialmente en el ambiente de libertades de información que disfrutan las democracias del mundo occidental que constituyen el foco de estas ofensivas comunicacionales. Pareciera tener mayor sentido un enfoque de contra ofensiva en el que también se hiciese uso de las plataformas mediáticas con mensajes y contenidos orientados a neutralizar, o al menos a matizar, la propaganda de estos grupos criminales. El reto está en determinar quiénes deben tomar la iniciativa de organizar estas campañas y planes de comunicación. Ese debería ser el verdadero enfoque de una política pública que busque proteger al mundo libre de la amenaza de un sector radical que busca desestabilizar a la humanidad con una visión totalitaria y hegemónica de la existencia. Más allá de las botas en el terreno son los dedos en las teclas que pueden ayudar a neutralizar esta amenaza montada sobre las vértebras del mundo digital.
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