viernes 17  de  mayo 2024
POLíTICA/EEUU

Greene busca la destitución del presidente de la Cámara Baja Mike Johnson

Gracias a un acuerdo de Johnson con la izquierda, finalmente Joe Biden logró otro enorme paquete de dinero ( el quinto) para Ucrania por más de 60.000 millones de dólares

Por Leonardo Morales

MIAMI- La congresista republicana Marjorie Taylor Greene anunció que pedirá la próxima semana una votación para destituir al titular de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.

Después de notables concesiones a la izquierda por parte del republicano presidente de la Cámara Baja, los demócratas advirtieron que le darían a Johnson los votos necesarios para retener el cargo.

Gracias a un acuerdo de Johnson con la izquierda, finalmente Joe Biden logró otro enorme paquete de dinero ( el quinto) para Ucrania por más de 60.000 millones de dólares, además de las partidas de efectivo destinadas a Volodimir Zelenski que ha firmado Biden mediante órdenes ejecutivas.

Desde agosto, el paquete de más de 105.000 dólares propuesto por la Casa Blanca estuvo estancado en el Congreso porque los republicanos exigían medidas concretas en inmigración y el cierre de la frontera sur del país, algo que sigue sin ocurrir.

La burla frente a peticiones de los republicanos

Esta semana Biden dialogó con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para reducir el flujo de migrantes que llegan a México, pero los detalles del acuerdo se desconcen. También la izquierda trató de aprobar un paquete de medidas bastante tolerantes, y aprobado con el Senado con el mínimo de votos, que para nada frenaban la llegada de personas a la frontera y mucho menos hablaba de cierre.

Como era de esperar, la propuesta no fue ni a votación en la Cámara Baja después del rechazo casi unánime de los conservadores, entre ellos Mike Johnson. Meses después, el líder republicano cedió a las peticiones de Biden y los demócratas sobre la ayuda a Ucrania, en una solicitud que fue incluida Israel a modo de chantaje partidista.

De 105.000 millones de dólares propuestos incialmente, el paquete terminó en 95.000 millones de dólares, sólo 10.000 millones menos; sin afectar el dinero para Ucrania y sin ningún compromiso de los demócratasde para frenar la invasión migratoria por la frontera sur desde hace tres años, que ha creado un gran caos de seguridad nacional, humanitaria y financiera para EEUU.

Afuera del Capitolio, Greene arremetió contra líderes republicanos y rechazó sus pedidos, incluso el de Donald Trump, de evitar una desagradable pugna interna cuando falta tan poco para las elecciones de noviembre.

Green estuvo acompañada por el representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, uno de los legisladores que se han sumado a su campaña.

“Necesitamos líderes en la Cámara de Representantes que cumplan con su labor y con las líneas conservadoras”, declaró Greene, representante de Georgia, sujetando una gorra “MAGA”, de la campaña de Trump de “Make America Great Again” (“Devolvamos la Grandeza a Estados Unidos”).

“Mike Johnson no es capaz de hacer ese trabajo”, añadió.

Una jugada peligrosa

Al insistir en que someterá el asunto a votación la próxima semana, dijo que “todos los miembros del Congreso deben hacer ese voto”.

El impasse con Greene, una de las más ávidas partidarias de Trump, amenaza con revolver la bancada republicana. Los congresistas republicanos se verán obligados a escoger entre derrocar a Johnson o salvarlo.

Los demócratas ven en Johnson un socio, un conservador de línea dura que está dispuesto a alejar a su partido de las voces más conservadoras y de las exigencias directas a la administración Biden.

El líder de los demócratas en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, de Nueva York, emitió la semana pasada un comunicado conjunto diciendo que es hora de “pasar la página” y que los demócratas votarán a favor de anular la moción de Greene.

“¿Acaso van a apoyar ustedes a Hakeem Jeffries?”, declaró Massie, exhibiendo un afiche de una foto de Jeffries dándole a Johnson el mazo cuando el republicano se inició en el cargo el año pasado.

Hasta ahora los opositores de Johnson son pocos, menos que los ocho que sacaron del cargo al anterior titular de la Cámara, Kevin McCarthy, en el otoño pasado, en lo que fue la primera destitución de ese poderoso cargo, el tercero en la línea de sucesión presidencial.

Sólo otro republicano, el representante por Arizona, Paul Gosar, se ha sumado al esfuerzo de Greene, lo que augura un movimiento casi fallido.

En estos momentos, los republicanos consideran que una división en la bancada conservadora sería contraproducente a pocos meses de las elecciones presidenciales en las que el expresidente Donald Trump busca un segundo término presidencial en Washington.

Por otro lado, la labor de Johnson no ha dejado hasta ahora el mejor sabor entre buena parte de los congresistas republicanos ni de los votantes conservadores.

[email protected]

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar