NUEVA YORK — Decenas de millones de jubilados estadounidenses están a punto de recibir un aumento vendido con bombos y platillos por el gobierno de Joe Biden, pero absolutamente insuficiente frente al altísimo costo de vida en Estados Unidos.
NUEVA YORK — Decenas de millones de jubilados estadounidenses están a punto de recibir un aumento vendido con bombos y platillos por el gobierno de Joe Biden, pero absolutamente insuficiente frente al altísimo costo de vida en Estados Unidos.
El jueves el gobierno anunciará cuánto aumentará la jubilación tras hacerse el ajuste anual a la inflación. Será posiblemente el más grande en cuatro décadas, pero el más insignificante también con precios triplicados durante los últimos dos años de la canasta basica familiar e individual.
Abundan las polémicas acerca de este paso, conocido como COLA, por sus siglas en inglés (que aluden a Cost of Living Adjustment, o ajuste al costo de la vida).
Analistas afirman que los datos que usa el gobierno para decidir los aumentos no reflejan lo que gastan realmente las personas mayores ni el impacto de la inflación en sus vidas. Además, el aumento abarca a todo el mundo, sin tomar en cuenta dónde vive la gente ni los recursos de qué dispone.
Pero ahora todo se vende con grandilocuencia, a menos de cuatro semanas de las decisivas elecciones legislativas y no pocos lo ven como una burla del gobierno frente a la peor escalada de precios en los últimos 50 años.
El anuncio del jueves determinará lo que percibirán los más de 65 millones de personas que cobran la jubilación. Algunos estimados hablan de un aumento en torno al 9%.
El aumento entraría en vigor en enero. Y serán permanentes. No hay marcha atrás. Los aumentos del año que viene serán en base a estas cifras nuevas. El aumento del año pasado, del 5,9%, también había sido el más grande en cuatro décadas.
Desde el año 2000, fue de un 2,3%, ya que la inflación se mantuvo increíblemente baja durante varios ciclos económicos. De hecho, a partir de la crisis financiera del 2008, en tres años no hubo aumentos porque la inflación fue mínima.
¿Cómo se fija el incremento?
En base al CPI-W, un índice que refleja los cambios en los precios de una canasta básica de productos y servicios adquiridos por los trabajadores en activo, no los jubilados. Ese índice, sin embargo, no es el más seguido por los entendidos. El más seguido es el CPI-U, el Índice del Consumidor-Consumidores Urbanos, que abarca a todos los consumidores urbanos. Cubre al 93% de la población, mientras que el CPI-W abarca al 29%.
Por años, muchos expertos han dicho que el Seguro Social debería hacer sus ajustes en base a mediciones de los gastos de las personas de edad avanzada, no de la población en general.
Se supone que otro índice experimental, el CPI-E, refleja mejor los gastos de las personas de 62 años para arriba. Históricamente revela que las personas mayores sufren tasas de inflación más altas que las del CPI-U y el CPI-W. Aunque últimamente el CPI-E detectó una inflación levemente más baja que la del CPI-W y el CPI-U.
El CPI-E toma en cuenta a menos personas y el gobierno teme que no sea demasiado preciso. Al margen de eso, si emplease un índice que detecta una inflación más alta, tendría que aumentar los incrementos anuales y se acabaría más rápido la reserva del Seguro Social, que, al paso actual, durará poco más de una década. Si no se toman medidas, a partir del 2035 habría fondos para cubrir el 80% del monto que le corresponde a un jubilado.
¿Qué ocurre durante una recesión económica?
La recesión ya está, el peligro es que sea muy fuerte. Los economistas pronostican que la inflación bajará cuando comience a surtir efecto el impacto del incremento en las tasas de interés y mejoren las cadenas de abastecimiento.
El Deutsche Bank, por ejemplo, estima que la inflación, que en agosto bajó del 8,5% al 8,3%, continuará su en los últimos tres meses del año y que en el segundo trimestre del 2023 sería del 3,9%.
Esto es clave para los jubilados porque implicaría que el incremento que empezarán a cobrar a partir de enero será más alto que la inflación de entonces. Ello ayudaría de cierta manera a compensar en algo las pérdidas sufridas en el 2021 y 2022, cuando el aumento de enero no estuvo acorde a la alta inflación.
Los estadounidenses de avanzada edad se encuentran hoy en una situación precaria respecto a cinco décadas atrás: ingresos extremadamente bajos para responder al altísimo costo de vida ahora en EEUU.
FUENTE: Con informacin de AP
