Los miembros de la llamada “Generación del Milenio” tienen sus prioridades inmobiliarias muy bien definidas en Miami.
La tendencia es ahorrar hoy o aplazar esta decisión para poder comprar la casa de sus sueños
Los miembros de la llamada “Generación del Milenio” tienen sus prioridades inmobiliarias muy bien definidas en Miami.
Un reciente informe emitido por Bank of America reveló que el 75 por ciento de los primerizos prefiere no comprar una vivienda, que a largo plazo tenga que cambiar por una que cubra sus necesidades.
Ellos lo tienen todo claro, es mejor ahorrar un poco más y sumergirse en el mercado de bienes raíces en busca de la casa de sus sueños, reseñó un artículo de Biz Journals.
En tanto, el 76 por ciento de los compradores más experimentados comentaron que sacrificaron algo la última vez que adquirieron una casa. El 46 por ciento perdió múltiples viajes o algún automóvil nuevo (37%). Mientras, el 32 por ciento sacrificó varios rasgos que desearían tener en su hogar ideal.
Sobre el tema D. Steve Boland, alto ejecutivo de Bank of America, refirió que en la actualidad los compradores primerizos prefieren esperar más para comprar su vivienda y así satisfacer las necesidades de su familia. El propio directivo coincide en que los potenciales compradores necesitan ahorrar mucho más dinero para cumplir con el pago inicial.
El informe en cuestión aborda varios aspectos como el comportamiento y las preferencias de los compradores modernos. Se tomó como muestra la opinión de mil personas mayores de 18 años de edad que desean adquirir una casa en el futuro. Las características de los millennials también fueron analizadas en este sentido.

Reporte adentro
Algunos datos del reporte destacan que al 76 por ciento de los compradores primerizos los mueven factores emocionales.
Por otro lado, el 92 por ciento de los encuestados consideró que ahorrar para comprar un inmueble es tan importante como hacerlo antes de la jubilación.
El 66 por ciento de los compradores primerizos pertenecientes a la “Generación del Milenio” espera alguna ayuda económica de sus padres para cumplir con el propósito de comprar su propia vivienda.
En tanto, el 52 por ciento prefiere una casa situada en la periferia de las ciudades.
