miércoles 30  de  septiembre 2026
PRESUPUESTO

¿Resulta muy caro asistir a una boda?

No sólo los novios tienen que desinflar sus bolsillos; lo que gastan los invitados se ha duplicado desde el 2012 hasta la fecha

La invitación te hace meditar de inmediato sobre cómo debes planificarte para asistir y buscar todo tipo de alternativas monetarias. Cuando superas el impacto inicial pasas a  procesar la información y te conmueve el hecho de ser incluido en tan importante cita, pero no puedes evitar pensar en tu posible caída financiera.

El hecho de asistir a una boda que no tenías en planes podría significar un bache para tu presupuesto. Dinero para hoteles, vuelos y una serie de recursos indispensables.

Pero vale la pena porque es la oportunidad de volverte a reencontrar con amigos de etapas estudiantiles, lograr otros tantos face to face, sin la mediación de internet. Te conviertes en testigo y protagonista de la trascendental unión amorosa. El momento amerita el esfuerzo.

El estrés experimentado por Erin Lowry, manager de un blog de finanzas personales al enfrentarse a bodas en condición de huésped y otras en función de dama de honor, no tenía precedentes en su vida. Entonces decidió hacer una cuenta de ahorro especial para este tipo de ocasiones y garantizar su presencia.

La periodista estima que las personas que rondan entre los 23 a 33 años gastan aproximadamente $ 15.000 en asistir a las bodas de sus amigos.

Ella calcula que para acudir a los casamientos, 4.000 dólares le resultan suficientes para pagar los viajes, vestidos de damas de honor, un cuidador para su perro y otros gastos.

Para este año se estima que los estadunidenses se gasten $703 como promedio por asistir a una boda, más del doble de lo calculado en 2012, según datos publicados recientemente por American Express.

Particularmente en EEUU el costo de las nupcias ha subido a una media nacional de $31.213 dólares. En el 2009 el promedio de invitados era de 149, mientras que en el 2014 descendió a 136 invitados.  

Lowry sugiere a personas que no cuentan con más de un puesto de trabajo, la creación de un fondo de al menos el 2 por ciento por encima de lo que ahorra para fines personales.

Si se pretende acudir a una boda, lo más recomendable es manejar una cuenta de ahorro de ingresos independientes, destinados a sufragar los gastos; aunque a algunos jóvenes, se les dificulta, dado que muchos están pagando el alquiler y los préstamos estudiantiles.

La especialista aconseja que en caso de presumir no poder recuperarse del golpe financiero que significa la asistencia a la fiesta, pues lo mejor es abstenerse; y “mandar un regalo con una nota agradable en señal de respeto” sentenció.

La moda

Últimamente se ha convertido en una tendencia entre los miamenses irse a casar a alguna isla del Caribe o a algún otro país del continente. Los novios corren con los gastos de la fiesta pero les corresponde a los invitados pagarse la habitación del hotel y el boleto aéreo además del regalo que se debe llevar.

Angélica Domínguez, es una vendedora de seguros que el año pasado asistió a la boda de su mejor amiga que la celebró en República Dominicana. “No era el momento indicado pero no podía decirle que no a mi amiga”, argumentó.

Su novio Pedro Betancourt, opina que no era el mejor momento para ambos desde el punto de vista económico pues esos ahorros los iban a utilizar para visitar a la familia en Cuba.

“A cada boda debes llevar un vestido diferente, un traje o una camisa nueva y eso cuesta bastante o te puede desajustar tus planes”, agregó Betancourt.

Entre las estrategias para ahorrar dinero en este tipo de eventos es común que varios amigos se pongan de acuerdo para alquilar una misma habitación de hotel, hacer un regalo colectivo o sencillamente envíen el regalo, porque no pueden sufragar los gastos que implica asistir a una boda.

 

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