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Científicos franceses establecieron recientemente que la primera flor surgió en la tierra hace más de 140 millones de años en las plantas angiospermas. Era hermafrodita y tenía aspecto similar a una magnolia. Cuando aparece la especie humana, hace apenas 200.000 años, el entorno circundante tenía flores. Es decir, la relación humana con las flores es desde siempre. Los egipcios, 1.500 de años antes de Cristo, cultivaban jardines, y una de las maravillas del mundo antiguo fueron los Jardines Colgantes de Babilonia, construidos en Persia 600 antes de Cristo. También los romanos demostraron su pasión por los jardines y, en especial, por las rosas, consideradas símbolo de Venus, la diosa del amor.

“El día 14 de febrero es la jornada con más ventas en nuestro negocio”, reconoce a DIARIO LAS AMÉRICAS Romina Orozco-Encio, gerente de Abbott Florists, una tradicional florería con casi 30 años de existencia en el sur de la Florida, específicamente en el 1008 de la 71 calle de Miami Beach. Este negocio ha sido catalogado por Teleflora como uno de los mejores de EEUU.

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“El día de San Valentín todo el mundo quiere demostrar su amor con una flor”, reconoce Orozco-Encio, quien nos contesta nuestras preguntas sin dejar de atender los pedidos telefónicos que se amontonan por estas fechas.

Detrás de las superventas del 14 de febrero se esconde un mes de preparación y mucho trabajo logístico. “A finales del año nos ponemos a investigar las tendencias para el próximo Día del Amor y, a partir de ahí, actualizamos nuestra página web, incluimos los nuevos productos, ajustamos los precios y descartamos las flores que quedan fuera de temporada”, explica esta empresaria de origen argentino que lleva su negocio con su esposo Fernando Orozco.

El negocio

“Mi familia se dedica al negocio de las flores por tradición. El primero que comenzó fue mi abuelo, quien tenía una floristería en Argentina. Cuando emigramos para acá en 1990, mis padres tuvieron la oportunidad de adquirir esta tienda con sólo seis meses de creada. Mi madre falleció cuando yo era muy jovencita y mi padre quiso dedicarse a otro negocio. Entonces, yo me quedé al frente de la tienda, haciendo los que siempre hice: vender flores”.

Tradición y modernidad

El mercado de las flores es algo muy tradicional. Las personas que regalan flores se suelen tildar de románticos. Pero Abbott Florist busca un equilibrio entre lo tradicional y lo actual. “Nosotros mantenemos la tradición, pero incorporamos las últimas tendencias de este mercado. Por ejemplo, las rosas de tallo largo son la base de lo tradicional. Y lo moderno se lleva en forma de arreglos compactos, utilizando muchas veces maderas y cerámicas. Como nuestros clientes son de diferentes culturas y edades, preferimos trabajar todas las tendencias. En nuestra tienda tratamos de complacer lo mismo a personas mayores, de mediana edad que a la llamada generación millennial”.

Creatividad

“Es muy importante ser creativo. Como el que se dedica al arte o a la pintura, en este oficio tienes que tener la necesidad de expresar y la sensibilidad de entender los sentimientos de otras personas. Podemos enseñar el oficio hasta un punto, pero hay que tener creatividad. A nuestros trabajadores no los escogemos para que sigan una determinada escuela de diseño. Buscamos a personas con experiencia en el negocio y no tenemos dificultad en motivarles y respetarles su creatividad.

Claro, trabajamos por catálogos y muchos clientes piden determinados diseños y nos tenemos que ceñir a ellos. Pero también existen los clientes a quienes les gusta que les aconsejen o les diseñen algo especial. En este negocio todo es bastante abierto, como en cualquier proceso de creación”.

La diferencia: atención al cliente

En los comentarios en la web de la empresa lo más recurrente es la alusión al buen trato dispensado en la tienda. “Hoy día, las flores se venden en todos los sitios, en Publix, en Winn Dixie o en Walmart. Los empleados de esos lugares generalmente no están especializados, lo mismo venden electrodomésticos, ropa, comida y flores. Nosotros somos especialistas en nuestros productos. Podemos recomendar la flor o el arreglo exacto para cada ocasión o persona. Sabemos qué flores no deben comprar los alérgicos o cuales son las recomendables para un nacimiento. En la conversación que sostenemos con el cliente podemos ayudarle a determinar qué obsequiar para que la persona agasajada identifique sus gustos y la impronta de su personalidad en el regalo. Es muy diferente a tomar una docena de rosas para regalar a un ser querido”, recalcó.

Nuevas Tecnologías

“La herramienta fundamental de nuestros repartidores es el GPS, les ayuda a realizar las rutas de reparto con mayor coherencia y ahorro de tiempo y gasolina. Internamente trabajamos con un sistema organizativo que se llama PO System. Cuando los clientes generan una orden en nuestra página web, esta se revisa y se envía a las diferentes partes. Al florista que va a crear el pedido y al chofer que lo va a trasladar. No escribimos nada, todo es organizado por una computadora.

Incluso, ahora por San Valentín trabajamos hasta una capacidad determinada. Evitamos sobrepasar nuestro volumen de trabajo para garantizar la calidad del servicio. Pues, cuando alcanzamos ese volumen, el sistema se cierra de forma automática y no admite más órdenes”.

“Por otra parte, a los clientes que se inscriben en nuestra página se les da la oportunidad de crear en su perfil una agenda de fechas importantes donde puede anotar los cumpleaños de sus familiares. El sistema le envía un email tres días antes de las fechas señaladas recomendándole las nuevas tendencias relacionadas con los arreglos que usó en pedidos anteriores. Con un simple click puede generar una nueva orden para su ser querido”.

Abbott Florist es miembro de American Flowers Association y trabaja con Teleflora, una compañía global que reúne a más de 8.000 floristas de EEUU. “Nosotros estamos entre los primeros mil y hemos obtenidos varios reconocimientos por nuestro trabajo”, concluyó.

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"Una flor es una creación única, es un símbolo fugaz de la perfección y la belleza".

¿Quiénes son mejores clientes, los hombres o las mujeres?

“Nuestros clientes son un 50% hombres, 50% mujeres. Hay hombres a los que les gusta regalar flores todas las semanas. Sobre todo los clientes de la comunidad judía quienes, cada viernes, le llevan un ramito de flores a sus esposas. En general, los hombres son más receptivos, se dejan aconsejar mejor. Las mujeres vienen con las ideas más claras y son menos flexibles a las recomendaciones. Yo creo que ellos, como les ha ido bien con nuestras recomendaciones, siguen haciéndonos caso”.

¿Quedan muchos hombres románticos?

“Definitivamente son muchos, lo mismo europeos, estadounidenses o latinos. Sobre todo en San Valentín, en esa fecha predominan más los hombres que las mujeres”.

¿Cuál es la tendencia de este San Valentín?

“Lo último son la rosas preservadas. Es una rosa natural con un tratamiento especial que la conserva durante un año. Es mucho más costosa que las rosas regulares, pero es realmente bonita. Con ellas se hacen unos arreglos muy compactos y pequeños, de diferentes colores que se ven preciosos. Estas rosas preservadas pueden ser rojas, plateadas, doradas e incluso negras. Ya es fácil encontrar la legendaria rosa negra”.

¿Por qué las flores se han identificado siempre con el amor?

“No sé, una flor es una creación única, es un símbolo fugaz de la perfección y la belleza. La energía que uno recibe cuando recibe una flor es totalmente diferente a la que produce otro regalo, por muy caro que sea. Indiscutiblemente las flores son el símbolo natural del amor, no hay otro”.

www.abbottfloristmiami.com

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