El presidente Donald J. Trump anunció el miércoles que no firmará una ley sobre vivienda hasta que el Congreso apruebe una legislación que exige presentar documentación de ciudadanía estadounidense para poder votar en las elecciones federales.
"La conferencia de prensa y firma hoy del proyecto de vivienda queda cancelada hasta que aprobemos la tan necesaria Ley para Salvar a Estados Unidos (SAVE AMERICA ACT), que considero una emergencia nacional", publicó el presidente Donald J. Trump en redes sociales
El presidente Donald J. Trump anunció el miércoles que no firmará una ley sobre vivienda hasta que el Congreso apruebe una legislación que exige presentar documentación de ciudadanía estadounidense para poder votar en las elecciones federales.
"La conferencia de prensa y firma del proyecto de vivienda de hoy queda cancelada hasta que aprobemos la tan necesaria Ley para Salvar a Estados Unidos (SAVE AMERICA ACT), que considero una emergencia nacional", publicó Trump en redes sociales.
La Save America Act es un proyecto de ley que exige a los estados, que constitucionalmente tienen la potestad de organizar las elecciones, exijan a los votantes presentar una prueba de ciudadanía, como un pasaporte, al registrarse para votar, y una identificación con foto para poder emitir su voto.
Y como es de esperar, los nuevos demócratas en el Congreso, se oponen. Las medidas son tildadas de discriminatorias por los demócratas, que se han convertido en una organización extremista de izquierda y han dejado de ser un Partido democrático, de respeto a las libertades, la Constitución y la democracia.
Los demócratas han llegado al punto de controlar todas las instituciones en diversos estados, donde a los conservadores se les hace imposible escalar en puestos políticos y del gobierno en medio de las trabas implementadas por la extrema izquierda, que es ya la inmensa mayoría de ese Partido.
California es el mejor ejemplo de las normas electorales absurdas implantadas por el progresismo (socialismo) que derivan en que el resultado de una elección primaria, por ejemplo y a diferencia del resto de la gran mayoría de estados, puede tardar semanas en la capital de la tecnología del mundo, un hecho inaceptable y que genera cada vez más dudas sobre la legitimidad del proceso.
Entre las normas que rigen en ese estado, aparecen la falta de rigor en la verificación de ciudadanía para ejercer el voto y la aceptación de boletas por correo hasta 17 días después de la fecha oficial de los comicios.
La nueva ley de vivienda, que había sido aprobada el martes con un amplio apoyo de ambos partidos en el Congreso, tiene como objetivo principal facilitar la construcción de nuevas casas, especialmente flexibilizando ciertas normativas y acelerando las evaluaciones de impacto ambiental.
El jefe de la Oficina Oval tenía previsto rubricar este miércoles una iniciativa bipartidista en materia de vivienda aprobada el martes por amplia mayoría en ambas Cámaras del Congreso y considerada la reforma federal de vivienda más ambiciosa en décadas; por cierto, propuesta por el presidente Trump y los republicanos.
La ley busca aumentar la oferta de vivienda y contener los precios mediante medidas para agilizar la construcción asequible y limitar determinadas compras de viviendas unifamiliares por parte de grandes inversores institucionales, quienes acaparan las propiedades y les suben los precios deliberadamente y de manera desorbitante con enormes ganancias.
Desde hace varias semanas, el Presidente exige que los cambios imprescindibles en el sistema electoral para salvaguardar la democracia y el voto de los estadounidenses sea aprobada por el Congreso.
La ley de vivienda, que respalda el jefe de la Casa Blanca y los republicanos, ilustra la lucha emprendida por Trump y los conservadores frente al alto costo de vida creado por el gobierno de Joe Biden y los demócratas con la peor inflación en cinco décadas, debido a las fallidas políticas económicas implantadas en su mandato.
Y como también es de suponer, ahora el responsable -para la izquierda- resulta ser la administración Trump y se apoyan en el tema para hacer campaña política a pocos meses de la elecciones legislativas, siendo ellos los responsables de la grave crisis inflacionaria, la quiebra de bancos y el brutal ascenso del costo de vida para los estadounidenses.
De no ser por la necesaria guerra contra Irán por su amenaza nuclear y terrorista, hoy el precio promedio de la gasolina en el país estuviera por debajo de los 2 dólares el galón, como ya estaba en varios estados antes de comenzar la ofensiva contra el mayor régimen patrocinador del terrorismo en el mundo.
Trump tenía previsto reunirse este miércoles con la banca republicana del Senado en busca del consenso sobre la necesidad de aprobar la exigencia de ciudadanía para votar, algo que en la inmensa mayoría de los países está establecido como requisito fundamental y constitucional.
El Senado aprobó el día anterior una resolución simbólica que pedía al Presidente retirar las tropas estadounidenses involucradas en la guerra contra el régimen iraní, una votación no vinculante pero que irritó de forma directa a Trump y a su gabinete.
FUENTE: Con información de AFP y EFE.