Cientos de manifestantes, respaldados por un miembro del Consejo municipal, irrumpieron en el ayuntamiento de Seattle para exigir la renuncia de la alcaldesa, pocos días después de apoderarse de una zona del centro que incluye un recinto policial que fue cerrado.
Los manifestantes se mantuvieron pacíficos, sin informes de violencia o lesiones, pero están presionando a la alcaldesa Jenny Durkan para que renuncie si se niega a desmantelar el departamento policíaco de la ciudad, según reporta la cadena FOX.
De esta manera, cientos de ellos continuaban acampando en una autoproclamada Zona Autónoma del Capitolio, una zona que abarca seis cuadras y abarca el recinto, que ha sido abandonado por la policía después de que el Departamento de Policía de Seattle cerró el cuartel el pasado lunes.
Durante más de dos semanas, tras la muerte de George Floyd a manos de un policía de Minneapolis, miles de manifestantes en todo el país salieron a las calles para condenar la muerte de Floyd a manos del agente Derek Chauvin, quien ahora enfrenta la justicia con cargos de homicidio en segundo grado, mientras los otros tres oficiales que participaron en la detención de Floyd son acusados “de ayudar e instigar” a cometer el abuso.
En algunas ciudades, como Seattle, Nueva York y Miami, estallaron focos de violencia como resultado de enfrentamientos con las fuerzas del orden.
Durkan es la alcaldesa de Seattle desde 2017, anteriormente se desempeñó como Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Washington, fue nombrada por el presidente Barack Obama, y ocupó ese cargo desde octubre de 2009 hasta septiembre del 2014.