WASHINGTON — El presidente Joe Biden reevaluará la relación de Estados Unidos con Arabia Saudí en un momento en que la OPEP+ se dispone a recortar su producción de petróleo y algunos legisladores demócratas piden que se congele la cooperación con los saudíes.
Biden prometió este martes "consecuencias" para Arabia Saudita, después de que una coalición de naciones productoras de petróleo liderada por el Riad se pusiera del lado de Rusia para reducir la producción. "Habrá consecuencias" para Arabia Saudita tras la decisión de la Opep+ de reducir sus cuotas de producción de petróleo tomada la semana pasada, prometió Biden, en una entrevista con la cadena CNN.
La Opep+, que agrupa a los 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) encabezados por Arabia Saudita con sus 10 socios liderados por Rusia, enfureció a la Casa Blanca la semana pasada con su decisión de reducir la producción en dos millones de barriles diarios a partir de noviembre, lo que generó temores de que los precios del petróleo se disparen.
"No voy a entrar en lo que consideraría o lo que tengo en mente. Pero habrá... habrá consecuencias", dijo Biden a CNN el martes al ser presionado sobre posibles respuestas en una inusual entrevista televisada.
El líder demócrata no reveló qué opciones se estaban considerando, pero la Casa Blanca había dejado claro más temprano que Biden estaba reevaluando los lazos entre los aliados.
Más temprano, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, John Kirby, indicó que el mandatario quiere "reevaluar" la relación entre ambos países tras lo que la Casa Blanca consideró como un desaire diplomático que podría disparar los precios del petróleo.
Biden cree que “es el momento de volver a examinar esta relación y asegurarse de que está sirviendo a nuestros intereses de seguridad nacional”, acotó Kirby.
"Ciertamente, a la luz de la decisión de la OPEP, creo que ahí es él donde está", agregó.
La semana pasada la OPEP+, que reagrupa los 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) encabezados por Arabia Saudita y sus 10 socios liderados por Rusia, decidió recortar su producción de crudo, lo que impulsó los precios al alza.
La decisión de la Opep+ fue vista como un desaire diplomático para Biden, quien viajó a Arabia Saudita en julio para reunirse con el príncipe heredero Mohamed bin Salman, a pesar de haber jurado convertir al reino en un Estado "paria" internacional tras el asesinato en 2018 del periodista Jamal Khashoggi.
También llega en un momento delicado para el Partido Demócrata de Biden, que se enfrenta a las elecciones de mitad de mandato de noviembre con el aumento de los precios al consumidor como un tema clave de conversación de la oposición republicana.
Biden "está listo para trabajar con el Congreso para pensar cómo debería ser esa relación en el futuro", agregó Kirby, aunque aclaró que aún no se habían iniciado discusiones formales.
Kirby agregó que Biden "está listo a trabajar con el Congreso para pensar cómo debería ser esa relación (con Arabia Saudita) en el futuro".
Las declaraciones de Kirby se producen después de que el influyente presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado amenazara el lunes con bloquear cualquier futura venta de armas a Arabia Saudita.
"Tengo que denunciar la reciente decisión del gobierno de Arabia Saudita de ayudar a apoyar la guerra de (el presidente ruso Vladimir) Putin (en Ucrania) a través del cartel de la OPEP+", dijo el senador demócrata Bob Menéndez.
Otros dos demócratas, el senador Richard Blumenthal y el congresista Ro Khanna, escribieron una columna en el sitio Politico en la misma línea: "Estados Unidos no debería entregar un control tan ilimitado de los sistemas de defensa estratégicos a un país aparentemente aliado con nuestro mayor enemigo".
En agosto, Washington había anunciado que vendería 300 misiles Patriot y su equipamiento a Arabia Saudita por 3.050 millones de dólares.
La asociación entre Estados Unidos y Arabia Saudita se selló después de la Segunda Guerra Mundial, brindando protección militar en contrapartida al acceso al petróleo.
La estratégica relación, salpicada de crisis, fue relanzada por el antecesor de Biden, el republicano Donald Trump, con la venta de armas como elemento clave.
La secretaria de prensa, Karine Jean-Pierre, dijo el martes que la Casa Blanca no tiene un calendario para la revisión ni se ha nombrado a un asesor que actúe como persona de contacto.
Menendez no informó a la Casa Blanca antes de anunciar su intención de bloquear las futuras ventas de armas a Arabia Saudí, dijo Kirby.
La OPEP+ anunció la semana pasada que recortará su producción en 2 millones de barriles diarios, lo que contribuirá a apuntalar los precios del petróleo que permiten al presidente ruso Vladimir Putin seguir pagando su invasión en Ucrania.
El recorte también amenaza una economía mundial ya desestabilizada por el conflicto en Ucrania y corre el riesgo de generar un nuevo aumento en los precios de la gasolina poco antes de las elecciones de mitad de periodo en Estados Unidos.
FUENTE: Con información de AP y AFP