BEIRUT.- EEUU impuso el jueves sanciones a dos empresarios y un político libaneses, acusándoles de corrupción en momentos en que el país árabe sufre una calamitosa crisis económica.
BEIRUT.- EEUU impuso el jueves sanciones a dos empresarios y un político libaneses, acusándoles de corrupción en momentos en que el país árabe sufre una calamitosa crisis económica.
Los dos empresarios, Jihad al-Arab y Dany Khoury, son influyentes contratistas que obtuvieron enormes contratos de construcción de infraestructura en Beirut y otras regiones libanesas. El político penalizado es Jamil el-Sayyed, actualmente parlamentario y antes jefe de seguridad y aliado del grupo islamista Hezbollah.
EEUU desde hace años ha impuesto sanciones a figuras e instituciones vinculadas con el Hezbollah. La decisión del jueves fue inusual porque al-Arab es aliado de una coalición anti-Hezbollah.
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Al-Arab es íntimo del exprimer ministro Saad Hariri, quien renunció en octubre del 2019 tras masivas protestas anticorrupción.
En el caso de Sayyed, es miembro del Parlamento actualmente en ejercicio que ha tratado de "eludir las políticas y regulaciones bancarias nacionales", mientras que ha transferido dinero a inversiones en el extranjero para "enriquecerse a sí mismo y a sus asociados" con la ayuda de un funcionario del Gobierno.
Durante las protestas de 2019, cuando los manifestantes protestaron ante su casa pidiendo su dimisión y acusándolo de corrupción, Sayyed pidió a las fuerzas de seguridad que dispararan y mataran a los manifestantes.
"El pueblo libanés merece el fin de la corrupción endémica perpetuada por empresarios y políticos que han llevado a su país a una crisis sin precedentes", ha defendido la directora de la OFAC, Andrea M. Gacki, quien asimismo ha subrayado que "ahora es el momento de implementar las reformas económicas necesarias y poner fin a las prácticas corruptas que erosionan los cimientos de Líbano".
Khoury tiene una relación estrecha con el poderoso yerno del presidente Michel Aoun, Gebran Bassil, quien también está sancionado por Washington.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que los tres “se han enriquecido de la corrupción y el clientelismo político endémico del Líbano, a expensas del pueblo libanés y sus instituciones”.
Añade que están siendo sancionados en base a un nuevo decreto presidencial que exige castigo a los responsables del colapso del estado de derecho en el Líbano.
Líbano está sufriendo una crisis económica y financiera que, según el Banco Mundial, es una de las peores en la historia mundial. La moneda libanesa perdió más del 9% de su valor y el 70% de la población vive en la pobreza.
FUENTE: CON INFORMACIÓN DE AP y EUROPA PRESS
