WASHINGTON.- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la imposición de sanciones económicas contra una red delictiva transnacional que opera en Asia y América Latina, señalada de alimentar la crisis del fentanilo ilícito que golpea al país y de fortalecer al Cartel de Sinaloa, considerado una organización terrorista extranjera por la administración del presidente Donald Trump.
En un comunicado oficial, el viceportavoz principal del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó que la estructura criminal se extiende por India, Guatemala y México, y está dedicada al suministro de precursores químicos utilizados para la fabricación de esta droga sintética altamente letal.
“Estados Unidos está aplicando sanciones económicas selectivas para desarticular una sofisticada red delictiva transnacional que alimenta la crisis del fentanilo ilícito en el país”, señaló la declaración, al advertir que estas operaciones representan una amenaza directa para la seguridad nacional.
"Amenaza extraordinaria"
El gobierno estadounidense apunta que el Cartel de Sinaloa no solo impacta a Estados Unidos, sino que también desestabiliza la región. “Supone una amenaza extraordinaria no solo para Estados Unidos, sino también para la estabilidad y la seguridad de toda la región”, precisó el Departamento de Estado.
La acción forma parte de una estrategia integral para atacar toda la cadena de suministro del narcotráfico, desde los proveedores de químicos en Asia hasta los intermediarios logísticos en Centroamérica y las redes operativas en territorio mexicano.
“Al actuar contra la cadena de suministro en su totalidad, la Administración Trump está desarticulando redes que desestabilizan la gobernanza en todo nuestro hemisferio y amenazan la seguridad estadounidense”, sostuvo Pigott.
"Prioridad central"
La Casa Blanca reiteró que la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo seguirá siendo una prioridad central. “La Administración Trump está decidida a hacer que Estados Unidos sea seguro de nuevo y utilizará todas las herramientas necesarias para proteger las vidas de los estadounidenses”, agregó el comunicado.
Las sanciones fueron adoptadas bajo un marco legal reforzado que incluye la orden ejecutiva 14059, enfocada en combatir la proliferación de drogas ilícitas, y la orden 13224, dirigida contra organizaciones terroristas y sus redes de apoyo.
Asimismo, Washington recordó que el fentanilo ilícito y sus principales precursores químicos han sido designados como armas de destrucción masiva mediante la orden ejecutiva 14367, elevando el nivel de respuesta frente a una crisis que ha causado decenas de miles de muertes por sobredosis en el país.
Con estas medidas, la administración de Trump busca asfixiar financieramente a las organizaciones criminales y cortar el flujo de insumos que permite la producción de drogas sintéticas, en un esfuerzo por frenar una de las mayores amenazas actuales a la salud pública y la seguridad en Estados Unidos.
FUENTE: Comunicado de El Departamento de Estado de EEUU