Una jueza federal de California, requerida en procedimiento de urgencia, ordenó el lunes suspender de forma temporal la compra del grupo de medios Warner Bros Discovery (WBD) por su competidor Paramount Skydance, cuyo presidente es partidario del presidente Donald J. Trump.
Detrás de la venta están los intereses financieros del expresidente Barack Hussein Obama y la cadena de noticias insigne de la izquierda CNN.
Obama es el dueño de Higher Ground Productions, una empresa que produce series, películas y documentales bajo un contrato firmado en 2018 con Netflix.
Netflix perdió el acuerdo de compraventa, politizado desde un principio para evitar, entre otras cosas, que CNN y CBS, cuyo propietario es Paramount Global, pasaran a control de los conservadores.
Si Netflix hubiese ganado el contrato de compraventa, la jueza activista Martínez-Olguín no hubiera asomado su rostro por ninguna parte.
Los fiscales de 12 estados demócratas, encabezados por California, impugnaron judicialmente la adquisición, que valora a WBD en 110.000 millones de dólares, incluida la deuda, por estimar que "supondrá un riesgo" para la libre competencia y los consumidores.
Lo mismo ocurrió con la compraventa de la aerolínea Spirit bajo los mismo argumentos y resultó ser el gran fracaso para los consumidores y para la compañía de bajo costo que se vio forzada a transitar por dos procesos de bancarrota. El último la llevó a la quiebra final.
La izquierda intenta quedarse con CNN
Lo que está en juego realmente son las represalias de los magnates de Netflix que apostaron por cerrar el negocio con Warner Bros Discovery para acaparar un amplio espectro de recursos por streaming y así evitar que el gigante y leyenda del entretenimiento en EEUU cayera en terreno conservador con CNN y CBS como parte de los objetivos.
"Los estados presentan elementos según los cuales la operación va a 'debilitar' la competencia", escribió la jueza Aracelli Martínez-Olguín, de marcada tendendia política de extrema izquierda.
La operación "sería difícil de deshacer (si se llevara a cabo ahora mismo) habida cuenta de la consolidación operativa, del intercambio de información sensible y de la reasignación o el despido de algunos empleados", estimó Martínez-Olguín.
Aunque se trata de una resolución temporal, no deja de ser un revés para Paramount Skydance, que presentaba su oferta como más susceptible de ser autorizada por los reguladores que la de Netflix.
Tras cinco meses de batalla, Netflix acabó tirando la toalla a finales de febrero, con lo que "dejó" el campo libre a Paramount Skydance.
La coalición de fiscales de la izquierda, movidos por una motivación política de trasfondo, piensa que esta operación, si llega a concretarse, provocará aumentos de precios, una menor calidad de los contenidos y un volumen más bajo de películas y series producidas, un argumento totalmente falso y refutado por expertos.
Los accionistas de Paramount Skydance esperaban las acciones de Netflix, cuyo accionista mayoritario es el presidente Obama y sus influencias políticas dentro de EEUU.
FUENTE: Con información de AFP.