lunes 20  de  julio 2026
ANáLISIS

¿Se ha convertido Irán en una pesadilla para EEUU?

Los terroristas iraníes no quieren ningún acuerdo que les impida eliminar a Israel, enriquecer uranio para bombas nucleares, financiar a grupos extremistas y controlar el Estrecho de Ormuz

Por Leonardo Morales

El régimen terrorista de Irán confirmó lo que la mayoría de analistas ha explicado: la fractura entre la actual cúpula militar de Teherán y los políticos del régimen de los ayatolás imposibilita, entre otras causas, un acuerdo definitivo de paz con Estados Unidos.

Una frase repetida durante años ha cobrado valor con el tema iraní. “Con dictadores y terroristas no se negocia”. De todas formas, el presidente Donald J. Trump lo ha intentado y sigue para que no quede de parte de Washington.

Varios artículos publicados en DIARIO LAS AMÉRICAS lo han anunciado como un pronóstico esperado. Pero detrás de la mirada pública, hay muchos factores que inciden a la hora de asumir decisiones.

Los extremistas iraníes no quieren ningún acuerdo que les lleve a ceder en el enriquecimiento de uranio para fabricar bombas nucleares y por eso denegaron la entrada al país de inspectores de del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), como se acordó en el reciente memorando de entendimiento.

La Marina de EEUU ha bombardeado durante siete noches consecutivas más de 300 objetivos militares del régimen islámico, el mayor patrocinador del terrorismo en la región y en el mundo.

Los militares radicales no muestran ninguna voluntad de rendirse, al menos por ahora. Tampoco les interesa un acuerdo en el que tengan que claudicar frente a sus planes militares y nucleares para eliminar a Israel como estado soberano, al control del Estrecho de Ormuz y el cobro de peaje ni a su financiación de grupos terroristas, entre otras premisas.

No inspectores de la OIEA

El pacto preliminar exigía que Irán entregara a EEUU el uranio enriquecido casi al 80%, de acuerdo con informes, lo que desmontaría las mentiras de Teherán sobre su “programa nuclear civil”.

Los expertos de la OIEA tendrían que inspeccionar las instalaciones existentes, determinar la capacidad nuclear actual y rastrear el uranio enriquecido si se detectaba debajo de toneladas de escombros como consecuencia de los bombardeos del 22 de junio de 2025. EEUU se encargaría de recuperarlo. Pero Teherán no permitió la entrada de los expertos. Lo que sí hizo fue disparar a tres buques comerciales en Ormuz para reiniciar la guerra. Sabían que la Casa Blanca respondería inmediatamente.

El presidente de Estados Unidos Donald J. Trump ordenó el lunes 13 de julio reactivar el bloqueo naval contra el desgobierno islámico, al tiempo que informaba al Congreso en Washington de forma oficial sobre el comienzo de la nueva escalada de ataques en el país del Medio Oriente.

El Presidente comunicó al Capitolio la reanudación de las actividades militares, esta vez de forma defensiva contra Irán, en virtud de la Resolución sobre Poderes de Guerra que establece que, salvo aprobación legislativa o una prórroga limitada, la operación debe terminar dentro de 60 días.

Estados Unidos está "tomando el control" del Estrecho de Ormuz y será "el guardián de esta vía marítima y por ello cobrará "una tasa del 20% sobre toda la carga transportada, por todos y cada uno de los costos necesarios para proporcionar la seguridad en el tránsito comercial.

La medida se retoma después de que Irán intentara cobrar peajes a buques comerciales en esta vía marítima y éstos se opusieran a pagar, por lo que fueron atacados por la llamada Guardia Revolucionaria Iraní en otra clara y reiterada violación del alto al fuego. Hasta aquí, Washington había sido prudente en tratar de conservar el memorando de entendimiento para un supuesto acuerdo definitivo que siempre estuvo en dudas.

Impuesto y bloqueo

El martes 14 de julio, la Casa Blanca publicó que el presidente Trump había negociado el impuesto del 20% con los países del Golfo y había acordado inversiones en EEUU que compensan el costo para Washington por la seguridad de tránsito en el Estrecho de Ormuz.

La tasa será sustituida por "acuerdos de comercio e inversión que los diversos Estados del Golfo realizarán en los Estados Unidos", aseguró Trump en su plataforma Truth Social.

"Esas inversiones serán ENORMES pero, al mismo tiempo, extraordinariamente buenas para ellos y para su futuro" añadió.

El Estrecho de Ormuz, vía marítima clave por donde transita una quinta parte de la producción petrolera mundial y otros derivados, "está abierto a TODO el tráfico marítimo excepto para Irán", recalcó.

Durante el conflicto, el presidente Trump -a modo de mayor presión en busca de un pacto definitivo- impuso un bloqueo naval estadounidense para todos los puertos iraníes, pero se levantó antes de la firma con Irán del memorando de entendimiento de 14 puntos a mediados de junio.

El documento estipulaba que los buques que transitaran por el Estrecho de Ormuz durante 60 días no pagarían tasas y tendrían garantizado el “paso seguro”, como era antes de la guerra; mientras los negociadores iraníes y estadounidenses ultimaban los pasos para un acuerdo definitivo con muy pocas probabilidades de concretarse y mucho menos de cumplirse por parte de los radicales iraníes.

"Se me agotó la paciencia con los iraníes"

Inicialmente, Irán había pretendido recaudar hasta 40.000 millones de dólares anuales junto con Omán mediante el cobro de peajes, pero las autoridades omaníes rechazaron la propuesta.

El mandatario, quien manifiesta que se le agotó la paciencia “con los extremistas y mentirosos de Teherán”, ordenó reactivar el bloqueo de los puertos iraníes.

Trump también afirmó que las exportaciones de petróleo "fluyen como nunca antes" gracias a los recientes ataques aéreos estadounidenses contra el régimen iraní, y que "el Estrecho de Ormuz está abierto a todo el tráfico marítimo, excepto al de Irán; y eso se debe a sus dirigentes mentirosos, violentos y maliciosos, que conducen al país por el camino de la DESTRUCCIÓN TOTAL".

"Por lo tanto, estableceremos un bloqueo TOTAL, pero únicamente para los barcos que se dirijan a puertos iraníes o procedan de ellos, o que transporten cualquier mercancía relacionada con carga iraní", señaló.

Estrecho de Ormuz

Irán por su parte insiste en el control del Estrecho, y argumenta que le asiste el derecho a cobrar peaje a los transportistas internacionales, algo que no ocurría antes de la ofensiva conjunta de EEUU e Israel que dio inicio el 28 de febrero.

El Estrecho de Ormuz, como ha declarado el secretario de Estado Marco Rubio, es “una vía abierta internacional al igual que muchas otras en el mundo” … “No es de Irán ni le pertenece a Irán, y no permitiremos que la controle ni que cobre”, ha reiterado.

Washington ha manifestado, además y con firmeza innegociable, que no permitirá que el régimen de los ayatolás tenga un arma nuclear y mucho menos que controle y cobre peaje por el tránsito en el Estrecho de Ormuz.

EEUU retomó los bombardeos contra más de 300 objetivos en Irán tras el ataque a tres buques comerciales que se negaron a pagar peaje a los iraníes en la vía marítima, cuando el régimen islámico le había prometido y reiterado al presidente Donald Trump que no cobraría por el paso de los buques.

Luego del ahorcamiento de la economía iraní, que ya venía en recesión antes de la guerra y que ahora enfrenta otro período de bloqueo naval, la situación se agrava aún más para la población civil que se desconoce cómo subsiste bajo el cierre de internet y el casi nulo acceso de la prensa extranjera. En este momento, sólo funcionan dentro del país las agencias de noticias controladas por los militares iraníes que mienten, manipulan, lanzan campañas y tergiversan las informaciones.

Según el propio Banco Central de Irán, la inflación actual en la nación islámica es la peor desde la Segunda Guerra Mundial con un 77%, la salida de capitales se ha multiplicado por cinco veces, la moneda está hundida a 1,7 millones de riales por dólar bajo una economía en depresión.

Las exportaciones se hallan colapsadas por el primer gran cierre naval, al igual que las importaciones. Un segundo período será devastador.

La infraestructura presenta daños no calculados aún con exactitud de decenas de miles de millones de dólares, miles de fábricas han cerrado y el desempleo registra cifras sin precedentes. Por lo que estiman algunas agencias internacionales, más de 3 millones de personas están desempleadas y el 63% de la población en edad laboral se encuentra inactiva.

La “era de piedra”

Ante esta situación insostenible y el país destruido en un 40% por los bombardeos desde el 28 de febrero, la recuperación postguerra sería respaldada por el cobro de peaje en Ormuz que al año se estima, con un tránsito regular y tomando en cuenta los niveles antes del conflicto, en unos 100.000 millones de dólares con una tasa del 10%. De ahí la persistencia de Teherán ahora en el control y cobro en el cruce marítimo.

Si Trump ordena el bombardeo de pozos petroleros y de las principales fuentes de energía, Irán -como ha dicho el jefe de la Oficina Oval- terminaría en la “era de piedra”.

El presidente Trump dijo a Fox News que la próxima semana ampliará los ataques a las centrales eléctricas y puentes si Teherán no alcanza un acuerdo.

La Casa Blanca ha evitado llegar a este punto, porque luego el caos sería otro asunto agregado para EEUU que tendría que ayudar a solucionar con recursos y seguridad junto a las probables contribuciones de la coalición aliada a EEUU de países del Golfo, sin las garantías de que respondan de manera efectiva y con la celeridad necesaria.

Muchos se preguntan por qué Trump no elimina de una vez el cáncer de los ayatolás. Una de las respuestas es la anterior.

Si EEUU decide terminar por completo la guerra, en apenas días lo podría hacer, pero las consecuencias serían peores que la supuesta cura del mal erradicado.

Misión de radicales: romper cualquier acuerdo

El Comando Central de EEUU, en el momento de los ataques iraníes a buques comerciales, colaboraba con la Organización Marítima Internacional para escoltar buques a través del canal meridional del Estrecho de Ormuz, el cual discurre junto a la costa de Omán.

Tras la muerte de más del 90% de la élite militar y política al servicio del también eliminado líder supremo Alí Jamenei, los militares rompieron cualquier posibilidad de pacto con EEUU. Quieren guerra y venganza. Y supuestamente, responden ahora al hijo de Jamenei, Mojtaba Jamenei, herido de gravedad tras los bombardeos estadounidenses que mataron a su padre. Mojtaba fue nombrado, según los iraníes, como el sustituto del líder islámico.

No obstante, negociadores estadounidenses y representantes clericales del actual régimen iraní insistieron durante varias semanas en el avance de un convenio bilateral, con la mediación de Pakistán, Catar y Omán.

Un punto que ha llamado la atención de analistas es que la Casa Blanca no incluyó a Israel en las negociaciones, el principal implicado y víctima del terrorismo iraní en la región durante décadas y, además, coprotagonista de la ofensiva contra Irán denominada “Furia Épica”. Esto representa otra clave discordante para un acuerdo de paz en la región, sin el consentimiento de Tel Aviv. Una de las exigencias de Irán es que Israel deje de atacar a los grupos terroristas de Hezbolá y Hamás.

El primer ministro Benjamín Netanyahu dejó claro que Israel continuará velando por su seguridad nacional y responderá de manera contundente a cualquier agresión de los terroristas.

Estrategia iraní

El recrudecimiento de los ataques de la marina y la aviación estadounidenses, tras semanas de una notable reducción de las hostilidades, demuestra la fragilidad de las negociaciones y la complejidad de la situación.

El cese de los enfrentamientos armados y el levantamiento del bloqueo naval sirvieron a los iraníes para reabastecerse, oxigenarse y vender gran parte del combustible extraído, después de un férreo bloqueo naval que le impidió exportar un solo barril de crudo y provocó una crisis de almacenamiento junto a una pérdida en ingresos de 500 millones de dólares diarios.

El régimen islámico busca la extensión del conflicto en aras de acercarlo a las elecciones legislativas de noviembre e intentar, a pesar del ahogamiento económico, hacer todo el daño posible estimulado por el fanatismo islámico, que rechaza la existencia de Israel como estado; del mundo occidental y en especial de EEUU.

Durante décadas, el régimen terrorista iraní empleó el 90% de sus recursos en sus objetivos militares contra Israel y EEUU, además de financiar a grupos extremistas armados, trabajar por la islamización de países occidentales e intentar la fabricación de bombas nucleares mediante su supuesto programa energético “civil”.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó el martes 14 de julio que las fuerzas estadounidenses continuaron la cuarta noche consecutiva de masivos ataques contra Irán por orden del presidente, Donald J. Trump, con operaciones destinadas a imponer "un alto costo" a Teherán y más de 200 objetivos aniquilados o destruidos en un 90%.

Según informó el Centcom en su cuenta de X, los bombardeos buscan degradar la capacidad de Irán para atacar a civiles en Medio Oriente y al transporte marítimo comercial en el Estrecho de Ormuz.

En una entrevista, Trump dejó entrever que existía la posibilidad de atacar una zona céntrica de Irán donde se presume que exista una cuarta instalación nuclear y sobre la mesa también está la isla de Jark, el corazón del 90% de las exportaciones petroleras iraníes.

Temas clave

Los iraníes radicales han reiterado que el Estrecho de Ormuz no volverá a ser el mismo tras la guerra, una declaración que se suma a la negativa de abandonar su programa nuclear militar con fachada de civil junto a la fabricación de misiles balísticos y drones.

Estos son temas clave en la agenda de negociaciones en los que Irán no tiene intenciones de ceder ante EEUU. Y a diferencia de lo que afirma la Casa Blanca, a medida que avanza el tiempo resulta menos probable un acuerdo definitivo.

Lo que reaparece como la única solución posible con Irán es la eliminación o desarticulación total del ejército de los ayatolás que continuarán siendo el obstáculo infranqueable para un convenio plausible en la región, jamás logrado en décadas por la gran complejidad multicultural de etnias y diferencias históricas sin limar, a pesar de los esfuerzos de la administración Trump y los avances en esa dirección.

Las fuerzas estadounidenses continúan el bombardeo de "objetivos militares" en varias ciudades portuarias del sur de Irán, como Bushehr y Bandar Abás, detalló el Mando Central de Estados Unidos. Por primera vez, EEUU utiliza drones náuticos en la ofensiva contra Irán.

La agencia iraní Fars también reportó bombardeos estadounidenses en la isla de Qeshm, cerca del Estrecho de Ormuz y en zonas exteriores de Teherán, y en los cuatro puntos cardinales del país del Medio Oriente.

Irán, por su parte, sigue disparando a países aliados de EEUU en el Golfo como Siria, Baréin y Kuwait.

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FUENTE: Con información de AFP, EFE, informes de la Casa Blanca, Fox News.

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