WASHINGTON — En tres semanas, los estadounidenses acudirán a las urnas en unas elecciones de medio mandato que tradicionalmente se interpretan como un referéndum sobre la gestión del presidente que se encuentra en la Casa Blanca.
"Diría que igual", declaró Trump a los periodistas en la Casa Blanca cuando le preguntaron qué cámara sería más difícil de defender para los republicanos
WASHINGTON — En tres semanas, los estadounidenses acudirán a las urnas en unas elecciones de medio mandato que tradicionalmente se interpretan como un referéndum sobre la gestión del presidente que se encuentra en la Casa Blanca.
Según los sondeos, dibujan por ahora un escenario favorable para la oposición demócrata en ambas cámaras, lo que ha llevado a Trump a implicarse de pleno en la campaña, con mítines electorales casi a diario en estados decisivos.
Trump afirmó que los republicanos se enfrentan a una lucha igualmente difícil para conservar el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
"Diría que igual", declaró Trump a los periodistas en la Casa Blanca cuando le preguntaron qué cámara sería más difícil de defender para los republicanos en la votación del próximo 3 de noviembre.
Trump reconoció la desventaja histórica a la que se enfrenta el partido de un presidente en ejercicio, aunque insistió en que el entusiasmo entre los votantes republicanos estaba creciendo.
"Cuando tienes a un presidente en ejercicio... por muy bueno que parezca ser, está en una gran desventaja, una desventaja tremenda", afirmó.
"Pero ahora mismo estoy haciendo una gira y estoy celebrando mítines. El nivel de entusiasmo por el Partido Republicano está muy alto", aseguró el mandatario.
La Cámara de Representantes renovará la totalidad de sus 435 escaños para una legislatura de dos años. Actualmente los republicanos ostentan una estrecha mayoría de 219 escaños frente a los 214 de los demócratas, por lo que la oposición necesita una ganancia neta de tres escaños para hacerse con el control.
Según el promedio de encuestas de RealClearPolitics, los demócratas lideran con claridad la intención de voto para la Cámara Baja, con el 50,2 % frente a los republicanos, que obtienen el 41,9 %.
El portal de análisis Cook Political Report apunta a que, con las tendencias actuales, los demócratas podrían darle la vuelta a su favor a 18 distritos electorales y alcanzar una mayoría superior a los 230 asientos.
Todos los presidentes recientes han perdido el control de la Cámara Baja en las elecciones de medio mandato, incluido el propio Trump en su primer periodo de gobierno
El 3 de noviembre también se renovarán 35 de los 100 escaños del Senado, donde los republicanos cuentan con una mayoría de 53 senadores, frente a los 47 demócratas.
Los senadores, que representan a los estados, ejercen mandatos de seis años y tienen competencias como la confirmación de los jueces del Tribunal Supremo y de los miembros del Gabinete presidencial.
Según las encuestas, la carrera estaría "ajustada" en siete estados: Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Míchigan, Ohio y Texas.
Todos los asientos en juego están actualmente ocupados por senadores republicanos, excepto el de Míchigan, que es demócrata.
Si los demócratas se hicieran con cuatro escaños republicanos y mantuvieran los suyos, alcanzarían la mayoría en la Cámara Alta.
Una de las carreras que más atención ha suscitado es la de Texas, considerado durante años un bastión republicano, pero donde ahora el demócrata James Talarico aventaja en tres puntos a Ken Paxton, aliado de Trump, según RealClearPolitics. Pero la tendencia podría cambiar luego de que Talarico es señalado de haber mentido sobre su estado de salud. El candidato se ausentó en medio del final de su campaña durante 13 días, alegando que tenía una "gripe", pero portales noticiosos afirman que estuvo ingresado en un centro de atención psiquiátrica. Talarico lo niega, los republicanos insisten en que los votantes tienen derecho a conocer la verdad sobre la salud del candidato.
En Míchigan, el musulmán y socialista, Abdul El-Sayed, del ala más radical del Partido Demócrata, lidera, según las encuestas, con una ventaja de 2,7 puntos frente al republicano Mike Rogers; y en Maine, el demócrata Troy Jackson saca 1,2 puntos a la actual senadora republicana Susan Collins.
Además, 36 estados elegirán a sus gobernadores, incluidos los más poblados del país: California y Nueva York, donde los demócratas Xavier Becerra y Kathy Hochul parten como favoritos, y Texas y Florida, donde lideran los republicanos Greg Abbott y Byron Donalds.
La carrera está abierta en la gobernación de cuatro estados: Georgia, Nevada y Ohio, actualmente en manos republicanas, y Wisconsin, gobernado por un demócrata.
Perder cualquiera de las dos cámaras el 3 de noviembre complicaría la capacidad de Trump para impulsar su agenda en el Congreso durante los dos últimos años de su mandato, al tiempo que daría a los demócratas un mayor poder para investigar e intentar revertir los logros de su gobierno.
Trump se ha embarcado en una ofensiva de campaña en las semanas finales antes de las elecciones, que incluye mítines en estados tradicionalmente republicanos donde su partido se enfrenta a contiendas para el Senado reñidas.
El partido que ocupa la Casa Blanca casi invariablemente ha perdido escaños en las elecciones de mitad de mandato, con solo tres excepciones en la Cámara de Representantes desde 1934, según cifras recopiladas por el American Presidency Project.
El propio Trump enfrentó un veredicto mixto en sus primeras elecciones de mitad de mandato en 2018, cuando los republicanos perdieron 41 escaños en la Cámara pero ganaron dos en el Senado.
FUENTE: Con información de EFE y AFP
