REDACCIÓN.- A pocas horas de celebrarse el histórico encuentro en el presidente Donald Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, crece la tensión y la expectativa ante lo que pueda ocurrir este martes en Singapur donde el mundo ha colocado su atención.

Según un análisis publicado por la agendiua DPA, ambas partes se proclamarán victoriosas de cualquier eventual acuerdo. Lo que no está tan claro es lo que cada uno entiende por "victoria". Durante mucho tiempo, Trump ha exigido el desmantelamiento "completo, verificable e irreversible" del arsenal nuclear norcoreano como objetivo de cualquier acuerdo con Kim.

Sin embargo, antes de reunirse el mes pasado en la Casa Blanca con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, el mandatario pareció dejar entrever algo de flexibilidad en este punto, al señalar que "sería mejor si" el desmantelamiento ocurriera "en un solo paso".

Más probablemente, apuntan los analistas, será que las dos partes acuerden una fase de desnuclearización para Coreadel Norte y una moratoria en los ensayos nucleares y de misiles balísticos por parte del país comunista.

Ello permitiría tanto a Trump como a Kim salir de la reunión asegurando que han avanzado en el interés de sus países como ningún líder antes que ellos, apuntan los observadores.

"Para Corea del Norte, la desnuclearización es un proceso (...) una eliminación gradual de armas nucleares durante un largo periodo de tiempo", explica Bhubhindar Singh, profesor asociado de la Rajaratnam School of International Studies (RSIS) de Singapur.

Y aunque el desmantelamiento del arsenal nuclear completo responde también a los intereses de otros países como China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Rusia, a Corea del Norte no le interesa, añade Singh.

A cambio de renunciar, aunque fuera parcialmente, a sus programa de armas nucleares, Corea del Norte buscará garantías de seguridad y el compromiso de que un cambio de régimen en el país no está sobre la mesa, añade el experto.

Pyongyang podría acceder, de momento y como signo de fe, a desmantelar sus misiles intercontinentales con capacidades nucleares, incluyendo los modelos Hwasong-14 y Hwasong-15, que probó el año pasado, afirma Graham Ong-Webb, otro experto del RSIS.

"Podemos esperar que (Corea del Norte) no acceda a un desarme nuclear completo, al menos en el corto plazo, tal como Estados Unidos podría esperar", añade Graham.

"El escenario más realista es ver a Corea del Norte alargando una serie de encuentros tras la cumbre y haciendo esfuerzos graduales de 'desmantelamiento', como el que se vio el mes pasado en el complejo de ensayos nucleares de Punggye-ri", dijo.

El 25 de mayo, Corea del Norte llevó a cabo explosiones controladas en su complejo de Punggye-ri en presencia de periodistas, pero sin invitar a observadores independientes. Graham asegura que las entradas a los túneles fueron demolidas y cerradas, pero que podrían ser reabiertas fácilmente.

Kim Duyeon, experta analista en Korean Peninsula Future Forum de Seúl, considera que Trump podría intentar dedicar la cumbre a acercarse personalmente a Kim y mejorar su relación, en lugar de forzar un rápido acuerdo.

"Si Trumnp y Kim no pueden alcanzar un acuerdo el 12 de junio, seguiría siendo un buen resultado si al menos acceden a reunirse de nuevo y a mantener una atmósfera positiva" entre los dos, asegura.

"Hasta el momento parece que tanto Trump como Kim están más interesados en dar un buen espectáculo y aprovechar una oportunidad de relaciones públicas más que en buscar un acuerdo para una solución real a sus preocupaciones mutuas", añade Kim.

Sin embargo, Trump también está sometido a fuertes presiones, que abogan porque haga uso de sus presuntas dotes de gran negociador. "Trump ya ha roto toda la ortodoxia diplomática convencional (...) así que no deberíamos esperar que fuera -o intentara convertirse- en un típico líder negociador de un acuerdo nuclear", señala la analista.

"Kim Jong-un está mucho más preparado para esta cumbre que el presidente Trump. Será un hábil negociador e intentará lograr sus máximas demandas al tiempo que mantiene sus armas nucleares el máximo tiempo posible", añade.

Par el líder norcoreano, sólo el hecho de poder reunirse cara a cara con un presidente estadounidense supone práctiamente una victoria en sí misma, una hazaña que ningún otro líder norcoreano ha conseguido antes.

El "momento definitorio" podría ser simplemente "un apretón de manos con el líder de la nación más poderosa del mundo en condiciones de igualdad", apunta Hoo Chiew-Ping, experto en Corea del Norte de la Universidad Nacional de Malasia.

Pero el acuerdo más probable de la cumbre, cree Hoo, será uno en el que las dos partes se atribuirán la victoria.

El mejor acuerdo para Trump sería, opina Hoo, que Kim acceda a permitir a científicos e inspectores nucleares del Organismo Internacional de la Anergía Atómica (OIEA) visitar las instalaciones atómicas de Yongbyon en Corea del Norte.

Pero para lograrlo, Estados Unidos tendría probablemente que hacer concesiones sustanciales y no está claro hasta qué punto Trump será capaz de ceder en las negociaciones.

FUENTE: REDACCIÓN/EFE /Dpa

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que la economía en EEUU ha mejorado con el Gobierno de Donald Trump?

No
No hay mayor cambio
ver resultados

Las Más Leídas