WASHINGTON.— Un gesto aparentemente práctico terminó adquiriendo un profundo significado político durante el reciente encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder democrática venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca.
Según reveló el diario ABC de España, el magnate republicano decidió establecer una línea de comunicación directa con la Premio Nobel de la Paz, al margen de los canales institucionales y del protocolo habitual.
De acuerdo con fuentes estadounidenses citadas por el diario español, cuando la reunión se aproximaba a su cierre y ambos abordaban la necesidad de mantenerse en contacto en una fase que reconocían como “abierta e incierta”, la jefa de gabinete Susie Wiles se ofreció a facilitar su número para canalizar futuras comunicaciones. Trump la interrumpió y le habría ofrecido directamente su número a Machado. “Vamos a seguir conversando a partir de ahora”, le dijo, en una escena que fue interpretada como una señal de continuidad y confianza política, más allá de un encuentro puntual, según el corresponsal de ABC.
Doble estrategia
Las mismas fuentes relataron que la visita se desarrolló fuera de los circuitos habituales y respondió a una lógica deliberada. Según ABC, Trump estaría actuando con una doble estrategia claramente definida: por un lado, mantener el control del proceso de transición venezolana y preservar canales de comunicación con quienes ejercen hoy el poder efectivo en Caracas, incluida Delcy Rodríguez; y por otro, abrir una interlocución directa con María Corina Machado para la nueva fase política que se perfila.
El encuentro con la dirigente venezolana no sería un hecho aislado. Las fuentes citan como antecedente la visita del entonces candidato presidencial polaco Karol Nawrocki, quien accedió a la Casa Blanca mediante un formato privado, sin convocatoria de prensa y fuera de los actos públicos oficiales. Tras reunirse con Trump en el Despacho Oval, Nawrocki reforzó su proyección internacional y semanas después ganó las elecciones presidenciales en su país.
“Una mujer realmente extraordinaria”
No obstante, a diferencia de aquel caso, la visita de Machado sí figuró en la agenda oficial, aunque limitada a un almuerzo cerrado y sin cobertura mediática. Esa dualidad —oficial en lo formal, discreta en lo operativo— se mantuvo incluso después de que la líder venezolana abandonara la Casa Blanca.
Según las fuentes estadounidenses, Trump comentó de inmediato a su entorno que Machado le había parecido “una mujer realmente extraordinaria”, alguien que “ha sufrido muchísimo” y que, pese a ello, mantiene la determinación de regresar a Venezuela. Al día siguiente, antes de viajar a Florida, el mandatario reiteró su impresión ante la prensa: “Me dio su Premio Nobel. Pero te diré algo: la conozco. Nunca la había visto antes. Y me impresionó muchísimo. Esta es una muy buena mujer”.
FUENTE: Con información de ABC de España