MIAMI.- Recientemente, en uno de los periódicos más influyentes de este país, se ha venido tratando el asunto del embargo económico de Estados Unidos contra el Gobierno totalitario cubano, y dicho medio de prensa toma partido a favor de este Gobierno, en la campaña internacional para que se levanten las medidas económicas en las que, realmente, dicho embargo consiste.
Por supuesto, el exilio militante, histórico o convencional anticastrista,en la inmensa mayoría de las organizaciones que lo integran, está en contra de que se levante dicho embargo porque se sabe que fuerzas económicas y políticas están en repugnante complicidad con el Gobierno castrocomunista, y en Estados Unidos mantienen un especial “cabildeo” en favor de aquel Gobierno.
Ese exilio, llámesele histórico, activista o como se quiera, así como otros exiliados de más reciente llegada al destierro, que habiendo sido víctima de la represión del Gobierno castrocomunista, por luchar o abogar en pro de la libertad y la democracia para Cuba, aunque el embargo se hizo como una medida de riposta económica que determinó el Gobierno de Estados Unidos ante la confiscación sin la correspondiente indemnización. que dispuso arbitrariamente el Gobierno castrista, de todos los bienes, inversiones y empresas que Estados Unidos y sus ciudadanos tenían en Cuba, el exilio anticastrista y víctima del régimen, es lógico que esté a favor de cualquier medida internacional que vaya en contra de ese Gobierno, victimario que es del pueblo cubano, que tan poco respaldo, como bando de oposición, ha encontrado para su causa en el mundo durante todos estos largos años de lucha, tan desamparado ante un enemigo poderoso y sanguinario.
Además, la experiencia histórica nos ha demostrado que sólo en sus momentos de crisis y alarma económica el Gobierno dictatorial ha aflojado un poco la represión, y contrariamente¸ con la mejora económica la represión contra el pueblo aumenta, por cuanto el Gobierno dispone de más recursos para la represión policial, tenebrosa y eficaz.
Asimismo, es atinado referirse también a un hecho relacionado funcionalmente con el embargo. Y es que el gobierno castrocomunista intenta presentar ante el mundo que, con el embargo, el gobierno de Estados Unidos intentaba derrocar al gobierno revolucionario, lo que éste ha resistido “heroicamente”, en una victoria que se adjudica la revolución. Lo cual es un ridículo melodrama y una falsedad histórica pues, como antes dijimos, el embargo fue, y es, sólo una medida de riposta económica por parte de Estados Unidos, medida que ha tomado también contra otros países por causas similares de perjuicios a los intereses de Estados Unidos.
Finalmente, como ha expuesto el Consejo del Presidio Político Cubano en los medios de prensa radial, el Gobierno castrocomunistaa, ante esa campaña de víctima heroica, ha estado logrando tergiversar la realidad que hay en el fondo de la problemática cubana, presentándola sólo como un conflicto entre el Gobierno de Cuba y el de Estados Unidos, cuando el verdadero y trágico problema es el conflicto entre el Gobierno tiránico castrocomunista y el pueblo cubano. Este pueblo es el que ha sufrido, y sufre, la más terrible y prolongada represión en la historia política de la América Hispana, con miles de cubanos asesinados en los paredones de fusilamiento, con decenas de miles de hombres y mujeres encerrados por largos años en las múltiples cárceles construidas por el Gobierno; miles de cubanos fallecidos en intentos riesgosos para escapar de la isla; con más de 15% de la población en el destierro; con la división de la familia cubana y tantos otros horrores.
“Levantar el embargo significaría un galardón político otorgado al régimen totalitario, con su consiguiente beneficio económico, tras el acceso a los créditos de la banca internacional. Prolongándose así más en el tiempo, sin otorgar concesiones este nefasto sistema de Gobierno en Cuba. ¡No!, el embargo no se sebe levantar mientras las condiciones políticas, sociales y policiales propias de ese sistema se mantengan, en el conflicto entre el pueblo cubano y el Gobierno impuesto en el país”.