MIAMI.- Un grupo conservador que respalda al presidente Donald Trump ha hecho público su apoyo a la abogada de inmigración Mayra Joli y no a la candidata oficial del Partido Republicano, María Elvira Salazar, quienes aspiran a ocupar el asiento del distrito 27 en el Congreso.

De acuerdo con información del departamento de elecciones de Miami-Dade, Joli fue demócrata hasta mayo de 2017, cuando se volvió independiente (NPA, None Partisan Affiliation).

Ahora la apoya ese grupo, liderado por el republicano Raymond Molina, que defiende al presidente Trump y cree que dirigentes como los representantes republicanos de la Florida Ileana Ros-Lehtinen, Carlos Curbelo y Mario Díaz-Balart han destruido los principios conservadores.

En conversación con DIARIO LAS AMERICAS, Molina aclaró que "la coalición apoya que se dé un debate entre las tres candidatas del distrito 27. Si se da, tendriamos la oportunidad de escoger con base en las respuestas que den, pero si no se aparecen María Elvira Salazar y Donna Shalala, entonces votaría por Joli, porque me estarían demostrando que ninguna tiene capacidad de debatir aqui en Miami, mucho menos en el congreso de Estados Unidos".

Para este veterano dirigente, ningún republicano que se precie de serlo puede estar en contra de Trump quien, de acuerdo con Molina, "sus planes fundamentales como fortalecer las fuerzas armadas, mejorar la economía y quitar todas las regulaciones y los impuestos, son conservadores".

Acusaciones

Lo que ha trascendido en los medios es que la coalición conservadora de Miami entró en conflicto con el abogado y excandidato republicano Lorenzo Palomares, quien fuera vocero de la campaña presidencial de Trump para el área de Miami-Dade.

Algunos dicen que lo “echaron” por apoyar a Salazar. Pero Palomares negó eso de manera categórica: “A mí solo el presidente Donald Trump me saca de la línea trumpista del partido. Yo formé esta la coalición y no es trumpista sino conservadora. A mí no se me ha comunicado nada. Actué como representante legal de la coalición, pagué la membresía y sigo siendo agente registrado de la misma”.

Joli denunció que “el Partido Republicano ha querido que me salga [es decir, que renuncie a su candidatura] ya sea por la puerta o por soborno”. Indicó que en tal sentido entraron en contacto con ella la excandidata a la alcaldía de Miami-Dade Raquel Regalado, la congresista Ros-Lehtinen, el excomisionado de Miami-Dade Bruno Barreiro, el exrepresentante republicano Lincoln Díaz-Balart y el recientemente fallecido líder anticastrista Luis Posada Carriles.

Según Regalado, exmiembro de la Junta Escolar, ella sí invitó a Joli varias veces a su programa de radio a hablar de inmigración, e incluso envió un email a la Casa Blanca presentando a la hoy candidata independiente por el distrito 27.

“Es una absoluta mentira que hayamos actuado en conjunto”, enfatizó Regalado. “Ella nunca estuvo en nuestro radar, y mucho menos llamé a nadie para que le dijera que abandonara su candidatura. Además, el Partido [Republicano] no funciona como ella lo está planteando”.

De acuerdo con Joli, fue el abogado Palomares el último en tratar de que dejara sus aspiraciones políticas. “Me llamó un sábado a las ocho de la noche -yo no tengo ningún tipo de comunicación con él desde febrero- me dijo que me quería mucho, que era el enviado de María Elvira Salazar y que él era como la Casa Blanca en Miami. Me ofreció una embajada en cualquier parte del mundo, donde yo quisiera, con todos los gastos pagos, y yo empecé a decirle que yo no era baúl de nadie”.

Palomares negó que le hubiera hecho esos ofrecimientos a Joli. “Eso es mentira, la invité para discutir ciertas cosas entre amigos y abogados. Ella salió a difamarme. Primero, si tuviera el poder de darle una embajada a alguien, no se la daría a Mayra Joli sino a una persona que hubiera estado desde el principio con Trump. Y ella nunca lo estuvo. Además, apoyó a Hillary y vino encubierta a la campaña, porque le donó a la candidata demócrata 3.700 dólares y a Trump no le donó ni un dólar”.

Según información del Departamento de Elecciones, Joli sí le donó 500 dólares a la precandidata Clinton, durante la primaria demócrata, el 11 de noviembre de 2015.

El triunfo

Joli definió su candidatura como “conservadora, apoya a Trump y no está afiliada a ningún partido. Lo respaldo sin miedo, lo he apoyado por más de dos años”, enfatizó. “Estoy aquí para defender al Presidente de la patraña de ese triunvirato”, expresó, en referencia a Díaz-Balart (distrito 25), Curbelo (distrito 26) y Ros-Lehtinen (distrito 27).

Esta abogada de inmigración, de origen dominicano, le aconsejó a Salazar que la apoye “porque soy la única con argumentos para ganarle a la candidata que queda [la demócrata Donna Shalala]. Los demócratas me están mandando mensajes para que por favor me salga de la contienda. Si me salgo, María Elvira pierde, le doy gusto a los demócratas y el presidente se hunde”.

“Ningún miembro del equipo de Donna Shalala se ha comunicado con la candidata [Mayra Joli]. La campaña Shalala piensa que ella tiene todo el derecho de postularse al Congreso”, señaló Mike Hernández, asesor de la candidata demócrata.

Salazar no respondió a las llamadas y mensajes de texto que DIARIO LAS AMÉRICAS le envió para que opinara sobre su adversaria independiente.

De acuerdo con información pública, en el último reporte del 8 de agosto a la autoridad electoral de la Florida, Joli tiene en sus arcas de campaña apenas 1.330 dólares.

Salazar cuenta con 231.301 dólares y Shalala, 723.319 dólares.

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