MIAMI.– El capitán de remolcador Yusiel López Insua, de 46 años, se declaró culpable de un cargo federal de homicidio involuntario marítimo por el siniestro ocurrido en julio de 2025 en Biscayne Bay, donde murieron tres menores que participaban en un campamento de verano de vela.
El cambio de declaración forma parte de un acuerdo con el Ministerio Público federal, lo que evita la celebración de un juicio. Según la investigación, López Insua operaba el remolcador que empujaba una barcaza con la visibilidad limitada, sin un vigía designado y utilizando su teléfono celular poco antes de embestir el velero en el que navegaban las víctimas.
Las fallecidas fueron Mila Yankelevich, de 7 años; Arielle Buchman, de 10, y Erin Ko Han, de 13. Otras dos participantes del programa y una instructora lograron sobrevivir. Lo ocurrido conmocionó al sur de Florida y reavivó el debate sobre las condiciones de seguridad para las embarcaciones recreativas y de entrenamiento que comparten las vías navegables con el tráfico comercial.
Como parte del acuerdo, los fiscales recomendarán una condena de un año de prisión, seguida de seis meses de arresto domiciliario. La audiencia para conocer la sentencia quedó programada para el 13 de octubre.
La defensa afirmó que López Insua decidió admitir su responsabilidad para evitar que los familiares de las víctimas tuvieran que revivir lo sucedido durante un proceso judicial. Paralelamente, continúan las acciones civiles relacionadas con el caso.