MIAMI.- En una ciudad donde el espectáculo, el deporte y los grandes eventos forman parte del pulso cotidiano, Miami también enfrenta una de sus realidades más duras: el tráfico humano. Bajo ese contexto se celebró el Foro Anual sobre Tráfico Humano de la Oficina del Fiscal Estatal, un espacio que, más allá del protocolo institucional, se convirtió en un llamado urgente a la conciencia colectiva y a la acción coordinada.
El encuentro, encabezado por la fiscal estatal del condado de Miami-Dade, Katherine Fernandez Rundle, reunió a autoridades, líderes comunitarios, organizaciones sociales y representantes del sector privado en Camillus House, con un mensaje claro: la prevención no puede ser reactiva, debe ser estructural, constante y anticipada.
“Cada año nos reunimos en este foro porque el tráfico humano es un problema real y grave en nuestra comunidad. Florida es el tercer estado del país con mayor número de víctimas”, advirtió la magistrada, subrayando que el crecimiento de grandes eventos en la urbe no puede desligarse del riesgo que estos escenarios generan para las poblaciones más vulnerables.
Miami se ha consolidado como un epicentro de eventos deportivos, culturales y de entretenimiento de escala global. La llegada constante de turistas, festivales, conciertos y competencias internacionales convierte a la ciudad en una vitrina mundial, pero también en un territorio de alto riesgo para redes criminales que operan en silencio.
“Queremos que nuestros visitantes disfruten de esta ciudad, de esta fiesta, de este paraíso. Pero al mismo tiempo debemos ser claros: no vamos a tolerar que se explote a las personas vulnerables”, afirmó Fernandez Rundle, marcando una línea ética que define el enfoque del programa.
La reunión no se limitó a diagnósticos. El énfasis estuvo en la articulación institucional, en la coordinación real entre agencias de seguridad pública, gobiernos locales, sector privado y organizaciones comunitarias. La meta: crear una red de protección sólida, permanente y eficaz.
Desde esa visión, Alina Hudak, presidenta y CEO del Comité Anfitrión de la FIFA 2026 en Miami, destacó el papel estratégico del liderazgo institucional y el enfoque centrado en las víctimas. “Vamos a tener campañas de información y educación. La fiscal ha tenido un liderazgo fundamental en este proceso. En mi opinión, tiene el mejor programa de los Estados Unidos”, afirmó.
Hudak subrayó que el modelo no se basa únicamente en la acción policial, sino en la construcción de un ecosistema de atención integral. “No solo desde el punto de vista de las agencias policíacas, sino también en los servicios que se le están dando a las víctimas de este horrible crimen”, dijo, reforzando la importancia de una respuesta humana, no solo punitiva.
En ese mismo espíritu, Eduardo “Eddie” Gloria, CEO de Camillus House, puso el foco en la dimensión social del problema. “Para nosotros es muy especial ser anfitriones de este evento. Aquí hay muchas personas y entidades colaborando para prevenir lo que está pasando y combatir el tráfico humano en el condado de Miami-Dade”, expresó.
Desde el trabajo directo en terreno, Camillus House representa el rostro más humano de esta lucha: refugio, acompañamiento, reintegración y reconstrucción de vidas. “Nos coordinamos para expandir nuestros servicios y poder traer más personas a nuestro refugio”, explicó Gloria, evidenciando que la prevención también se construye desde la protección y la dignidad.
El foro dejó claro que el tráfico humano no es un fenómeno aislado ni invisible. Se alimenta de contextos masivos, de grandes flujos de personas, de economías informales y de silencios sociales. Combatirlo exige algo más que discursos: exige presencia, estructura, recursos, cooperación y voluntad política.
En Miami, esa voluntad comienza a articularse en una narrativa distinta: la de una ciudad que no solo se prepara para recibir al mundo, sino que también se proyecta en proteger a los más vulnerables dentro de él. Porque mientras los reflectores iluminan los grandes escenarios, la verdadera batalla se libra en los márgenes. Y en esa batalla, la prevención, la educación y la coordinación comunitaria se convierten en las herramientas más poderosas contra una de las formas de violencia más crueles y silenciosas de nuestro tiempo.
La campaña “Empieza el Juego” continuará desplegándose en distintos puntos de la región en las próximas semanas, con acciones comunitarias y operativos de prevención enfocados en zonas de alta afluencia turística. La estrategia busca no solo disuadir a las redes criminales, sino también fortalecer la capacidad de detección temprana en la comunidad, convirtiendo a ciudadanos, comerciantes y visitantes en aliados activos en la protección de las poblaciones en condición de fragilidad social.
Las autoridades aprovecharon el espacio para reiterar el llamado a la ciudadanía a reportar cualquier hecho sospechoso vinculado al tráfico humano a las líneas de emergencia o a los canales oficiales correspondientes, recordando que una denuncia oportuna puede significar la diferencia entre el silencio y la salvación de una vida.