lunes 2  de  marzo 2026
Operativo mortal

Florida lamenta uno de las jornadas más mortíferas para oficiales del FBI

Un agente especial retirado dijo que durante la preparación un oficial del Buró Federal de Investigaciones, además de aprender leyes recibe entrenamiento psicológico y sabe que siempre está en peligro
Diario las Américas | YOANDY CASTAÑEDA LORENZO
Por YOANDY CASTAÑEDA LORENZO

MIAMI - Dos oficiales del Buró Federal de Investigaciones (FBI) murieron y otros tres resultaron heridos por disparos lanzados con un fusil de asalto, cuando se disponían a efectuar un operativo el martes 2 de febrero, en una vivienda en Sunrise, al norte de Miami (Florida). La operación estaba relacionada con un caso de pornografía infantil. El atacante también murió, según reportes se quitó la vida, tras permanecer varias horas atrincherado en su casa.

Esta es la noticia, a secas, para conocer los hechos. Podríamos añadir que el individuo fue identificado como David Lee Huber. El FBI sospechaba que Huber, de 55 años, había cometido delitos violentos contra niños y delitos relacionados con la pornografía infantil. Además, trascendió que era un consultor informático, que se divorció en 2016 y era padre de dos hijos.

El director del FBI, Christopher A. Wray, identificó a las víctimas como el agente especial Daniel Alfin, de 32 años, y a la también agente especial Laura Schwartzenberger, de 43 años.

En el ataque de que fueron blanco los oficiales abatidos también resultaron heridos otros tres agentes del FBI, cuyas identidades no han sido reveladas.

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Las víctimas:   Agente especial Laura Schwartzenberger y Agente especial Daniel Alfin, de 32 años.

Las víctimas: Agente especial Laura Schwartzenberger y Agente especial Daniel Alfin, de 32 años.

Muchos se preguntan, no obstante, si existió algún fallo en los procedimientos de la agencia o de los efectivos en la escena.

DIARIO LAS AMÉRICAS consultó a César Paz, Agente Especial del FBI (Retirado) y asesor de seguridad para intentar esclarecer interrogantes sobre el suceso.

Paz sostiene que los agentes de la escuadra de tráfico de personas y pornografía infantil estaban trabajando numerosos casos, “pero la mitad de la escuadra, tengo entendido, estaban llevando a cabo un rescate de una niña, que dio positivo al COVID-19, y los agentes tuvieron que irse a casa de cuarentena. La otra mitad formula un plan operacional, que vale la pena subrayar, es un plan extenso: objetivos, detalles, quién es la persona, dónde vive, quienes viven allí, presentan un estudio del vecindario, los hospitales más cercarnos, los departamentos de policías, etc. Ese plan es sometido al supervisor y pasa por tres niveles de aprobación”.

Paz indica que los agentes de la escuadra, después de su aprobación, se reúnen con los TFO (TasK Force office). En este caso en específico “Tengo entendido que había un agente de Davie PD informático y experto en redes y otro de Miami Beach PD, también pidieron asistencia al departamento de Policía de Sunrise”.

El oficial retirado explicó que “Esto se hace para que cuando se realiza el operativo el sujeto vea a la policía y se dé cuenta de que no es una invasión o un asalto a una casa”.

Si seguimos analizando los sucesos: “Estos agentes tienen ya su plan operacional, anuncian por la radio y otros canales su proximidad y comienzan a posicionarse en sus lugares acorde a los detalles, pero al llegar a la entrada reciben los disparos, y lastimosamente los dos agentes mueren y el sujeto no sale, se atrinchera y se dispara en un aparente suicidio”.

Paz recalca que ahí no termina el caso, aunque queda truncado temporalmente lo relacionado a Pornografía Infantil y sostiene que, a consecuencia de este tiroteo, un equipo especial se desplaza a Miami y realiza un estudio una investigación y luego darán su veredicto y sabremos si hubo fallas”

Respecto a las noticias y el enfoque de varios medios de prensa Paz se detiene para aclarar que “Es fácil hacer una crítica, constructiva o no. Hay quienes opinan que los agentes debían haber llevado al [equipo] swat pero eso no significa que el sujeto no hubiese disparado. Los agentes siempre llevan chalecos antibalas, o sea, van con protección. Pero uno nunca sabe los resultados de los próximos segundos al llegar al lugar donde se está ejecutando una redada u operativo. Esto puede pasarles a agentes de cualquier agencia”.

Una manera de describir lo vivido en Sunrise llega en testimonio de testigos presenciales del incidente: “Los disparos sonaron ‘bum, bum, bum, bum’”, dijo Julius McLymont, cuya casa limita con el complejo de apartamentos Water Terrace, donde el sospechoso estaba atrincherado.

Al principio, McLymont pensó que los disparos eran contraproducentes, luego, dos minutos después, escuchó unos cinco disparos más. Salió y miró por encima de la cerca mientras los coches de la Policía y las ambulancias entraban apresuradamente.

¿Qué puede haber fallado? De acuerdo con la información preliminar Huber tenía cámaras de vigilancia en su apartamento cuando los agentes llegaron a la escena.

Paz subraya que “Hoy en día con la tecnología se hace más fácil para un sujeto, para un criminal, saber qué está pasando en el vecindario a través de aplicaciones de celulares y puede recibir alertas de si hay algún tipo de actividad policial”.

Michael Leverock, agente especial del FBI en Miami dijo: “El agente especial Alfin y la agente especial Schwartzenberger ejemplificaron hoy el heroísmo en defensa de su país. El FBI siempre honrará su máximo sacrificio y siempre estará agradecido por su valentía”.

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Y vale la pena preguntarse el lado humano de esta epopeya. Un sujeto muerto que deja dos hijos, y dos agentes del FBI que llenan de dolor a sus familias. En este sentido, Paz rememora: “En la academia, no solo se entrena en cuanto a leyes, investigaciones, interrogatorios, defensa personal, armas de fuego sino también se da instrucción a las medidas de precaución y al mismo tiempo se aconseja que siempre se debe llevar en la mente que el peligro es constante y que un operativo, después de haberse despedido en la mañana de su esposa, su familia, sus hijos, puede ser el último día. Un agente lleva eso siempre en mente, pero uno debe llevar esto de manera positiva y enfocarse en hacerle las cosas difíciles al sujeto para que no pueda hacer daño”.

“Pero en el entrenamiento y la práctica, a nivel psicológico, uno desarrolla que, no solo debe preservar la vida de uno sino la de los compañeros y de las personas que se van a arrestar… no es tan simple como entrar y disparar…lamentablemente este tipo de cosas suceden…Este es un trabajo de peligro”.

Para tener en cuenta, según los últimos datos disponibles, hay más de 800,000 agentes de la ley jurados que ahora prestan servicios en los Estados Unidos. Alrededor de 1,627 agentes de la ley murieron en el cumplimiento de su deber durante los últimos 10 años, un promedio de una muerte cada 54 horas o 163 por cada 12 meses.

Paz comenta que “conversando con otros agentes retirados del FBI (a raíz del incidente de Sunrise) recordábamos operaciones que habíamos realizado y, en realidad, el sentimiento de gratitud irradiaba nuestra mente y nuestro corazón porque no nos pasó nada serio”.

El enfrentamiento en el suburbio de Sunrise en Fort Lauderdale marcó uno de los días más sangrientos en la historia del FBI en el sur de Florida y también uno de los más mortíferos a nivel nacional, según el sitio web del FBI.

El incidente de este martes se produce décadas después de que una acción similar dejara a dos agentes del FBI muertos y cinco más heridos, en la localidad de Pinecrest, en Miami-Dade. El hecho ocurrió en 1986.

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