MIAMI. - En estos tiempos difíciles, es raro encontrar ciudades en las que la inseguridad caiga en el terreno de lo anecdótico. Sin embargo, Hialeah es uno de esos lugares que podríamos catalogar como ciudad segura.
MIAMI. - En estos tiempos difíciles, es raro encontrar ciudades en las que la inseguridad caiga en el terreno de lo anecdótico. Sin embargo, Hialeah es uno de esos lugares que podríamos catalogar como ciudad segura.
DIARIO LAS AMERICAS conversó son Sergio Velázquez, jefe del departamento de Policía de la municipalidad, para que nos explicara cómo se logra mantener el orden en la quinta ciudad más poblada de Florida.
Organización
Según Velázquez, lo que vemos ahora es el fruto de un cambio de estrategia organizativa. “Al tomar la jefatura, modificamos la dinámica del trabajo. Dividimos la ciudad en cinco grandes sectores y al frente de cada uno nombramos a un comandante que tiene bajo su cargo a seis sargentos y 30 agentes de policía”.
“Cada policía es encargado de un área que cuida siempre en el mismo horario”. Así dominan todas las rutinas y se familiarizan con las personas. “Cuando alguien es responsable, el resultado es mejor”.
Además de la rendición de cuentas por parte de los agentes, Velázquez considera que, para tener buenos resultados, es clave darle a las personas las tareas adecuadas a sus capacidades.
Vigilancia y comunidad
Por otra parte, reconoció que se está incrementando la instalación de cámaras de vigilancia alrededor de la ciudad. “No son para controlar las infracciones de tráfico. Se utilizan para detectar las matrículas, lo cual proporciona información valiosa.”
El Departamento trabaja también con las asociaciones de residentes, “discutimos con ellas y aconsejamos. Esa es una de las funciones de los comandantes de área”.
La mejor arma de la policía es la información. “Parte de nuestro trabajo es prevenir el delito. Por ejemplo, ahora mismo estamos en etapa de impuestos. Es cuando suceden grandes fraudes y robos de identidad. Por ello realizamos campañas en las diferentes redes sociales para que la gente evite ser víctima de estos delitos”.
Velázquez considera que muchos de los robos que ocurren en el área se deben al exceso de confianza de los residentes. Contó un caso en el que hubo varias denuncias de robos de carteras en el parking de un gimnasio. Resulta que los clientes, antes de subir a ejercitarse, abrían el maletero y dejaban allí sus carteras. “Visitamos el centro para educar a los clientes”.
Por fortuna, expresó Velázquez, “la comunidad de Hialeah es muy cooperativa y entiende el trabajo que hace la Policía”.
Robos de carros y en propiedades
Los delitos que más se cometen en la ciudad son los robos de carros y en propiedades. “Hemos tenido casos de ladrones que venían con grúas y se llevaban los autos. Gracias a una información pudimos dar con los delincuentes”.
La mejor forma de luchar contra el delito es la presencia policial en las calles, considera el oficial. Cuando vemos agentes controlando el tráfico, la mayoría de las veces están buscando potenciales delincuentes. Quien roba en una casa no lo hace en transporte público. En un control, se puede detectar, además de la identidad de la persona, si está en libertad condicional, si tiene carné de conducir, si tiene la licencia suspendida o si el auto es robado”.
Por otra parte, “la presencia policial tiene un efecto multiplicador. Evitan la comisión del delitos y la comunidad se siente protegida”.
COVID-19
A pesar de la pandemia, el pasado año, Hialeah reportó una reducción del 20% de los hechos delictivos. “Mi preocupación, además de todo el trabajo asociado con el COVID-19, era mantener la seguridad. Cuando la pandemia alcanzó su mayor intensidad y se produjo el cierre prácticamente total de la ciudad, intensificamos la vigilancia en las áreas comerciales. De esa manera, pudimos mantener el delito bajo control”.
Trabajar en Hialeah
Aunque hay buenos resultados, el departamento de Policía tiene dificultades para llenar sus puestos vacantes. “El gran problema es conseguir personal cualificado. Los jóvenes que salen de las academias no lo están y muchos de ellos se gradúan incluso sin un adecuado chequeo de sus antecedentes penales”, advierte el jefe de Policía.
La demanda de agentes en todo el condado es bastante alta. “Muchos se están jubilando, mientras que se han creado el doble de puestos de policía en las escuelas públicas. Los agentes se ven tentados. No solo por el atractivo salarial, algunos prefieren trabajar en horario escolar, de lunes a viernes, algo que nosotros no podemos ofrecerles. Aquí el trabajo que hacemos es perseguir al delincuente todos los días”.
No obstante, trabajar en Hialeah tiene ventajas: “la magnífica comunidad que tenemos y la oportunidad de ascender dentro de un buen departamento. Cada mes, entran de cuatro a seis a policías nuevos”.
Malos tiempos para uniformados
El país está viviendo un momento no muy favorable para la profesión de policía. “Es muy fácil examinar una situación horas, días o meses después del suceso [que puede incriminar una actuación policial]. Es por eso por lo que, estamos intensificando las horas de entrenamiento del personal. Cada agente recibe 40 horas de entrenamiento sobre el uso de armas y cómo actuar de manera correcta en situaciones difíciles. Una parte básica es dominar las técnicas de desescalada, para evitar empeorar los conflictos”.
Medios y armamentos
El Departamento de policía cuenta con tres divisiones: Patrullas, Investigación, donde trabajan los detectives, y Administración, que emplea a 75 trabajadores civiles.
También cuenta con una unidad canina, integrada por 10 perros policía. Estos animales están entrenados en búsqueda de explosivos y drogas. “Tenemos tres con unas calificaciones muy altas que fueron utilizados cuando el presidente Trump visitó el sur de Florida”.
Una unidad clave es el SWAT Team, un equipo de policías especializados y altamente entrenados que se utiliza en situaciones extremas. “Para participar en un operativo básico del SWAT, el agente debe tener un mínimo de 3 años de experiencia”.
Además de nuevos autos de patrullas, “hemos adquirido el último modelo de pistola Tasser [pistolas de descargas eléctricas], con el cual el agente puede realizar hasta cuatro disparos sin necesidad de cargar. La nueva arma tiene un sistema de cámaras de vigilancia que se enciende cuando el agente la desenfunda y emite un sonido para disuadir al delincuente”.
Fondos de la policía
Muchas personas en la sociedad abogan por recortar el presupuesto policial. Velázquez considera que se debe hacer lo contrario. “Hay que darle más fondos. La seguridad cuesta. Mantener un departamento de policía con una plantilla adecuada, bien entrenada, cuesta dinero. Los policías no somos los malos. Como en cualquier colectivo, puede haber un corrupto. A ese hay que sacarlo, a los demás apoyarles”.
A la pregunta de qué sucederá cuando Carlos Hernández deje la alcaldía, Velázquez afirmó:
“Estoy en el cargo porque quiero. Llevo 5 años jubilado. En el tiempo de mi servicio he contado con el apoyo de Hernández. Ha estado a mi lado cuando he tenido que tomar medidas disciplinarias, cuando he solicitado nuevos equipos. A quien ocupe mi puesto le deseo que cuente con el mismo apoyo que yo tuve para que pueda continuar trabajando en la disminución del delito en la ciudad”.
Sobre su futuro, dijo: “Al día siguiente que Hernández se vaya, me iré”.
@menendezpryce
