Las autoridades policiales de Palm Beach, en la costa este del condado de igual nombre, en el sur de Florida, confirmaron este lunes la prohibición de acceso para todas las personas que no sean residentes locales ante el deterioro de las condiciones meteorológicas por la proximidad del huracán Dorian.
Según confirma la Policía, a las 5 de la tarde de este lunes, hora local, se colocarán puntos de control en los puentes de acceso a la isla y únicamente los residentes locales podrán entrar, siempre que posean una identificación que les garantice el acceso.
Igualmente se ubicará un punto de control en la entrada sur a la localidad costera por la carretera US1.
Mar-a-Lago, el club privado del presidente Donald Trump, se encuentra en la zona de riesgo por afectaciones del huracán Dorian en Palm Beach.
El condado de Palm Beach permanece en alerta ante la cercanía del Dorian, ahora degradado a huracán categoría 4, y que permenece casi estacionario sobre el archipiélago de las Bahamas, donde ha estado azotando desde este domingo con vientos devastadores.
A las 3 de la tarde del lunes, Dorian se localizaba unas 105 millas al este de West Palm Beach y el pronóstico de sus movimiento advierte de la posibilidad de que se produzcan inundaciones por las crecidas de los niveles del mar en áreas cercanas a la costa y durante las próximas 36 horas.
El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, mantiene activa una vigilancia de marejada ciclónica desde Deerfield Beach, en el condado Broward, hasta Lantana, en el norte del estado.
Según reporta el diario Palm Beach Post, las autoridades han convocado a todas las personas que se mantengan en la isla a que eviten conducir por las áreas de potencial peligro.
La ciudad está bajo orden de evacuación obligatoria desde las primeras horas de la tarde del domingo, indica el Post y aclara que una vez pase la tormenta "la gente necesita esperar hasta que demos luz verde a cualquiera que no responda a emergencias" para poder regresar, según indicaron las autoridades.
