MIAMI.- La Comisión de la Ciudad de Miami aprobó este jueves una resolución para eliminar el uso de plásticos de un solo uso en propiedades municipales, una medida impulsada por la alcaldesa Eileen Higgins que busca reducir la contaminación, proteger la Bahía de Biscayne y alinear las operaciones municipales con políticas ambientales más sostenibles.
El órgano legislativo municipal aprobó de forma unánime la resolución RE-15, patrocinada por la alcaldesa Eileen Higgins y copatrocinada por el comisionado del Distrito 2, Damian Pardo, que ordena desarrollar una nueva política de adquisiciones para eliminar, en la medida de lo posible, la utilización y la distribución de plásticos de un solo uso, incluido el poliestireno expandido (Styrofoam), en contratos futuros con concesionarios que operan en propiedades municipales.
La medida también se aplicará a concesiones administradas directamente por la Ciudad, como parte de un esfuerzo por reducir residuos, evitar que los desechos plásticos lleguen a las calles y proteger los sistemas de drenaje pluvial, canales y vías acuáticas del área de Miami.
Impacto ambiental y preocupación por los microplásticos
Las autoridades locales destacaron que los plásticos de un solo uso representan una de las principales fuentes de basura urbana. Elementos como envoltorios, pajillas, envases, botellas o tapas suelen ser difíciles de reciclar o biodegradar y pueden tardar cientos de años en descomponerse.
Además, estudios recientes detectaron microplásticos en la vida marina e incluso en la sangre y tejidos humanos, lo que incrementó la preocupación sobre posibles impactos en la salud pública.
La resolución forma parte de la estrategia ambiental de la ciudad para proteger Biscayne Bay, uno de los ecosistemas más importantes del sur de Florida.
“Los residentes de Miami están cansados de ver plástico en nuestras calles, en los drenajes pluviales y en nuestras vías acuáticas, y tienen razón al exigir acción”, afirmó la alcaldesa Higgins.
La edil añadió que la Ciudad busca alinear sus operaciones con valores ambientales más responsables.
“No hay razón para seguir usando plásticos de un solo uso y Styrofoam cuando existen opciones compostables y libres de plástico que son accesibles y asequibles”, subrayó.
Impacto de la nueva política municipal
La resolución instruye al administrador municipal a desarrollar una política de compras que limite el uso de plásticos de un solo uso en contratos futuros con proveedores que operan en propiedades de la Ciudad.
Entre los artículos que se pretende reducir se encuentran los absorbentes (straws en inglés), utensilios desechables, vasos, tapas, bolsas plásticas.
La normativa permitirá algunas excepciones limitadas, especialmente para alimentos preenvasados.
Asimismo, las concesiones administradas directamente por la ciudad tendrán hasta un año para eliminar los plásticos de un solo uso en sus operaciones.
Estrategia de resiliencia
El comisionado Damian Pardo afirmó que la iniciativa busca atacar el problema desde su origen, reduciendo los residuos antes de que lleguen a los sistemas de drenaje o a la bahía.
“Proteger la Bahía de Biscayne y mantener limpios nuestros vecindarios requiere pasos prácticos que reduzcan los desechos antes de que lleguen a nuestras calles o a nuestras vías acuáticas”, dijo Pardo.
Según el funcionario, cada pajilla, vaso o bolsa plástica que no termina en los drenajes representa una victoria ambiental para el ecosistema local.
La directora de resiliencia de la ciudad, Sonia Brubaker, destacó que cada vez existen más alternativas compostables en el mercado, lo que facilita que Miami lidere con el ejemplo en políticas de reducción de plásticos.
“Estamos deseando hacer nuestra parte para reducir la contaminación en la Bahía de Biscayne y disminuir los residuos que terminan en los vertederos”, señaló.
Significado para los negocios
La resolución aclara que la iniciativa no constituye una prohibición general de plásticos en toda la ciudad, ya que la legislación estatal limita la capacidad de los municipios para imponer ese tipo de restricciones a negocios privados.
En cambio, la política se aplicará principalmente a nuevos contratos con concesionarios que operan en propiedades del gobierno de la ciudad y administradas por el propia municipalidad.
El enfoque busca permitir una transición gradual para los proveedores y operadores comerciales a medida que los contratos actuales expiren o sean renovados.
Continuidad de las iniciativas ambientales en Miami
La resolución también se suma a medidas previas adoptadas por el Condado en 2024 y en Miami-Beach en 2019.
Autoridades locales sostienen que esta política forma parte de una estrategia más amplia de resiliencia urbana destinada a reducir la contaminación, proteger la salud pública y preservar los recursos naturales que hacen de Miami un destino global.
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