STARKE. - Casi medio siglo después de un crimen que marcó a una familia, el estado de Florida ejecutó este jueves a James Ernest Hitchcock, de 70 años, condenado por el asesinato de una adolescente de 13 años en 1976. La muerte fue declarada a las 6:12 p.m., tras la aplicación de la inyección letal en la Prisión Estatal, ubicada en las cercanías de Starke.
La ejecución se desarrolló según el protocolo previsto. A las 6:00 p.m., hora fijada, se abrió la cortina de la cámara. Hitchcock permanecía recostado, cubierto hasta el cuello, mientras observaba el techo. Minutos antes del procedimiento, emitió un breve mensaje de despedida dirigido a una persona identificada como Joshua, a quien agradeció sin ofrecer más detalles.
De acuerdo con la información divulgada y los testigos presentes, el condenado comenzó a parpadear con rapidez cuando los fármacos entraron en su organismo. Su respiración se hizo progresivamente superficial hasta cesar. Posteriormente, el alcaide verificó su estado sin obtener respuesta, y un médico confirmó el fallecimiento tras una revisión clínica.
El caso por el que fue sentenciado se remonta a julio de 1976, cuando Cynthia Driggers, hijastra de su hermano, fue atacada en una vivienda en las afueras de Orlando. Registros judiciales indican que Hitchcock, entonces de 20 años, había llegado semanas antes al hogar familiar. Según la investigación, tras consumir alcohol y marihuana, regresó a la casa, agredió sexualmente a la menor y, al intentar ella denunciar lo ocurrido, la estranguló. Luego trasladó el cuerpo al exterior, donde continuó la agresión hasta causarle la muerte, abandonándolo entre arbustos cercanos. Más tarde, se duchó y se acostó a dormir.
Durante el proceso judicial, el acusado intentó retractarse de su confesión inicial y señaló a su hermano como responsable. Sin embargo, fue declarado culpable de asesinato en primer grado en 1977 y sentenciado a la pena capital. Desde entonces, su defensa impulsó múltiples recursos, todos rechazados en distintas instancias, incluyendo revisiones en 1988, 1993 y 1996.
Horas antes de la ejecución, la Corte Suprema de Estados Unidos desestimó el último recurso legal presentado por la defensa, allanando el camino para el cumplimiento de la sentencia.
Tras el procedimiento, familiares de la víctima ofrecieron declaraciones a la prensa. Lynn Cobb, hermana menor de Cynthia, recordó a la adolescente como una fuente de alegría y sueños para su entorno, y afirmó que la familia logra finalmente cerrar un capítulo doloroso. Otros parientes coincidieron en describir décadas de sufrimiento emocional y señalaron que el litigio, aunque prolongado, representó una forma de justicia.
El caso también se inscribe en un contexto más amplio de aplicación de la pena de muerte en Florida. La ejecución de Hitchcock es la sexta en lo que va de 2026, bajo órdenes firmadas por el gobernador Ron DeSantis. En 2025, el estado registró 19 ejecuciones, la cifra más alta desde la reinstauración de la pena capital en 1976.
A nivel nacional, Estados Unidos contabilizó 47 ejecuciones en 2025, con Florida encabezando la lista. Estados como Texas, Alabama y Carolina del Sur ocuparon el segundo lugar con cinco casos cada uno.
El mismo jueves, Texas llevó a cabo otra aplicación de la pena capital vinculada a un robo mortal ocurrido hace casi dos décadas, mientras que Florida mantiene programado otro procedimiento para el 21 de mayo. En esa fecha está prevista la ejecución de Richard Knight, hallado culpable del asesinato de la pareja de su primo y de la hija de esta, de 4 años.
La muerte de Hitchcock pone fin a uno de los procesos más extensos en el sistema penal del estado, marcado por años de recursos legales y por el impacto persistente de un crimen que permaneció abierto en la memoria de los allegados de la víctima durante casi cinco décadas.