MIAMI.- JESÚS HERNÁNDEZ
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@hesushdez
Empresarios ansiosos por hacer negocios con la isla caribeña y defensores de los derechos civiles discrepan en cuestiones de principios básicos
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A tres meses del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos muchos se preguntan en Miami si el interés por invertir en la isla caribeña superará la falta de confianza en su sistema políticocomercial y el deseo de una apertura democrática.
De hecho, éste es el tema de conversación entre empresarios que miran con interés las posibilidades de hacer negocios con Cuba, mientras esperan impacientes el fin del embargo comercial estadounidense que les permitirá concretar las inversiones.
“Yo sólo espero el fin del embargo para establecer una sucursal de mi empresa en La Habana. Es un país prácticamente virgen en el campo de la tecnología cibernética y creo que hay una gran oportunidad para invertir”, manifestó el presidente de Cyber Alliance, Raúl Blanco, que visitó recientemente la isla para analizar las posibilidades de expansión y conocer los pormenores legales del entorno comercial.
Blanco nació en Cuba y emigró a Estados Unidos, junto a sus padres, durante el éxodo de Mariel en 1980.
“Está claro que allí no existe el ámbito comercial que encontramos en otros países. Hay altos controles gubernamentales y la infraestructura general es insuficiente. Pero, repito, creo que es una gran oportunidad para invertir. Si otros lo hicieron en China hace 30 años ¿por qué no hacerlo ahora con Cuba?”, señaló.
Riesgos
Sobre la tentación comercial y los riesgos convencionales, la firma consultora Control Risks, con sede en Londres, que valora los mercados nacionales, opinó que la decisión del presidente Barack Obama de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba para impulsar el desarrollo civil de la sociedad cubana “ha infundido un impulso indetenible a la eliminación gradual de las restricciones comerciales”.
No obstante, “aun si el embargo desaparece”, planteó el reciente estudio, “los inversores no deben dejar que el deseo de ganar dinero los ciegue y no vean los obstáculos que persistirán tras la suspensión del embargo”.
Entre los obstáculos, el análisis mencionó la insuficiencia del sistema bancario, la falta de independencia del sistema judicial y la corrupción generalizada.
“Las dificultades no se pueden vencer de la noche a la mañana. Todo proceso transitorio implica riesgos. Ya es hora de comenzar”, comentó Blanco.
Discrepancias
El pasado viernes miembros de la disidencia cubana y expertos en relaciones internacionales hablaron durante el foro La otra cara de la inversión en Cuba, que fue presentado por el Directorio Democrático Cubano, en la sala de conferencias del ayuntamiento de Miami, bajo la convocatoria del alcalde Tomás Regalado.
“Tenemos el deber de informar sobre los riesgos de invertir en Cuba, basados en las experiencias de quienes han invertido antes y de quienes viven en la isla”, indicó el alcalde Regalado, que hace apenas unos días recomendó “cautela” a los empresarios españoles, durante un encuentro con ellos en Madrid.
Asimismo, el director del proyecto Estado de Sats, Antonio Rodiles, opinó que los inversores se aprestan a emplear sus bienes “en un país donde no se respeta la propiedad ni hay leyes seguras que garanticen la inversión. No hay independencia jurídica y todo tiene que ser procesado a través del Estado”.
Por otra parte, el activista de derechos humanos y coordinador del proyecto audiovisual Palenque Visión, Rolando Rodríguez Lobaina, calificó el nuevo sistema económico cubano de “economía capitalista de Estado”, en la que el Gobierno es dueño mayoritario de la inversión con el 51%.
Luego preguntó “¿Podemos creer que este plan de inversiones podría favorecer al pueblo cubano y guiarlos hacia un futuro mejor? ¿Qué hizo el Gobierno cubano con todo el dinero que recibió durante 56 años?”
Berta Soler, la líder del grupo Damas de Blanco anticipó que el acercamiento entre los dos países y las inversiones en la isla sólo propiciará “una dictadura al estilo chino. No traerán la democracia como dicen”.
El pronóstico de un sistema políticoeconómico al estilo de Pekín es respaldado por el activista político chino Yang Jianli, que fue uno de los líderes estudiantiles en la protesta de la Plaza de Tiananmen en 1989.
“Hace 30 años nos dijeron que la apertura comercial favorecería las necesidades del pueblo y ayudaría a la sociedad civil china a fortalecerse. Hoy vemos que no fue así. Hay una China que maravilla al mundo con su crecimiento económico, pero hay otra en la que los derechos humanos siguen siendo violados constantemente”, subrayó.
“Cómo pueden arriesgarse a ir a un lugar donde no existe el respeto a la ley”
También hay empresarios que se oponen a hacer negocios con Cuba, no sólo porque dudan del sistema económico de la isla, sino, además, porque desconfían de las autoridades del país.
“¿Cómo invertir en el país que tiene el peor récord de pagos en el Hemisferio Occidental?”, señaló la presidenta de la firma empacadora de diversos productos All American Containers, Remedios Díaz Oliver.
Luego recordó cómo el Gobierno de Cuba nacionalizó empresas y confiscó propiedades, hace 55 años, sin ofrecer una compensación.

El puerto de Mariel es uno de los principales desembarcaderos de Cuba. (EFE)
“El embargo no fue establecido por el Congreso para derrocar a los Castro, sino para penalizar a un gobierno que expropió a empresas y ciudadanos estadounidenses sin otorgarles indemnización”, recordó.
De igual modo, Díaz Oliver planteó: “La pregunta es clara. Si las empresas establecidas en Cuba fueron expropiadas antes, sin pago alguno, quién puede garantizar que no vuelva a ocurrir”.
Más tarde acudió a los estudios de mercadeo realizados por firmas consultoras.
“La mayoría de las empresas, que han estudiado el tema a fondo, han llegado a la conclusión que es mejor ir a buscar nuevos mercados en el resto de los países del Caribe, Centroamérica o Sudamérica, y no arriesgarse a ir a un lugar donde no existe el respeto a la ley”.
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