La familia Melgar vive una historia de tenacidad, esperanza y amor.
La enfermedad es un desorden en la sangre, que se trata con transfusiones, pero se cura con transplante de médula.
"No todo ha sido color de rosa como pareja" dijo Alejandro, quien ha asumido, hombro a hombro con su mujer, Lillian, los tratamientos y cuidados de sus dos hijos."He llegado a pasar hasta cuatro meses en el hospital, acompañando a Alejandra, separada de mi hijo y de mi esposo", contó Lillian.
","Alejandra sufrió tres derrames cerebrales, el último la dejó sin habla. Ya le hicieron el transplante de médula, y ahora está estable. Buscan que al pequeño Alejandro, a pesar de que ya ha tenido dos derrames, pueda lidiar mejor con la enfermedad. El transplante de médula se la harán el próximo año.
