MIAMI.- Uno de los sobrevivientes del accidente del avión de carga de Amazon presentó una reclamación civil mientras permanece hospitalizado por las graves lesiones sufridas cuando la aeronave salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) y embistió varios vehículos.
La acción fue interpuesta en nombre de Roosevelt Sebastian Perdomo Torres, uno de los siete trabajadores que se encontraban dentro de una furgoneta alcanzada por el Boeing 767 el domingo 6 de septiembre. Cinco de sus compañeros murieron.
Perdomo Torres tiene 27 años, según confirmó su esposa a la firma Podhurst Orseck, que lo representa. El dato difiere de la edad incluida inicialmente en una relación de víctimas difundida por la Oficina del Sheriff de Miami-Dade (MDSO).
El expediente fue presentado ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial de Florida, en Miami-Dade, por los abogados Steven C. Marks, Kristina M. Infante y Pablo Rojas, informó el bufete la tarde de este viernes directamente a DIARIO LAS AMÉRICAS.
La reclamación procura determinar responsabilidades por el siniestro y obtener recursos para cubrir las necesidades del joven durante su recuperación. Las imputaciones planteadas deberán ser demostradas ante un tribunal.
“Esta fue una tragedia devastadora y prevenible que ha cambiado para siempre la vida de los afectados”, afirmó Marks, socio director de Podhurst Orseck.
La representación legal sostiene que Perdomo Torres sufrió heridas de consideración y continúa recibiendo atención médica. La familia solicitó privacidad mientras avanza su tratamiento.
“Nuestro enfoque inmediato es proteger los derechos del señor Perdomo Torres, determinar con precisión cómo ocurrió este accidente y asegurar los recursos que necesitará mientras continúa su recuperación”, declaró Rojas.
Los abogados iniciaron una pesquisa independiente y, al mismo tiempo, siguen las diligencias de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), organismo federal encargado de establecer las causas del accidente.
El nuevo litigio amplía la batalla judicial abierta dos días antes por Yaraisi Santiso Morejón, viuda de Yoel Rodríguez Naranjo, una de las víctimas fatales.
Esa primera reclamación incluyó como demandados a empresas vinculadas con Amazon y con la propiedad, operación y arrendamiento de la aeronave, además de los pilotos Joseph Carroll y Jaime Felipe Silva Molina.
El documento atribuye el desastre a posibles errores de la tripulación, deficiencias de entrenamiento y fallas relacionadas con la operación del avión. Ninguno de esos señalamientos constituye, por ahora, una conclusión oficial sobre lo ocurrido.
Aunque ambos procesos se originan en el mismo hecho, responden a daños diferentes. El primero reclama por una muerte, mientras el caso de Perdomo Torres se concentra en las consecuencias físicas y las necesidades futuras de una persona que sobrevivió y continúa hospitalizada.
La presentación de los dos expedientes tampoco establece por sí sola responsabilidad. Esa determinación dependerá de las pruebas, los informes técnicos y las decisiones que adopte el tribunal.
La aeronave, un Boeing 767-33A operado por 21 Air LLC para Amazon Air, realizaba el vuelo 7598 procedente de San Juan, Puerto Rico. Tras aterrizar en MIA, rebasó el extremo de la pista 30 y chocó contra vehículos situados dentro y fuera del perímetro aeroportuario.
La tragedia dejó cinco muertos y cinco heridos, entre ellos Perdomo Torres, otro trabajador de la furgoneta y los integrantes de la tripulación.
La investigación de la NTSB continúa y todavía no existe una determinación definitiva sobre la causa probable del siniestro. Amazon y Boeing han expresado sus condolencias a las familias y aseguran que colaboran con las autoridades.
Este medio seguirá muy de cerca el desenlace del siniestro y el curso de las acciones legales ya presentadas.