Responder a una emergencia exige mucho más que voluntad, y para quienes emprenden proyectos destinados a ayudar a sus comunidades, el desafío también consiste en organizar recursos, sostener sus iniciativas y encontrar aliados que les permitan seguir adelante. Y de esa necesidad nace SOS Bootcamp, un programa educativo que conecta el emprendimiento con la respuesta a situaciones de crisis.
“Los grandes desafíos globales solamente encuentran soluciones reales cuando somos capaces de traducirlos en acciones concretas a nivel local. Y eso es exactamente lo que nuestros emprendedores en Miami y Venezuela hicieron tras la tragedia del terremoto”, dijo Elena Dolinski durante el evento que en su primera edición reunió a ocho emprendedores.
“Acompañar y educar a quienes ya están creando respuestas para otros a través de mentoría, conocimiento y conexiones, es lo que ofrece SOS Bootcamp por medio de herramientas que permiten sostener proyectos más allá de la urgencia inicial para la cual fueron creados”, agregó la empresaria y filántropa.
Una red que comienza a cruzar fronteras
Tras el éxito de las sesiones con el primer grupo de emprendedores venezolanos, y luego del terremoto que afectó a comunidades en Colombia se abrió el camino a un formato híbrido para incorporar iniciativas de ambos países, ampliando el alcance del programa y cuyo siguiente paso apunta a construir una plataforma regional donde emprendedores de distintos territorios puedan acceder a una misma red de acompañamiento.
“La solidaridad no tiene pasaporte ni fronteras, y el SOS Bootcamp tampoco”, señalan los voceros de la iniciativa en la aspiración de conectar esfuerzos más allá de la ubicación de sus participantes.
Y en ese proceso participa Founder Institute, una plataforma de desarrollo para emprendimientos emergentes creada en Silicon Valley, cuyo aporte al programa consiste en acercar la experiencia de su red de mentores y líderes empresariales a los emprendedores sociales que trabajan directamente con comunidades en situaciones de emergencia.
De iniciativas individuales a un impacto colectivo
El encuentro entre los emprendedores de ambas cohortes demostró que, al unir capacidades, recursos y voluntades, es posible llegar más lejos.
De esa colaboración nació La Mochila Feliz, una jornada solidaria realizada en Tanaguarena, La Guaira, para apoyar a familias damnificadas mediante la entrega de 300 artículos en donaciones destinados a niños y adultos.
Esta experiencia fortaleció una red de emprendedores comprometidos con seguir creando soluciones para sus comunidades.
Una trayectoria entre los negocios y el propósito
Para Elena Dolinski, SOS Bootcamp da continuidad a una trayectoria que combina actividad empresarial e impacto social.
Su recorrido comenzó en McDonald’s, cuando la marca llegó a Venezuela en los años ochenta, y con más de 30 años de experiencia ha asesorado a empresas y organizaciones en estrategia, gobernanza y crecimiento.
También ha dedicado más de una década al fortalecimiento de iniciativas emprendedoras y organizaciones sin fines de lucro en Florida y América Latina, y como fundadora de Ukandoit Global y Field of Good, Dolinski se ha consolidado como emprendedora filantrópica, un concepto que integra los negocios con un propósito social.
Esa visión encuentra una expresión concreta en SOS Bootcamp: abrir puertas a quienes ayudan a otros y ofrecerles herramientas para que su capacidad de transformar una comunidad pueda sostenerse en el tiempo.
Para más información y contacto para ser parte del SOS Bootcamp sigue la cuenta de Instagram de Elena Dolinski @elenadolinski o a través de la cuenta de LinkedIn https://www.linkedin.com/in/elenadolinski/
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