MIAMI.– Tras los devastadores sismos que afectaron a Venezuela el miércoles, la comunidad del sur de la Florida comenzó a responder con un esfuerzo solidario para brindar alivio inmediato a las familias damnificadas.
La organización AFE habilitó su centro de acopio en la ciudad de Doral para recolectar donaciones de primera necesidad que serán enviadas a las zonas más afectadas
MIAMI.– Tras los devastadores sismos que afectaron a Venezuela el miércoles, la comunidad del sur de la Florida comenzó a responder con un esfuerzo solidario para brindar alivio inmediato a las familias damnificadas.
La organización AFE (Amor, Fe y Esperanza), un centro enfocado en la ayuda comunitaria, habilitó su instalación de acopio para recolectar donaciones de primera necesidad que serán enviadas a las zonas más afectadas.
El pastor Rubén Jiménez, presidente de AFE, en declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS, hizo un llamado urgente a la colaboración ciudadana, al tiempo que remarcó la situación crítica que atraviesan muchas familias que han perdido sus hogares y se encuentran viviendo en condiciones precarias.
"Es urgente que llegue rápido esta ayuda, porque hay mucha gente que está ahora mismo muy necesitada", señaló Jiménez durante una visita realizada por este medio a las instalaciones de la organización.
De acuerdo con el representante de AFE, la entidad ya ha establecido contactos con funcionarios y empresas de logística para garantizar que la ayuda recolectada llegue de manera segura a su destino final en Venezuela.
Para apoyar a las familias afectadas, AFE solicita principalmente los siguientes artículos:
Las donaciones están siendo recibidas en la sede de la organización, ubicada en 6090 NW 84 Ave, Miami, FL 33166, en el horario de 9:30 a.m. a 3:00 p.m.
Para más información, los interesados pueden comunicarse al teléfono 305-602-4466.
Venezuela vive una de las mayores tragedias sísmicas de su historia reciente tras los dos potentes terremotos que sacudieron el centro del país la tarde del miércoles.
El sismo de mayor magnitud, de 7,5, se produjo apenas 40 segundos después de un movimiento precursor de magnitud 7,2, en el terremoto más fuerte registrado en Venezuela en más de un siglo, con epicentro en el estado de Yaracuy, cerca de San Felipe.
El balance provisional asciende a al menos 164 muertos y cientos de heridos, y se prevé que la cifra aumente.
El gobierno interino declaró el estado de emergencia nacional y calificó a La Guaira como “zona de desastre”, el territorio más golpeado, mientras se mantienen las labores de rescate en edificios colapsados como el Petunia, en Chacao, y se reportan daños severos en Caracas, San Felipe, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón.
