lunes 8  de  junio 2026
ANALISTA COLOMBIANO

La jugada maestra de Santos al uribismo

MIAMI.- Santos pasará a la historia como un jugador que ganó la partida sin pensar en que sus enemigos irían por él hasta derrotarlo. La mentira y el engaño no pagan. La jugada maestra se caerá por su solo peso cuando el país sea testigo de lo que se terminó entregando para lograr la tan mentirosa paz que Santos le ha vendido al país.

Diario las Américas | CRISTHIAN MANCERA MEJÍA
Por CRISTHIAN MANCERA MEJÍA

MIAMI.- Desde el 2010, época en que Juan Manuel Santos se postuló para presidente de Colombia y ganó, todo el mundo en los círculos políticos se ha preguntado por el giro en las políticas que lo llevaron a la presidencia, sin obtener una respuesta que verdaderamente satisfaga a nadie.

Santos, tal y cual como en una jugada de ajedrez, le hizo creer a Uribe que era su mejor amigo, su fiel seguidor y hasta cómplice. Como sucede en el ajedrez, se le hizo creer a la gente que por medio de una jugada se lograría vencer y mantener ciertas políticas, y mientras tanto se preparaba la jugada maestra para después dar la estocada final. El jaque mate al presidente Uribe y sus políticas.

Santos, desde que ayudó a crear la U, ya estaba pensando en su futuro político, y como, según él, llegaría a la presidencia. Santos tenía claro que jamás lograría que la gente lo eligiera ya que no contaba con el aprecio popular y era consciente que existía más bien un desprecio que haría complicado llegar al poder.

Entonces elaboró lo que para este servidor se denomina una juagada maestra. De la mano del movimiento que ayudó a crear, y que consolidó el expresidente Álvaro Uribe, logró consolidar una imagen de hombre leal que no tenía en anteriores gobiernos. Basta citar como ejemplo el Gobierno de Ernesto Samper, en donde Juan Manuel Santos le dio la espalda como lo hicieron muchos más apenas se supo los escándalos del proceso 8000 en donde se establecía claramente los ingresos de dineros del Cartel De Cali a la campaña de Samper Presidente.

Entonces, Santos, de la mano del Uribismo logró consolidar sus alianzas y engañar al mismo Uribe para que lo llevara de la mano de su maquinaria al poder. No sería nada raro que todos los insultos que se manejaban con Hugo Chávez hubiesen sido actos calculados preparándolo todo para lograr crear apoyo en la población colombiana que obviamente despreciaba a Chávez y sus políticas.

Una vez en el poder, Juan Manuel Santos cambió las políticas que lo eligieron y empezó a gobernar con políticas liberales que han sido un fracaso en los últimos años. Lo irónico fue que los liberales no lo eligieron, sin embargo, son los que gobiernan.

Definitivamente fue una jugada maestra para enmarcar. Los Liberales en cabeza de Ernesto Samper y Cesar Gaviria han apoyado este Gobierno santista que ha buscado unir fuerzas políticas al costo que sea para lograr su paz con impunidad. La lista de casi 850 personas naturales y jurídicas que se han beneficiado del amplio presupuesto para la paz nos hace pensar qué tanto realmente es apoyo y qué es publicidad política pagada para la paz.

Lo único cierto es que Santos lo ha calculado todo, menos que su jugada empiece a tener problemas en la medida en que el país caiga en manos de la inseguridad y terrorismo de las FARC.  Por otro lado, la reciente gira de Álvaro Uribe por Estados Unidos fue ampliamente criticada, sin embargo esos mismos que han censurado la gira del presidente Uribe, no fueron tan vehementes cuando la extrema izquierda, en cabeza de Piedad Córdoba y Holman Morris, estaba en Washington haciendo lobby en contra de Colombia y las políticas del Gobierno Uribe.

 Al final Santos le mintió al país, manipuló la opinión pública para elegirse y lograr lo que sólo no hubiese podido lograr. Adicionalmente, la supuesta unidad nacional sólo ha traído consigo que la prensa colombiana sea cómplice del mal Gobierno de Santos y sus manejos oscuros para lograr pacificar el país, así sea rindiéndolo ante el terrorismo.

Santos resulto ser un gran político y estratega. Su jugada maestra de traición al Uribismo y su giro en las políticas que lo eligieron nos hacen hasta pensar que lo perdido en San Andrés en la Corte de la Haya es la cuota inicial de la paz. Es como pagar la ayuda de los países del Alba para conseguir la paz entregando de manera cobarde más territorio. Lamentablemente, hasta el mejor ajedrecista comete errores. Santos habrá podido engañar a Uribe y a todos los colombianos que lo eligieron, pero esta vez su jugada maestra no será tan efectiva.

La paz le costara al país demasiado, si no es que ya le costó perdiendo las aguas territoriales de los cayos de las islas de San Andrés hacia el norte del meridiano 82. Todo el populismo y despilfarro en que ha encaminado al país sólo tendrá consecuencias nefastas.

Los Estados deben facilitar y no convertirse en Estados intervencionistas que todo lo den sin recibir nada a cambio. La inseguridad en todo el país está a flor del día; las FARC mienten en la mesa de negociación y todo sigue igual.

En síntesis, la jugada maestra funcionó para hacerse elegir y traicionar aquéllos que lo eligieron, pero no aguantará tanto en el tiempo. Lo que sucedió en la Corte de la Haya, y el manejo oscuro que se le viene dando al proceso de paz sólo tendrá una consecuencia: fracaso total.

Santos pasará a la historia como un jugador que ganó la partida sin pensar en que sus enemigos irían por él hasta derrotarlo. La mentira y el engaño no pagan. La jugada maestra se caerá por su solo peso cuando el país sea testigo de lo que se terminó entregando para lograr la tan mentirosa paz que Santos le ha vendido al país.

El autor es director y fundador de Latribunacolus  y de United Languages Mediagroup.

 

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