MIAMI.- Las elecciones de medio término de 2014 ya pertenecen a las páginas de la historia.
MIAMI.- El mensaje de los electores fue desde el descontento con algunas de las actuales políticas de la administración y la necesidad de un cambio de rumbo, hasta el cansancio con un Congreso
MIAMI.- Las elecciones de medio término de 2014 ya pertenecen a las páginas de la historia.
El Partido Republicano se alzó con una contundente victoria tras retomar el control del Senado y ampliar su presencia en la Cámara de Representantes.
El mensaje de los electores fue desde el descontento con algunas de las actuales políticas de la administración y la necesidad de un cambio de rumbo, hasta el cansancio con un Congreso donde los dos partidos mayoritarios fueron incapaces de trabajar en conjunto por el bien de la nación. Porque al final, eso es lo que cuenta. Pasados los abrazos congratulatorios y los globos de colores patrióticos para celebrar la victoria de un candidato y regodearse en la derrota del rival, en escenas en las que nunca faltan familiares y colaboradores que rodean al victorioso en el podio, quien queda captado por las cámaras para la posteridad haciendo a veces la señal del triunfo, lo que realmente cuenta, lo importante, es el camino que ahora comienza.
Porque de nada vale la victoria de este o aquel partido o el ascenso de una u otra figura si, al final, quienes ahora ocupen asientos en el Senado, la Cámara o las oficinas de gobernadores, asumen las mismas posturas que nos han llevado a este punto, donde sólo parece primar la agenda política, el rechazo a la idea ajena por muy buena que sea y el entorpecimiento de la labor de los adversarios ideológicos por ser sólo eso "adversarios".
Si desgraciadamente es así, entonces en dos años estaremos escuchando las mismas acusaciones entre demócratas y republicanos sobre la falta de voluntad de diálogo y consenso. El país merece algo mejor.
