MIAMI.— Mariela y Javier, ambos de origen cubano, llegaron a un punto en el que seguir alquilando en Miami dejó de tener sentido. Pagaban cada vez más por un apartamento pequeño, mientras el sueño de comprar una vivienda se alejaba con cada aumento de precios, intereses, seguros y gastos cotidianos.
Su historia se convierte en una experiencia cada vez más común entre familias del sur de la Florida: trabajadores que conservan vínculos con Miami, pero buscan en otras zonas del estado la posibilidad de materializar el sueño de ser propietarios.
Después de revisar opciones en Homestead, Port St. Lucie y Orlando, la pareja dirigió la mirada hacia Lehigh Acres, una extensa comunidad del condado Lee, al este de Fort Myers, a unas 135 millas de la Capital del Sol. Allí encontró casas nuevas de tres habitaciones por precios considerablemente inferiores a los registrados en Miami-Dade.
La decisión implicó alejarse de familiares, amistades y lugares conocidos. Sin embargo, también significó cambiar un alquiler elevado por una hipoteca destinada a construir patrimonio. Para muchas familias, esa diferencia está inclinando la balanza.
Migración desde Miami
Lehigh Acres se convertió en uno de los destinos considerados por residentes de Miami que ya no encuentran viviendas dentro de su presupuesto. El fenómeno se percibe en urbanizaciones nuevas, calles donde todavía avanzan las construcciones y vecindarios en los que abundan el español, los negocios familiares y los vehículos con identificaciones de Miami-Dade.
No se trata únicamente de compradores que buscan una casa más grande. También llegan jóvenes profesionales, familias con niños, trabajadores independientes y personas que pueden desempeñar sus empleos a distancia.
Una vivienda que en Miami-Dade podría superar ampliamente los 500.000 dólares puede encontrarse en Lehigh Acres por un precio cercano a los 300.000 o 350.000 dólares, dependiendo de su tamaño, antigüedad y ubicación. La diferencia permite que compradores con ingresos medios puedan reunir el pago inicial y afrontar una cuota mensual similar a la que antes destinaban al alquiler.
El crecimiento poblacional refleja esa transformación. Lehigh Acres pasó de menos de 87.000 habitantes en 2010 a más de 114.000 en 2020, según el Censo. Estimaciones posteriores colocan su población por encima de las 150.000 personas.
Una comunidad con rostro hispano
El crecimiento también ha reforzado el carácter hispano de la zona. Cerca de la mitad de los residentes se identifica como hispano o latino, mientras en numerosos hogares se habla español.
Supermercados, restaurantes, oficinas de bienes raíces y pequeños comercios muestran una comunidad en transición. Para algunos recién llegados, Lehigh Acres ofrece una combinación atractiva: viviendas nuevas, patios amplios, tranquilidad suburbana y relativa cercanía a Fort Myers, Cape Coral y las playas del Golfo.
Sin embargo, mudarse desde Miami también tiene costos. Los salarios pueden ser más bajos, el transporte público es limitado y muchos residentes deben recorrer largas distancias para trabajar, estudiar o recibir atención médica especializada.
Crecer más rápido que las carreteras
La expansión ha colocado presión sobre la infraestructura. El tránsito se intensifica durante las horas pico y varias carreteras fueron diseñadas cuando la comunidad tenía muchos menos habitantes. También persisten preocupaciones por el drenaje, el acceso al agua potable, el alcantarillado, las escuelas y la capacidad de los servicios de emergencia.
Lehigh Acres no es una ‘ciudad incorporada’, por lo que depende del condado Lee para numerosas decisiones administrativas y obras públicas. Las autoridades han destinado recursos para mejorar carreteras, puentes, canales y transporte, pero el desarrollo avanza con rapidez.
Para familias como la representada por Mariela y Javier, la mudanza supone aceptar esas dificultades a cambio de una oportunidad que Miami dejó fuera de su alcance: tener una casa propia. Lehigh Acres todavía ofrece esa promesa, aunque su gran desafío será conservarla mientras recibe a miles de nuevos residentes.