“Unidos por los Nuestros” reunió a intérpretes, conductores de televisión, periodistas y espectadores en una jornada que combinó actuaciones, testimonios y pedidos de colaboración para las poblaciones golpeadas por los recientes terremotos en ambas naciones.
Al finalizar la transmisión, la cifra recaudada había superado los $1,3 millones. La Fundación Univision informó que las contribuciones alcanzaron $1.377.928 y que los canales telefónicos y digitales permanecerían abiertos para recibir nuevos donativos.
Cada número estuvo acompañado por el propósito que dio origen al encuentro: transformar la atención generada por las estrellas en recursos para quienes perdieron familiares, viviendas y buena parte de los lugares donde habían construido sus vidas.
Marc Anthony, Chayanne, Ricardo Montaner, Feid, Luis Fonsi, Gilberto Santa Rosa, Chino y Nacho, Elena Rose, Silvestre Dangond, Gente de Zona, Olga Tañón, Jay Wheeler, Mau y Ricky y Piso 21 figuraron entre los participantes.
A ellos se sumaron Lasso, Corina Smith, Nella, Micro TDH, Jonathan Moly, Jorge Luis Chacín, Joaquina, Isadora, Manu Manzo, Noreh, Jerry Di, SanLuis, Free Cover y otros exponentes de diferentes generaciones y géneros.
Cada uno aportó no solo su voz, sino también una contribución económica. Al terminar sus interpretaciones, invitaban a quienes ocupaban las gradas y seguían la transmisión a sumarse, sin importar el monto.
La intención no era establecer quién entregaba más, sino conseguir que cada donación, por pequeña que pareciera, formara parte de una respuesta colectiva.
El pop, la salsa, el reguetón, el vallenato y las baladas convivieron durante una velada en la que el protagonismo estuvo en las historias de quienes todavía intentan recuperarse.
Más de 50 figuras de la televisión y el entretenimiento participaron también en la movilización, entre ellas Don Francisco, Adamari López, Charytín, Dayanara Torres, Raúl de Molina, Tony Dandrades, Amara la Negra, Enrique Santos, Francisca Lachapel, Paulina Sodi, Pamela Silva, Borja Voces, Elyangélica González, Francisco Urreiztieta, Luis Carlos Vélez, Maria Antonieta Collins, Mariana Atencio y Jorge Bernal.
Las personas presentes en el recinto se unieron a quienes observaron el programa desde Estados Unidos, América Latina y distintas plataformas digitales. Códigos QR, mensajes de texto y mecanismos en línea permitieron que la convocatoria traspasara las paredes del Kaseya Center.
La iniciativa nació bajo el nombre “Unidos por Venezuela”, con la intención de responder a las consecuencias de los terremotos que sacudieron ese país el 24 de junio.
El sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en el occidente de Colombia cambió el alcance de la campaña y también su denominación.
Así surgió “Unidos por los Nuestros”, una frase que dejó de señalar una nacionalidad específica para abrazar a dos pueblos hermanos, separados por una frontera terrestre, pero que hoy están unidos por el dolor y el desafío de comenzar nuevamente.
Los fondos obtenidos mediante la venta de entradas y las aportaciones estarán dirigidos tanto a necesidades inmediatas como a proyectos de recuperación a largo plazo.
Entre las prioridades se encuentran la reconstrucción de viviendas, reparación de escuelas y espacios comunes, atención médica, acompañamiento psicológico y respaldo a niños y familias desplazadas.
La Fundación Maestro Cares, creada por Marc Anthony, y la Fundación Univision tendrán a su cargo la administración y distribución del dinero, con el apoyo de organizaciones humanitarias que trabajan en las zonas perjudicadas.
“Unirse por una causa común, actuar y ayudar a otros seres humanos que atraviesan dificultades es un deber que todos compartimos”, había expresado Marc Anthony antes de la presentación.
Esa idea acompañó una noche en la que cantantes procedentes de Venezuela, Colombia, Puerto Rico, Cuba y otros países dejaron a un lado sus agendas individuales para responder a una urgencia que sobrepasó cualquier distancia.
La música no reconstruye por sí sola una casa ni devuelve lo perdido, pero puede movilizar voluntades, reunir recursos y recordar a las víctimas que no están abandonadas. Desde Miami, ese fue el mensaje enviado el domingo.
Lo que comenzó como un encuentro musical terminó convertido en una expresión de acompañamiento. En la tarima quedaron las canciones; más allá de los aplausos, permanece ahora la responsabilidad de transformar lo recaudado en alivio y esperanza.