CARACAS.- REDACCIÓN
El texto, de 261 páginas, lleva por título "Amoris Laetitia" ("La alegría del amor") y en él Jorge Bergoglio se explaya abordando el tema de la familia, sus retos, problemáticas y pide respeto para los homosexuales
CARACAS.- REDACCIÓN
1.- Los divorciados integrados a la Iglesia
“Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral”, dice el Papa en “Amoris Laetitia”.
“Los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo”. “Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (…) Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (…) Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes”.
“Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano. Hoy, más importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas”.
2.- El discernimiento para llegar a la justicia
En relación al “discernimiento” acerca de las situaciones “irregulares” el Papa observa que “hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición”
“Un pastor no puede sentirse satisfecho solo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones irregulares, como si fueran rocas que se lanzan sobre la vida de las personas”.
“Es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado, se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda creer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia”. Y añade, pero solo a pie de página, pese a la importancia de la cuestión: “En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos”.
3.- El respeto por los homosexuales
Francisco añade al texto un somero análisis sobre las familias que cuentan en su seno con un miembro homosexual, "una experiencia nada fácil ni para los padres ni para los hijos", y reitera que "toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto".
4.- No hay familia perfecta
“Ninguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduración de su capacidad de amar (...). Todos estamos llamados a mantener viva la tensión hacia un más allá de nosotros mismos y de nuestros límites, y cada familia debe vivir en ese estímulo constante”.
5.- La obsesión es mala consejera
“La obsesión no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podría llegar a pasar un hijo (…) Si un padre está obsesionado por saber dónde está su hijo y por controlar todos sus movimientos, sólo buscará dominar su espacio. De ese modo no lo educará, no lo fortalecerá, no lo preparará para enfrentar los desafíos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración de su libertad, de capacitación, de crecimiento integral, de cultivo de la auténtica autonomía”.
6.- Contra la definición de sexo seguro
El Papa arremete contra la definición de "sexo seguro", ya que considera que "transmite una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural", y defiende el rol de la virginidad, en su opinión "una forma de amar".
7.- En defensa del matrimonio heterosexual
"Solo la unión entre un varón y una mujer cumple una función plena" y rechaza cualquier similitud entre las parejas formadas por personas del mismo sexo y el matrimonio cristiano.
8.- El confesionario no es una sala de tortura
“Es mezquino detenerse solo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general. A los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas, sino el lugar de la misericordia del Señor.”
9.- Contra el individualismo exagerado
El Papa nota que el individualismo exagerado hace difícil hoy la entrega a otra persona de manera generosa. Esta es una interesante fotografía de la situación: “se teme la soledad, se desea un espacio de protección y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relación que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales”.
10.- Contra la violencia hacia la mujer
El Sumo Pontífice critica algunas prácticas, como el aborto o la eutanasia, llamando a los especialistas de la sanidad a recurrir a la "cláusula de conciencia", y pone el acento sobre la violencia contra la mujer, que en su opinión "no constituye una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación".
LEA TAMBIÉN
